PORQUE NO SE TRATA DE UNA SIMPLE VACUNITA

martes 2 de febrero de 2010

El 25 de enero del presente año, el Sr. presidente Felipe Calderón puso en marcha el Acuerdo Nacional de Salud Alimentaria, una estrategia que pretende revertir el grave problema de sobrepeso y obesidad que vivimos los mexicanos. Señaló que: "para lograr grandes cambios en el país, se requiere unidad de propósito y de acción". Sabias palabras de nuestro primer mandatario. Aplaudo su iniciativa, entusiasmo, conciencia y compromiso. Son de esas pocas buenas noticias que podemos recibir en estos tiempos de malas nuevas. Yo espero que este acuerdo tenga éxito, y sea el inicio de un verdadero cambio en la salud alimentaria.
Pongo de manifiesto con toda humildad y de manera muy personal, mi admiración y apoyo, no solo a esta propuesta, sino a cualquier programa o campaña que se aplique para darle la verdadera dimensión a esta pandemia, que lamentablemente no podrá curarse con una semana de tratamiento medicamentoso, ni prevenirse con la aplicación de una vacuna.
Creo que es indispensable ser honestos y muy realistas.
Quienes como yo, tenemos toda una vida dedicados a trabajar con personas que desean eliminar la tan dañina grasa excesiva en su cuerpo, estarán de acuerdo en que no se trata de un reto minúsculo.
La obesidad es una enfermedad crónica, con un período de gestación bastante largo. Es además una dependencia que tarde o temprano se convierte en una adicción, llega un momento en el que se arraiga, será necesario cavar profunda y arduamente para poder eliminar este desequilibrio físico, que por raro que se escuche, está sustentado más en una serie de carencias emocionales que fisiológicas (sobre todo en los adultos).
México es el país de la abundancia. Los mexicanos somos seres muy afortunados, gozamos de climas y suelos muy variados. En verdad lo digo y lo repito, tenemos el privilegio de disfrutar de una muy amplia y variada gama de sabores y colores en cada uno de los platillos que podemos degustar. La cocina mexicana por contradictorio que pudiese parecer, es una de las más completas, variadas, ricas y saludables. Es por lo tanto increíble que tengamos la medalla olímpica de oro en obesidad y no solo adulta, sino también infantil.
¿Por qué, si son los vegetales, las leguminosas, las frutas y los cereales, la base de nuestra dieta, siete de cada diez personas padecen algún grado de sobrepeso u obesidad?
Son tantos los factores que determinan esta situación, que lo mejor será describir posteriormente, cada una de las razones dedicándole un artículo a cada una.
Retomando el tema de la grave situación nacional, es todo un reto unificar esfuerzos, hacer conciencia y poner en práctica las acciones necesarias para combatir la obesidad.
Creo que si bien, el sobrepeso y la obesidad son un problema de salud y por supuesto social, que involucra la educación y la cultura de un pueblo, en este caso México, es necesario no perder de vista que estaremos enfrentando una lucha, en la que será muy difícil tener éxito si no erradicamos el problema desde la punta hasta la raíz.
Auguro que los logros serán más fácilmente reflejados en nuestros niños y jóvenes, que en los adultos. ¿Por qué?, por la sencilla razón de que el sobrepeso y la obesidad infantil y juvenil, son más, el resultado de patrones heredados, información omitida o equivocada, dicho de otra forma; es falta de educación. Por lo tanto si se agrega dentro de los programas de la Secretaría de Educación una clase de nutrición saludable, que culturice a los infantes de preescolar, primaria y secundaria, así como a los jóvenes de bachilleres, evidentemente el porcentaje de niños y adolescentes con problemas de exceso de grasa se reducirá notoriamente.
Pienso que el inicio de la solución depende de los padres, posteriormente es responsabilidad también de los sectores que se encargan de diseñar los programas de educación. Y por último definitivamente corresponde al gobierno dar el último pincelazo.
Me atrevo a decir que es indispensable separar de las clases de Ciencias Naturales y Biología, una específica que incluya: el funcionamiento de la célula y los órganos del cuerpo, en relación con una suficiente y adecuada nutrición. Que explique cada nutriente y su función así como los alimentos más saludables para obtenerlos. Nada es más importante que el individuo, nada tiene más relevancia que conservar la vida y la salud. De qué le sirve al hombre ser un experto en matemáticas o en historia, si desconoce ¿cómo? funciona y ¿qué? necesita y también ¿qué? no necesita para desarrollarse física y mentalmente de una manera óptima y con energía.
Hipócrates dijo: "que tu comida sea tu alimento y el alimento tu medicina". No creen que esto es imposible si desconocemos por completo el contenido y las propiedades de cada alimento. Tal vez sea una utopía, pero imagínense a unos niños capacitados para elegir lo que van a consumir, aceptar lo que saben nutrirá su cuerpo y rechazar voluntariamente todo aquello que a la larga mermará su salud. Piensen en un jovencito que después de un entrenamiento de fútbol, llega a su casa, abre el refrigerador y lava un jitomate para comerlo de colación vespertina porque aprendió que es un fruto que le aporta, vitamina c, fibra, potasio, agua, etc., lo muerde y le agrega un poquito de sal, está consciente de que durante el juego, perdió al sudar sodio y potasio, pero que además también sabe por qué necesita tener un equilibrio de dichos nutrimentos en su cuerpo.
¿No creen ustedes que es más importante el valor de la zanahoria como alimento, qué conocer la correcta manera de escribirla?
Los niños de hoy serán los adultos del mañana, por lo tanto es menester, emprender todas las acciones convenientes para que desde su primera infancia adquieran el conocimiento y puedan aplicarlo, en pro de su salud y que a la larga no se conviertan en adultos obesos. Será así que pasados los años podremos recuperar al México esbelto y saludable que merecemos.
Lo que expuse con anterioridad es una posible solución a largo plazo. Urgen acciones que den resultado inmediato. Los niños y jóvenes representan una parte de la población. ¿Qué con los adultos? ¿Cómo lograr que cada día menos personas se enfermen de cualquier padecimiento relacionado con la obesidad?, ¿Hasta cuándo vamos a permitir que siga cobrando más vidas?
Continuaré en el próximo post?
Liliana.

LA VERDADERA IDENTIDAD DE LA PAPA

miércoles 27 de enero de 2010

De los alimentos más incomprendidos se encuentra la pobre papa. Ha sido víctima de calumnias, se han creado mitos (que si te hace crecer el trasero) y se le han dado calificativos en su mayoría, despectivos y equivocados.
La realidad es otra. Es un alimento netamente maravilloso, y aunque muchos la consideran engordativa, una papa chica de 100 gramos tiene el mismo contenido calórico que una porción de fruta.
Es un tubérculo, y aunque es de origen vegetal, nutricionalmente se encuentra perteneciendo al grupo de los cereales por su contenido de hidratos de carbono. Es de fácil digestión, contiene vitamias A, C, B1 y B2, además de minerales como potasio, hierro, calcio y fósforo, por mencionar solo algunos. Mismos que se encuentran en mayor proporción inmediatamente por debajo del hollejo, esta es la razón por la cual se recomienda consumirla con todo y piel. Tiene propiedades curativas, ya que es un alimento alcalino que contraresta la acidéz de la sangre provocada por el consumo de alimentos como la carne. El jugo que se extrae de la papa cruda, se emplea en tratamientos contra la gastritis y la úlcera péptica. Se le atribuyen propiedades antioxidantes, motivo por el cual estimula el sistema inmunológico. Preparada en caldo es antiemoliente, diurética, antiescorbútica, recontituyente y antirreumática. La solamina contenida en su cáscara ayuda a proteger la mucosa gástrica.
¿De dónde se origina la equivocada idea de que la papa es un alimento engordador y diabólico?
Lo realmente malo de la papa, no es la papa en sí, es el modo en que la cocinamos. Cuando la asamos o hervimos conserva gran parte de sus bondades, pero cuando las ponemos a freir... pierde los beneficios que nos pudiese aportar y se convierte en trozos de carbohidratos saturados de grasa. Peor aun, si el aceite que utilizamos para freírla no es nuevo, entonces este sano, magnífico y extraordinario alimento se puede convertir en algo así como... un asesino silencioso. No significa que por comer de cuando, en cuando una bolsa de papas fritas vayamos a morir, pero si ésta, es la única forma en que la consumimos y lo hacemos con mucha frecuencia, debemos considerar que la grasa que se recalienta una y otra vez, se convierte en un enemigo muy poderoso para la salud, ya que se oxida y se convierte en ácidos grasos trans que son altamente cancerígenos.
La papa cocida o asada natural no engorda, a menos que la comamos en exceso y casi todos los excesos son malos. Lo que realmente convierte a la papa en un alimento prohibido en la dieta para disminuir de peso es la forma de prepararla y los ingredientes extras que le agregamos.
LIALIANA

CUESTIÓN DE SER CREATIVOS

lunes 18 de enero de 2010

Estuve reflexionando acerca de los factores que nos impiden estar a la línea. Si bien este asunto de comer en exceso está ligado con la compulsión de llenar vacíos existenciales con alimento, influye mucho la falta de organización y la pereza.
La obesidad se presenta por una serie de factores (multifactorial), se clasifica de acuerdo al porcentaje de grasa en exceso depositado en ciertas zonas del cuerpo, es así que puede definirse como: sobre peso, obesidad ligera, moderada o mórbida. Si los kilos acumulados no tienen un arraigo de muchos años, es casi seguro que el conflicto con la comida no sea una adicción declarada (aunque tampoco se descarta esta posibilidad), y es muy posible que parte del problema sea producto de malos hábitos, que además se agravan con la falta de estructuración del día a día. Mucho tiene que ver con la flojera, misma que refleja una carencia total de compromiso. Cuando hablo de compromiso me estoy refiriendo específicamente a esa parte de nosotros que se vincula con el deseo autoimpuesto para el logro de un objetivo o una meta.
Si alguien quiere tener salud, estar esbelto o delgado, necesariamente debe invertir energía y tiempo. Aclaro que ambos son elementos básicos para la obtención de cualquier logro.
Esta semana tuve la oportunidad de compartir con mis pacientes algunos de mis preparados culinarios. Curiosamente, casi ninguno de ellos tienen la costumbre de comer espinacas o acelgas, muchos de ellos incluso, me dijeron que simplemente no les gustaban. Sin embargo, se atrevieron a probarlas. A todos les encantaron, no tuve absolutamente ningún rechazo. Descubrí que en casi todas las ocasiones las personas no consumen algunos alimentos por las siguientes razones: 1) Asumen de antemano (por su aspecto), que no saben bien, 2) En su familia tampoco los acostumbraban, 3) No saben de qué manera prepararlos o combinarlos,
4) Existe una resistencia al cambio, aún cuando se trata de comida, ya que los seres humanos preferimos seguir repitiendo los mismos patrones de conducta y 5) Ignoran la importancia de la variedad de colores y sabores que debe incluir una dieta completa en cuanto a calidad y cantidad de nutrientes.
Si pudieran incluir más vegetales y frutas con recetas variadas, sería mucho más fácil y saludable la pérdida de peso y lo más triste de todo es que quienes se resisten a invertir un poco de tiempo para preparar comida variada se están perdiendo un verdadero agasajo. Por ejemplo: los rojos y jugosos tomates, pueden prepararse de formas muy variadas, rellenos de atún con cebollines picados y un poco de salsa inglesa o de soya y un toque de limón. También podemos ponerles dentro un preparado

de requesón, con morrón verde, rojo y amarillo y cebollines en trocitos muy pequeños, o que tal una torre de tomate light, rodajas de queso mozzarela fresco y de tomate aderezados con limón vinagre balsámico o de manzana, albahaca y un poco de pimienta.
Qué decir de la perfecta coliflor en salsa de queso fresco o cottage, se cuece la coliflor entera dejandole una consistencia firme, por separado se licua un poco de cebolla, leche light y queso fresco, requesón o cottage, se agrega un poco de knorr tomate y pimienta para darle sabor y color, se cocina la salsa para que se integren los ingredientes y se baña la coliflor con esta.
Volviendo a las acelgas o a las espinacas, que tal unos costalitos rellenos de salmón, atún, queso fresco, picadillo de pollo o carne. Se cuecen las hojas, se extienden perfectamente y se rellenan con lo anterior previamente preparado procurando darle un buen sazón y tratando de usar la menor cantidad de grasa posible, se doblan en forma de costalitos y ya quedó.
Las calabacitas, los pimientos, las berenjenas, los champiñones, los hongos portobelo, pueden rellenarse con los mismos preparados y así darle versatilidad a la dieta. El secreto estriba en cocinarlos previamente aplicando un poco de sabor con algo de sal, pimienta y especias, dejarlos con una consistencia firme, para que al degustarlos no se sientan como una masa blanda en la boca. Debemos perder el miedo al cambio, ser muy creativos, si deseamos mejorar la salud y eliminar la grasa del cuerpo sin necesariamente sacrificar el placer al comer.
Los nopales, el repollo, el brócoli, la zanahoria, la cebolla, laz setas, el apio, la lechuga, la jícama, el pepino, la gran variedad de chiles entre ellos el poblano, alcachofas, espárragos, ejotes, brotes en general y algunas más que son poco comunes, pueden consumirse asadas en la plancha o al vapor, al horno, hervidas, a vapor, en puré o en ensaladas.
Los desayunos, las comidas y las cenas bajas en calorías, no tienen necesariamente que ser aburridas e insípidas, antes el contrario.
¿ QUIEREN PERDER PESO O NO?, pues adelante...los vegetales son una de las mejores opciones para comer rico, abundante y saludable. Son además el grupo de alimentos con el menor contenido calórico, brindan al cuerpo una cantidad elevada de fibra, agua, vitaminas y minerales. Los beneficios son cuantiosos, porque al mismo tiempo que le decimos adiós a la grasa que tanto nos disgusta, estaremos apoyando a nuestro organismo para mejorar su sistema inmunológico.
Cocinar variado, nutritivo y sabrozo, es cuestión de sacudirse la pereza, lanzarnos al mercado y comprar toda la variedad posible de verduras, adquirir recetarios que contengan toda una gama de posibilidades para salir de la monotonía. Quienes no puedan invertir en libros y revistas de cocina, es tan sencillo como entrar en internet y ponerse a navegar para encontrar miles de maneras distintas para preparar el mismo vegetal.
Es un mito creer, que se requiere de invertir muchas horas, para comer en casa, igual que en el restaurant más gourmet de la ciudad. Son justamente las verduras, las que requieren del menor tiempo de preparación. Incluso podemos preparar desde el domingo todos los platillos de la semana, por supuesto, siempre y cuando sean cocidos, ya que los crudos como las ensaladas frescas deben elaborarse al instante.
Tú decides, anímate a mejorar.
Lialiana.

BIENVENIDO EL 2010

viernes 1 de enero de 2010

Dicen que no hay fecha que no se llegue, ni plazo que no se cumpla. Rapidísimo que se fue el año. Aunque como dijo Einstein todo es relativo. Para quienes se sintieron felices el 2009 debe haber transcurrido veloz, pero para quienes estuvimos con presiones debe haber sido muy lento. Sea como sea, 2009 ya se fue y llegó 2010.
Ahora viene la reflexión, ¿Cómo queremos que transcurra el año?, ¿Cómo queremos que termine el 2010?
Deseamos que sea un año más o un año menos. No quiero ser complicada, y mucho menos negativa, pero si lo analizamos bien, cada día que pasa es un día menos, no un día más. Sin embargo el hoy y la posibilidad del mañana si es algo que tenemos, el minuto que ya pasó, ese ya se fue y no podemos pedirle al tiempo que vuelva. Que padre sería, ¿o no?, que pudiéramos retroceder los segundos, minutos y años, para volverlos a vivir con la experiencia actual. Lamentablemente eso no es posible. Lo que sí es posible, es vivir a partir de este momento de una manera diferente. Hoy es el DÍA, hoy y solo hoy. En este momento, en este segundo podemos iniciar el cambio. Y tenemos todo a nuestro favor, no es lunes, pero... ¿qué tal?, hoy es 1 de enero, es el día ideal para recomenzar y echar un vistazo al pasado solo para ver lo que aprendimos, y darle al presente una nueva oportunidad y al futuro mucha esperanza. Esa lista de buenos propósitos, sea esta mental o escrita, es el compromiso que hicimos con nosotros, debemos darle la importancia y la seriedad que merece. Es cierto cada día que pasa es un día menos, pero será un día más, si al terminar éste, sentimos la satisfacción de haber cumplido. ¿Cumplido con qué?, con la responsabilidad que nos impusimos de llevar a cabo todos esas modificaciones que nos ayudarán a sentirnos mejores personas por dentro y también por fuera. El 2010 es una año 3 (2+1=3), es la ocasión para ser creativos, originales, artísticos y estéticos. Es un excelente año para mejorar la figura. Es, en este instante que podemos iniciar el camino hacia la superación personal. ¿Para qué seguir postergando, lo impostergable?
¡Ya basta!, a partir de hoy y en delante, debemos sentirnos dispuestos a seguir con pasos firmes, el trayecto hacia el éxito, y no hay mayor éxito que sentir que tenemos la voluntad para manejar y dirigir nuestra vida, con el rumbo que sabemos es el más apropiado para nuestro beneficio. ¡Ya es suficiente!, no debemos dejarnos seducir por SATANÁS (o sea la tentación), dejemos a un lado la mediocridad, y dispongámonos a iniciar una vida llena de plenitud, porque tenemos la capacidad como seres humanos de hacerlo.
Este es momento propicio para pararte y usar ese aparato de ejercitación física y usarlo debidamente y no como porta toallas, es el instante de planear un nuevo menú de alimentación saludable para mejorar la salud, la figura y tener energía.
Es hoy, y también puede ser mañana, pero queda claro que cambiar mañana es mucho más difícil que cambiar hoy.
¿Falta voluntad?, pide ayuda. Busca apoyo. No existe nada que no podamos superar mientras estemos vivos. Todo es posible. El mundo pertenece a los hombres y mujeres que reconocen sus debilidades y que cada momento están en el empeño por superarlas. Nadie es, mientras permanezca en este universo, un ser perfecto. Ni tampoco se trata de serlo, porque entonces si sería un propósito irreal. Pero, se puede ser completo. Se puede ser integral.
No esperes a que sea 7 de enero. Aunque estés a dieta puedes comer un trocito de rosca. Recuerda que quien establece un régimen alimenticio pensando que nunca más volverá a consumir algo que si bien no es hipocalórico, pues le gusta, está destinado a fracasar en su empeño por recuperar su figura. Las dietas son solo guías, y para bajar de peso no es necesario nunca más volver a comer un pedazo de pizza, una hamburguesa o una porción de pastel. Recuerda que la comida es el único hábito que no puede abandonarse, solo regularse.
A la carga y con todo. Tenemos el control y es menester aplicarlo.
Comer es: no solo necesario, sino indispensable, y tú puedes dominar la cantidad y tipo de comida que consumes.
Hoy es tu día. Solo necesitas decidirte.
Feliz año y buena suerte.
Liliana.

PRUEBA SUPERADA

viernes 25 de diciembre de 2009

Antes que cualquier otra cosa, deseo de todo corazón felicitar a los, y las pacientes que a pesar de las difíciles fechas que nos motivan a comer en exceso, han permanecido constantes y asisten a sus citas de terapia nutricional con la misma regularidad de siempre. Tienen de mi parte, una gran admiración; porque la voluntad se demuestra en los momentos de mayor tentación, y mantenerse firmes ante una meta, en circunstancias en la que la mayoría preferimos algún tipo de respiro o descanso, es una gran señal de que el éxito es, si no totalmente seguro, por lo menos más prometedor. Muchas felicidades.
Hoy es 25 de diciembre. Ya sabrán... tengo aproximadamente cuatro días cocinando, acomodando, limpiando y lavando. Cuando parece que ya esta todo en orden, pues no falta quien vuelva a preguntar: ¿Qué vamos a comer; y de desayunar... a poco no vamos a almorzar?, digo...no es que recomiende saltarse tiempos de comida, de ninguna manera, pero no pasa nada porque en alguna ocasión se nos junten dos horarios, y la merienda equivalga a la comida y a la cena, pero en fin...así pasa, no puede uno desentenderse de sus responsabilidades y hay que alimentar a la raza.
Por cierto: agradezco a mi querida familia que se mostró muy cooperadora, en especial a Lily quien se encargó de envolver todos los presentitos que regalé, con el apoyo de todos fue más liviano mi trabajo.
Les quiero compartir, que este año la cena de navidad tocó en mi casa. Desde que mi mamá pasó a mejor vida, un año celebramos en casa de mi hermana Rebeca y otro en la mía. ¡A mí me encanta!, como ustedes saben, cocinar y atender a mis invitados de la mejor forma posible, (es siempre un placer). Así que los preparativos para una fecha tan importante, vienen desde hace un par de semanas. Planear el menú, cuántos invitados son, cómo nos vamos a sentar, el orden del día (en este caso de la noche), ¿Qué se sirve primero?, etc.
Eramos al rededor de 30 personas, porque con mucha satisfacción les digo que los hermanos, el papá y la familia completa de mi compadre Danilo (esposo de mi hermana Rebeca) me hicieron el honor de asistir y estar presentes en esta tan solemne celebración.
Los platillos para la cena, fueron múltiples y abundantes (gracias a Dios).
De botana: unos champiñones a la mantequilla y una charola de las que a Sandra, la hermana de mi compadre Danilo las hace espectaculares, con manzanas cubiertas de chamoy con tamarindo y una variedad de chilitos que pienso fue, lo menos calórico de la noche. De platillos fuertes: spaghetti rojo estilo italiano y spaghetti verde con rajas de chile poblano, queso y crema, todo muy bien sazonado; puré de papa estilo francés (con pura mantequilla y leche), coliflor en salsa de tres quesos con fresas, jamón estilo Virginia, bacalao a la Doña Gloria (tradición de mi mamá grande que en paz descanse), chiles en nogada (cortesía de Danilo y de mi querida hermana), frijoles charros estilo Dra. Márquez, mismos que preparé para recordarla con el cariño y el amor que tanto yo, como mis hermanos y mi papá reservamos para ella. No podía faltar el
el exquisito menudo (receta especial de don Danilo), que tuvieron el privilegio de degustar los que optaron por quedarse hasta el final, o sea a la torna navidad (porque ahora hay pre y torna para todo, pre reu, torna quince, pre caída, torna boda, al menos así dice Lily, mi adorada y muy popular niña). Pan... ¿de cuál quieren?, cuernitos, panecitos redondos y larguitos rellenos de queso crema, pan francés (bolillo) y las tradicionales tortillas de maíz, que fueron solicitadas para acompañar el menudito. ¿Y de postre....? aaaaaaaa... pues todo un surtido: rollo de cajeta, pastel de queso con cacahuates, rosca de leche quemada que me regaló mi hijo adoptivo Giancarlo (quien por cierto es un amor y siempre me tiene presente), pie de dátil con nuez, mostachón de fresas y de mango preparado por las sagradas manos de Sandra la hermana de Danilo, quién se luce con la repostería, y que además nos deleitó con una riquísima y vistoza charola de galletas, empanadas y panecitos que ella misma prepara, un corazón gigante de dulce de leche con nuez, mis únicas y siempre recién hechas nueces garapiñadas, y por supuesto canastas, cajitas, platitos de dulces y galletas, que es tradición regalar entre las amigas y vecinas. De beber: vino tinto, whisky, tequila, refrescos de todo tipo, agua mineral y botellitas de agua. Y digo yo ¿dónde está la crisis?
Crisis, bendito Dios no estuvo presente, le pusimos falta. La que si llegó para quedarse permanentemente fue la abundancia, y deseo de todo corazón que así haya sido en la familia de cada uno de los habitantes de este planeta.
Ayer la cena de noche buena, hoy la comida de navidad, misma que se prolongó hasta las nueve de la noche. En ocasiones el trabajo que representa reunir a mis seres queridos es agotador, pero no cambiaría estos momentos por un día de fiaca tirada en la cama, son espacios únicos, donde podemos convivir y ventilar el estado anímico de cada quien y la situación por la que cada uno está pasando. Risas, chistes (a veces el mismo cuento que ya se platicó mil veces nos saca una nueva carcajada),
comentarios, todo fue maravilloso.
¿Y la dieta?, se me hace que se quedó en el olvido, aunque debo decirles, que en lo que a mí se refiere probé de todo, pero moderadamente, con orgullo les comparto que no subí ni un gramo, de verdad que no es nada fácil mantenerse en línea en fechas como estas. Espero que en el recuento de los daños, la factura no sea muy elevada, y rápidamente puedan deshacerse de los kilitos acumulados quienes no pudieron contenerse y abusaron un poquito de las delicias culinarias. Me imagino que la lista de buenos propósitos para el nuevo año ya está bien elaborada, somos muchos los que tenemos como prioridad hacer mejoras en lo que se refiere a la salud. Así que segura estoy, que hacer ejercicio, dejar un mal hábito, etc. encabezan la famosa listita. Hay quienes están esperando el último segundo de este 2009, para empezar con el pie derecho el 2010. Ojalá y no quede solo en buenos propósitos, y podamos llevar a la práctica y demostrar con hechos, que si podemos mejorar y cambiar. Debo decirles que de ningún modo debemos pensar, en hacer modificaciones en nuestra vida porque alguien nos diga que así debe ser, el verdadero compromiso es únicamente con nosotros mismos, porque nada que no sea un auténtico deseo personal, que nazca desde lo más profundo de nuestro corazón y nuestra conciencia, podrá realizarse de forma permanente. Y porque la oportunidad de vivir esta vida, es responsabilidad de uno mismo y de nadie más. Esta es la única forma de no culpar a los demás por lo que nos pasa, y es la única manera en la que nadie más podrá culparnos, de lo que le suceda. Debemos actuar libremente, entender que a lo máximo que podemos aspirar es a cambiar nosostros, esa es la única posibilidad que tenemos de mejorar el mundo. Y con eso es suficiente.
Yo deseo con toda honestidad que los anhelos y las metas que tengamos en mente, puedan plasmarse en el mundo de lo real. Deseo que cada uno, logremos superar nuestros miedos. Deseo que cualquier sufrimiento que podamos tener, sea una PRUEBA SUPERADA, pero sobre todo; quiero que el amor que tenemos la capacidad de dar, se derrame de nuestra alma para compartirlo con cada ser que pase por nuestras vidas, que la compasión sea el valor que prevalezca durante el resto de nuestra existencia, y que la autorrealización se manifieste a la brevedad. Pienso en un mundo saturado de personas felices y plenas. Añoro un universo con paz, seguridad y confianza; en el que podamos estar con alegría, para que el tiempo que permanezcamos en él, haya valido cada milésima de segundo.
No creo que sea mucho pedir. ¿O si?
Y a mis pacientes les deseo un 2010 lleno de salud y músculos, libre de grasita corporal y es lo mismo que también quiero para mi.
Ánimo, siempre se puede. Dios siempre quiere.
Liliana.

ASPECTO Y SALUD LES DA UNOS CUANTOS TIPS DE REGALITO PARA NAVIDAD

miércoles 16 de diciembre de 2009

Cada inicio de año es una buena oportunidad para reafirmar el propósito de vernos esbeltos y sentirnos saludables. Creo como lo he repetido en un sin fin de ocasiones que el recurso más importante con el que contamos es nuestro cuerpo y merece que le brindemos todo lo necesario para que pueda conservarse en perfecto estado. Diciembre es un mes saturado de reuniones y celebraciones, en el que muy bien podemos fácilmente caer en los excesos, la peor parte de todo esto es que como está próximo el fin de año, nuestra mente nos traiciona, nos hacemos a la idea de que podemos abusar de la comida, "YA QUE A PARTIR DE ENERO SERÁ MUY SENCILLO COMER POCO Y SALUDABLE, A PARTIR DEL PRIMERO DE ENERO SERÁ SUPER FÁCIL HACER DIETA Y EJERCICIO", mis queridos lectores; no menosprecio los propósitos de ninguno de ustedes y tampoco los míos, pero nada hay más lejano de la realidad que creer que si hoy abuso de comer, beber, fumar o cualquier cosa que merme mi salud, el día de mañana será muy sencillo llevar a cabo un cambio radical en algún mal hábito que tengamos, antes al contrario entre más repetimos un patrón de conducta inapropiado, más necesario es para nuestro organismo seguir haciéndolo. Es muy fácil decir que voy a iniciar un plan de alimentación saludable cuando estoy comiendo un gran trozo de pastel bañado con crema vegetal azucarada (betún), es algo así como: hoy me atiborro de comida, total mañana empiezo dieta, o el lunes lo haré, así que en este fin de semana ¡a comer se ha dicho!, o bien como es diciembre hay que aprovechar, para eso existe el mes de enero y entonces sí, nunca más comeré.
En primer lugar como siempre lo he dicho comer es el único hábito que no podemos dejar, sino regular, es decir podemos abandonar el cigarro, el alcohol o alguna droga, pero no podemos dejar de comer. Lo que sí podemos hacer es comer con moderación, tomar conciencia de la cantidad y del tipo de alimentos que vamos a ingerir.
Una de las sugerencias que hago a mis pacientes antes de comer cualquier cosa es la siguiente (primer tip): pregúntate antes de servirte o consumir algún platillo o alimento, qué más te proporciona además del placer que te produce el comerlo, ¿te aporta fibra, vitaminas, minerales, agua, energía vital más que calórica, proteínas, grasas o hidratos de carbono saludables? o simplemente lo comes porque te gusta y te provoca una sensación de satisfacción.
Los que como yo, queremos mantenernos en línea debemos considerar que si solo comemos lo que nos gusta y nos encanta, por lógica necesariamente subiremos de peso. Esto no significa que comamos algo que no nos guste, yo soy de la idea de que solo debemos comer lo que a nuestro paladar sea de agrado, peroooooooooo, hay alimentos que hacemos a un lado porque no son nuestros favoritos y aunque no los acostumbremos con frecuencia también nos saben bien. Les voy a poner un ejemplo: a mi me encantan los tacos, especialmente los de barbacoa o los de morcón de la Rosa Náutica, los que viven en Monterrey y son taqueros saben perfectamente que la Rosa Náutica es un lugar donde si de comer tacos se trata, pues este es un sitio perfecto (no voy a cobrar por el comercial), si tengo hambre y me los como tal cual los preparan, pues tal vez me coma unos cuatro tacos, pero si los pido para llevar y los tuesto en el comal de mi casa, en lugar de cuatro me como ocho, porque a mi me encanta y me fascina la sensación de la tortilla tostada en mi boca, lo mismo sucede con los tamales, las tortas, la pizza y todo lo que se pueda tostar, entonces ya no estoy cubriendo solo la necesidad de nutrirme y llenar ese vacío en mi estómago que me provoca el tener hambre, sino que estoy propositivamente brindándole a mi paladar un sabor que de antemano sé, provocará que mis papilas gustativas me exijan más y más de lo que tanto placer les provoca. Así sucede con casi toda la comida, a quién no le gusta la fruta o quién no disfruta el sabor de unos vegetales, ya sean crudos o cocidos, sin embargo en el momento que tenemos el plato servido frente a nosotros, lo primero que hacemos es degustar lo que mayor placer nos produce y que casi siempre es lo menos nutritivo.
Debo aclarar que no se trata de sufrir, ¡por supuesto que no!, se trata de que si lo que tenemos es hambre, pues elegir algo que nos super encante,(segundo tip) pero al mismo tiempo consumir primero algo que aunque no sea nuestro máximo, mitigue un poco la necesidad de comida y así podamos quedar satisfechos comiendo menos de lo que más nos gusta, que además es casi siempre lo que más engorda.
Ahora bien es muy importante (tercer tip) comer despacio y masticar perfectamente cada bocado y si queremos ingerir más de algo que nos gustó mucho (cuarto tip), dejar pasar por lo menos diez minutos antes de servirnos o pedir de nuevo, es el tiempo que le daremos a nuestra lengua para definir si verdaderamente se trata de hambre o si lo que nos está dominando es la gula.
Lo más importante en el momento de elegir lo que representará nuestra siguiente comida es: (quinto tip) ¿qué se me antoja?, ¿qué puedo hacer para que eso que se me antoja pueda yo degustarlo sin que implique un consumo exagerado del mismo?, muy sencillo, como primero cosas que me gustan pero que no me encantan, y luego y hasta el final lo que se me antoja.
Mis queridos lectores si hay alguien que ama la comida, si existe en este mundo una persona que adora cocinar y que disfruta del placer de comer, ese alguien soy YO, no tienen idea de cuanto me gusta comer y disfrutar de lo que como. Por eso entiendo a las personas que no saben controlar el desmedido impulso de comer y comer, debo decirles a todos aquellos que tienen este mismo defectito, que existen muchas formas de brindarse placer y al mismo tiempo mantener la figura y proporcionarse salud. Finalmente yo lo he podido lograr durante 45 años, tuve que aprender a controlarme, y sobre todo ha sido necesario aplicar disciplina y conciencia, para poder cubrir mis necesidades y al mismo tiempo darme gusto. Es indispensable saber que no hace falta comer hasta llenar, hay que disfrutar y sobre todo hay que darle tiempo a la hora de la comida, para que no nos demos un atracón en cantidad y en variedad y sobre todo, es muy importante hacer conciencia de cuánto se come.
Finalmente la comida no se acaba, siempre habrá si tenemos vida, una navidad más. Y siempre existirá la posibilidad de consumir todo aquello que nos gusta y nos encanta sin necesariamente tener que consumirlo en exceso.


Nota. Hoy se cumplen siete años del fallecimiento de mi mamá, la Dra. Dolores Rebeca Márquez de Guerra, le dedico un minuto de silencio, una oración completa que incluye su salmo preferido el 23 y le pido que desde donde se encuentre su alma, nos dé a mi y a mi familia especialmente a mi papá su bendición y su apoyo para superar positivamente cada día unidos y con mucha fé y esperanza.
Y a ustedes les deseo de todo corazón que Dios les permita vivir estas fiestas con mucha alegría pero más que nada con mucha paz y armonía.
Liliana.

A MENOS DE UN MES.

jueves 3 de diciembre de 2009

Hoy es tres de diciembre y estamos a veintinueve días de que este año termine. Es increíble con qué velocidad transcurre el tiempo. Creo que es un buen momento para recapacitar acerca de todos los avances y experiencias que hemos logrado durante este año. ¿Cuántos de los propósitos que planeamos conseguir fueron pruebas superadas?, ¿Cuántos solo los cumplimos a medias? y ¿Cuántos definitivamente los dejamos en el olvido casi desde el inicio?
En repetidas ocasiones he comentado que cualquier momento es apropiado para realizar un cambio. No requiere de ser lunes, primero del mes o uno de enero para iniciar el proceso que modifique definitivamente esa conducta que tanto nos molesta y que tal vez nos esté dañando.
Increíblemente y aunque pareciera contradictorio, diciembre es un excelente mes para cuidar lo que comemos. Nunca está de más iniciar un tratamiento en estas fechas, ya que si logramos por lo menos mantener el peso en estas fechas de tantas reuniones y posadas, pues entonces enero será un mes ideal para continuar con el objetivo y reafirmar el propósito de mejorar la figura y la salud.
Les informo que ya estoy instalada en mi nuevo consultorio ofreciendo los mismos servicios y mucho más, todo con la finalidad de brindarles una atención mas completa y por supuesto con muchas novedades para facilitarles el proceso y puedan de esta forma llegar a su meta sin sufrir.
Espero seguir contando con su confianza y me pongo a sus órdenes en Bonifacio Salinas 4127 Col. Mederos en Monterrey N.L. C.P. 64950. Tel. 83-57-09-20, en donde los atenderé con mucho gusto.
Mejorar no es tan difícil si tenemos un poco de paciencia y entendemos que los verdaderos cambios se dan poco a poco, siendo constantes y comprometidos con nuestros ideales.
Una de mis frases favoritas es "EL TIEMPO COMO QUIERA PASA", así que si como quiera va a transcurrir un año más pues se trate de un kilo o veinte menos que más da, lo importante es avanzar, "HACER DE LO QUE HACE DAÑO LO QUE MENOS DAÑO HAGA" es otro de mis enunciados, elegir con conciencia para por lo menos tener la tranquilidad de que lo pensamos un poco.
Yo les deseo que en estas fechas sientan la paz y la felicidad a la que todos los seres humanos tenemos derecho, y que el 2010 sea un año lleno de abundancia en todos los sentidos, así como una salud perfecta, una vida llena de amor y sobre todo que tengan un cuerpo esbelto que les dé la seguridad de ser la representación física de lo que realmente desean ser.
Muchas felicidades.
Liliana.

SENDERO NUEVO... RENOVARSE O MORIR

lunes 16 de noviembre de 2009


Para todos aquellos que tienen la gentileza de leerme: se preguntarán por qué hace casi un mes que no escribo. Y bueno... deben saber que tomé algunas determinaciones importantes que me han distraído de hacer esto que tanto me gusta (escribir me encanta), no fue fácil decidirme, ya que los caminos son muchos, sin embargo pienso que si mi buen juicio todavía no me falla, creo que es lo mejor para mí, para mi familia y para mis pacientes. Durante 27 años he dedicado mi tiempo y mi energía a atender personas que desean mejorar su imagen y al mismo tiempo su salud, y por supuesto que lo seguiré haciendo mientras Dios me lo permita, sin embargo creo que ha sido tanta la importancia que le doy a este espacio de mi vida, que me he olvidado de que existen otros roles que me corresponden y que tienen la misma prioridad en mi vida.
Hace casi nueve años que llegué a este maravilloso sitio donde me encuentro consultando todavía. Quienes han acudido a consultar conmigo estarán de acuerdo en que es un lugar muy cómodo y confortable, yo diría que hasta de lujo. Fue la misma semana en que abrió sus puertas, que Arturo Ramírez mi gran amigo y excelente Cirujano Plástico (para mi el mejor), me permitió que ASPECTO Y SALUD a través de mi, formara parte del INSTITUTO RAMÍREZ MONTAÑANA DE CIRUGÍA PLÁSTICA, desde entonces y hasta hoy no puedo menos que sentirme feliz por todas la experiencias que he vivido durante todo este tiempo, cabe señalar que le agradezco al Dr. Arturo haberme brindado su confianza y su apoyo para pertenecer a su familia laboral.
Todo tiene un tiempo y todo ciclo llega a su fin. Son muchas las razones por las cuales, el día de hoy les informo, que a partir del primero de diciembre de este año 2009 seguiré brindando mis servicios a todos aquellos que deseen seguirme en mi nueva dirección de trabajo, por supuesto con el mismo giro, pero definitivamente más completo, ya que dado el perfil de la Clínica donde actualmente estoy hay cosas que deseo proporcionarles y que definitivamente me limitan para hacerlo. Son muchos los cambios en tan corto tiempo ya que la decisión la tomé hace solo un par de semanas.
Siento un poco de tristeza despedirme de un lugar que me ha acompañado durante casi nueve años, también un fuerte desprendimiento de la rutina que día con día realicé durante todo este tiempo. Sin embargo creo que los cambios son buenos, como alguien dijo: Renovarse o morir, en mi opinión es importante darse cuenta de que es preciso hacer las modificaciones pertinentes para no ciclarse, esto definitivamente será no solo refrescante para mí, sino también para mis pacientes, ya que son muchas las innovaciones que deseo hacer en cuanto a las opciones de mis tratamientos, sin dejar de lado que seguiré brindándoles el apoyo y la atención de siempre, pero definitivamente mucho mejor y de manera más completa.
Les informo también que pueden seguir reportándose a los números actuales para pedir cualquier tipo de información.
A continuación le proporciono la nueva dirección donde con todo gusto seguiré atendiéndolos a partir del primero de diciembre:
BONIFACIO SALINAS 4127, COL. MEDEROS EN MONTERREY N.L. C.P. 64950, TEL. 83570920.
Les agradezco infinitamente la oportunidad que me han dado de servirles profesionalmente y espero seguir contando con la misma, en el futuro.
Sigo creyendo que si verdaderamente deseamos modificar cualquier actitud o situación negativa de nuestra vida, es fundamental tomar la decisión de hacerlo, buscar el apoyo para lograrlo y nunca perder de vista la razón o motivos por los cuales un día voluntariamente optamos por dicha decisión.
Nunca es tarde para iniciar el cambio, nunca es tarde para recomenzar, mis ojos lo han visto y no me queda duda de que todo es posible.
LILIANA.

MARAVILLOSAS SEÑALES DE CONCIENCIA...

miércoles 21 de octubre de 2009

La semana pasada mi paciente Celeste publicó en su blog un post que a decir verdad debe llegar a la conciencia de todos aquellos que lo hayan leido. A decir verdad más explícita no puedo ser. Honestamente me da gusto que alguien que ha luchado casi una vida con un problema de sobre peso pueda compartir con nosotros su opinión y sobre todo nos muestre datos científicamente comprobados que nos alertan de la magnitud actual y futura de esta enfermedad.
Como lo he dicho en repetidas ocasiones cada día son más seres humanos los que compran el boleto para entrar en las estadísticas de padecer algún grado de sobrepeso u obesidad, y lamentablemente también cada día menos personas se curan. De seguir así llegará el momento en el que no exista un ser humano habitando este planeta que no forme parte de este grupo. Evidentemente algo no se está llevando a cabo de la forma correcta.
Si la obesidad es una enfermedad, debe ser tratada como tal, es decir; cuando la gente se enferma y recibe tratamiento, la idea es que llegue el momento en que necesariamente se cure en caso de que esta posibilidad se pueda dar, como sucede en la mayoría de las infecciones, irritaciones, inflamaciones, etc. O bien que se controle y que no avance, como pasa con algunas enfermedades degenerativas etc. O en el peor de los casos que no tenga remedio situación ante la cual no podemos hacer casi nada a excepción de brindarle la mejor calidad de vida al enfermo.
La obesidad es un síndrome desde el momento que involucra una serie de signos y síntomas que la caracterizan, es también una adicción porque los pacientes la manejan como una dependencia ya que
no pueden controlar la ingesta desmedida de alimento, mismo que a su vez es utilizado como un ansiolítico para llenar los vacíos existenciales del espíritu y del Alma. La gente no muere por ser obesa, sino por las enfermedades que son provocadas por la misma. Pero lo más grave es que nadie se quiere curar. La perspectiva del tratamiento está mal enfocada. Esto ha sucedido por dos motivos. El primero es que de verdad se requiere mucho compromiso por parte del terapeuta, médico, bariatra, dietista o nutriólogo, para con su paciente. Evidentemente como es indispensable invertir mucho tiempo por parte del profesional para hacer una labor adecuada y la aplicación de un tratamiento integral que considere todas las áreas dañadas del individuo, entonces el costo de la terapia sería muy elevado y como además, (este sería el segundo motivo) el mismo paciente no reconoce la importancia y la gravedad de su problema, no está dispuesto de ninguna manera a valorar y pagar un costo digno por el tiempo, la energía y el espacio que de alguna forma se requieren para la efectividad, formalidad y la seriedad de este tipo de tratamientos, es así como ha sucedido, que quienes ingenuamente decidieron dedicarse a una profesión de esta naturaleza, terminan ofreciéndole al paciente productos comerciales mágicos y revolucionarios, convirtiendo así, a un paciente, en tan solo un cliente, poniendo la responsabilidad de la consulta y el éxito del tratamiento en u
n licuado, una caja de pastillas, un frasco con cápsulas, una crema para masaje, o cualquier novedad mercadotécnica, no quiero decir de ningún modo que el apoyo de coadyuvantes no esté justificado, pero creer que la cura de una enfermedad con los alcances que representa la obesidad, está sustentada en una hoja de dieta y unos imanes en la oreja es totalmente equivocado. Esa es la razón por la cual cada día más personas sufren de este padecimiento y cada día menos son las que definitivamente lo resuelven. Debemos ser realistas y poner los pies en la tierra. Cuántos hay que incluso, se someten a la tan riesgosa y costosa cirugía gástrica, bajan un demonial de kilos, y al paso del tiempo los recuperan. Si con algo tan definitivo y tan agresivo, un gran porcentaje de las personas regresan al problema original, pues definitivamente es un pensamiento demasiado ingenuo creer que con una pastillita lo vamos a lograr.
Ahora viene la pregunta obligada: ¿DE QUIÉN ES LA RESPONSABILIDAD?
¿Del terapeuta, del paciente, de los medios de comunicación que día con día nos venden la idea de solucionar mágicamente una situación que requiere de agallas y de mucha conciencia?
Miles de empresas elaboran y ponen a nuestro alcance, un sin fin de novedades diseñadas justamente para seguir alimentando la equivocada fantasía de sus consumidores. ¿Es acaso responsabilidad de la empresa?
Las compañías fabrican todo aquello que potencialmente les represente ingresos, de hecho para eso se crean. Si nosotros compramos lo que producen, pues necesariamente lo seguirán produciendo. Es menester que nosotros como individuos, mostremos un poco de interés por ilustrarnos acerca de todo lo que determina que cada día este padecimiento sea más frecuente para que de este modo, podamos formarnos un criterio de cuál es la forma más efectiva y apropiada de combatirla. Es indispensable luchar contra la ignorancia, para dejar de ser víctimas de las ideas que nos venden y que inevitablemente compramos.
Pienso que todos tenemos un poco de responsabilidad en esto, sin embargo también creo que quien necesariamente tiene que marcar los límites es el paciente. Solo hasta que se comprometa con conciencia, enfrentando su problema para desarraigarlo por completo como verdaderamente corresponde; leyendo, estudiando e investigando, para que incluso pueda decidir y hasta exigir un trato que definitivamente dista mucho de ser la típica solución mágica y superficial que hasta hoy ha buscado y que finalmente le ofrecen.
Liliana.

DÉJAME Y TE CUENTO DE EDULCORANTES Y BEBIDAS

domingo 11 de octubre de 2009

Pues como les venía platicando... me ha tocado ver y vivir muchos cambios. Bueno y es que después de 45 años de vida, sería absurdo que uno no tuviese algo que contar. Recuerdo que ya entonces existía el azúcar artificial, la usaban principalmente las personas diabéticas. Todavía existe la tan antigua sacarina. Había en gotas, en tabletitas y en sobresitos, de hecho los sobres siguen existiendo, son de color rosa. Como era de esperarse, desde entonces y hasta hoy, la gama de opciones se ha incrementado considerablemente. Por ejemplo: tenemos el aspertame, también conocido comercialmente como Nutrasweet, Canderel o Iqual, la presentación que distingue a este endulzante es de color azul celeste. Luego tenemos el Splenda, este viene en presentación amarilla, y así podemos mencionar múltiples modalidades de sustitutos del azúcar pero sin las calorías de la misma (sonó a comercial), se dice que son 200 veces más dulces que la sacarosa común. Mis pacientes me preguntan cuál es la mejor, me imagino que deben estar muy confundidos al momento de decidir cuál es la opción más apropiada para no contaminar su cuerpo, créanme, que hasta para los que nos dedicamos a esto de la alimentación, en ocasiones dudamos sobre qué hacer a la hora de tomar decisiones, porque lamentablemente estamos totalmente influenciados por la mercadotecnia. Primero que si la sacarina producía cáncer de vejiga, sacaron estudios que demostraron que así era, luego que siempre no, que era bastante adecuada. Luego que era mejor el aspartame, ya que es una combinación de dos aminoácidos esenciales (ácido aspártico y fenilalanina) que de alguna manera son totalmente degradables en el cuerpo, pero luego comenzaron los rumores; que si favorece la pérdida de memoria, que si provoca dolor de cabeza, etc. Posteriormente que lo mejor es la Splenda que porque esa sí definitivamente no hace daño. Como yo no soy investigadora, pues he tenido que formar mi propio criterio y definitivamente hoy por hoy, sigo creyendo que no hay nada mejor que el agua, pura y transparente agua, si se puede y no afecta el régimen dietético, podemos agregarle un poco de fruta, pero en cuanto a la forma de endulzarla depende de muchos factores el poder tomar una decisión. De hecho en ocasiones dudo hasta del agua, se supone que la de la llave es potable, o sea que puede beberse sin que cause algún daño en el organismo, pero también surgen las dudas, ya que las empresas que se encargan de embotellar y vender a precio de oro el tan vital líquido, dicen que el agua de la llave no es recomendable porque contiene no sé que tanto cloro, y sustancias tóxicas que nos envenenan día a día. Creo que lo mejor sería tener una Noria o un pozo personal en casa de donde extraer el agua del subsuelo para que pudiésemos estar tranquilos, y esto; siempre y cuando las embasadoras de agua no se enterasen y nos dijeran que esa también es tóxica, argumentando que el suelo guarda una serie de sustancias altamente venenosas y mortales para nuestro cuerpo. A mi modo de ver es peor el daño de la contaminación que estamos provocando en nuestro mundo con todas las botellas vacías de plástico que desechamos cada vez que nos bebemos los tan recomendables dos litros de esta bebida. Se suponía que el agua era gratis, y resulta que en ocasiones pagamos hasta 50 pesos por dos litros de la misma. Por cierto... tengo una gran queja. Me parece sumamente ridículo y hasta absurdo que sea precisamente en los hospitales privados donde el costo del agua sea el más alto. ¡ No es posible!, si al nosocomio no va uno por gusto y mucho menos por placer, se va por necesidad. Y ahora resulta que en lugar de apoyar al enfermo dándole por lo menos los costos prudentes de cada artículo que inevitablemente requiere, se los cotizan a precio de oro. Sinceramente esto de ninguna manera me parece justo, ¡ Es un abuso!, porque hay muchas personas que se sacrifican para pagar un seguro de gastos médicos pero no porque el dinero les sobre, sino porque quieren una atención digna, y no por eso tienen que aceptar calladamente y sin protestar el hecho de este tipo de irregularidades (que nadie sanciona), lo mejor es que si usted se ve en la necesidad de ser hospitalizado pase antes a algún super mercado o tienda de conveniencia a comprar sus botellitas de agua, sus pañuelos desechables, su termómetro y su gel antibacterial, ya que este último a venido a ser indispensable gracias a la influenza AH1N1 y que el seguro no cubre y usted no pagará menos de 100 pesos por 200 ml del mismo.
Lo bueno de escribir es que uno puede hacer catársis y evitarse también, una fortuna en terapias con el siquiatra.
Volvamos al tema de cómo endulzar las bebidas o de cómo elegir la más apropiada. A este respecto y en virtud de la invasión masiva de productos industrializados que nos facilitan la hidratación, yo les recomiendo primero que nada: leer cuidadosamente la información casi ilegible del contenido nutricional, así como quién y de qué manera puede consumirlos. Por otro lado sería muy prudente ponerse en manos de un profesional que le indique de acuerdo a sus necesidades cuál de los edulcorantes es el más adecuado y por cuánto tiempo debe usarlo, sobre todo si lo que usted desea es disminuir el consumo de calorías, de no ser así no hay nada más sano que usar el azúcar mascabado o el piloncillo, lamentablemente estos contienen la misma cantidad de calorías que el azúcar blanca refinada.
Utilizar el criterio personal al momento de tomar decisiones, es la mejor forma de elegir lo más adecuado para cada uno de nosotros, siempre y cuando nos hallamos dado el tiempo de leer o investigar para tener el conocimiento que justifique la decisión tomada.
Como aparentemente ya todo tiene contraindicaciones, debemos (siempre lo he dicho), hacer de lo que hace daño, lo que menos daño haga.
Liliana.

TOALLAS ANIÓN ...UN PRODUCTO REVOLUCIONARIO PARA LA SALUD FEMENINA ¡ Y MÁS!.

jueves 24 de septiembre de 2009

TOALLAS ANIÓN



¿SABIA USTED QUE SEGUN LA ORGANIZACIÒN MUNDIAL DE LA SALUD, LA PROBABILIDAD DE QUE UNA MUJER ADULTA SUFRA DE UNA INFECCIÓN UTERINA ES MAYOR AL 80% ?, ¿Y QUE ESTO ES DEBIDO AL USO DE TOALLAS "SANITARIAS" DE MALA CALIDAD, HECHAS CON FIBRAS PLÁSTICAS Y OTROS MATERIALES RECICLADOS TRATADOS QUÍMICAMENTE?, ¿Y QUE ESTOS CREAN UN CAMPO IDEAL PARA PROVOCAR INFECCIONES Y OTROS PADECIMIENTOS QUE MES CON MES REFORZAMOS O PROMOVEMOS AL USAR SIEMPRE ESAS TOALLAS DE MALA CALIDAD?
ANION DE WINALITE HA DESARROLLADO CIENTÍFICAMENTE Y CON GRAN TECNOLOGÍA, UN PRODUCTO ESPECIAL PARA LA SALUD DE LA MUJER (PERO QUE ADEMÁS, TAMBIEN BENEFICIA LA SALUD DE TODA LA FAMILIA COMO EXPLICARÈ MAS ADELANTE). WINALITE HA CREADO LAS TOALLAS SANITARIAS Y PANTI PROTECTORES CON UNA CALIDAD INMEJORABLE AL SER FABRICADOS CON ESTRICTAS NORMAS DE HIGIENE, CON MATERIALES NATURALES DE PRIMERA CALIDAD Y LIBRES DE FIBRAS PLÁSTICAS QUE PROMUEVEN MALOS OLORES E INFECCIONES. POSEEN UNA ABSORCIÒN ENTRE 3 Y 4 VECES MAYOR QUE LA MEJOR TOALLA SANITARIA CONOCIDA PERO SOBRE TODO, POSEEN EL PODER DEL ANIÒN (CINTA VERDE HECHA DE ALGAS Y CARGADA CON IONES NEGATIVOS O ANIONES) LOS CUALES SON MUY BENÉFICOS PARA LA SALUD DE TODAS LAS PERSONAS. EN EL USO FEMENINO, ANIÓN DE WINALITE EVITA Y DESAPARECE LOS CÓLICOS, LA TENSIÓN PREMENSTRUAL, LAS MOLESTIAS DE LA MENOPAUSIA, LAS HEMORRAGIAS ABUNDANTES. ES ÚTIL EN ENDOMETRIOSIS Y ELIMINA INFECCIONES VAGINALES Y URINARIAS, ADEMÁS DE CONTAR CON UN PRODUCTO DE GRAN CALIDAD EN ABSORCIÓN, QUE NO GUARDA OLORES NI PERMITE LA FORMACIÓN DE BACTERIAS.
HABLEMOS UN POCO DE L0S ANIONES. ESTOS SE ENCUENTRAN EN GRANDES CANTIDADES EN EL AIRE QUE RESPIRAMOS, PRINCIPALMENTE SI ES AIRE PURO DE LAS MONTAÑAS, BOSQUES, RÍOS O PLAYAS. EN LA CIUDAD, LA CONTAMINACIÓN Y LOS APARATOS ELECTRODOMÉSTICOS CONSUMEN LOS IONES NEGATIVOS DEL AIRE Y LOS VUELVEN POSITIVOS, LOS CUALES SON PERJUDICIALES PARA LA SALUD. MIENTRAS RESPIRAMOS GRANDES CANTIDADES DE IONES POSITIVOS (LOS MALOS) PODEMOS SENTIR EFECTOS ADVERSOS COMO DOLORES DE CABEZA, OBSTRUCCIÓN NASAL, FATIGA, RONQUERA, INFECCIONES FRECUENTES, MAREO, ETC. CUANDO POR EL CONTRARIO LLENAMOS NUESTRO CUERPO CON AIRE CARGADO DE IONES NEGATIVOS (LOS BUENOS) TENEMOS SENSACIONES DE BIENESTAR Y SALUD. WINALITE CON EL USO DE TECNOLOGÍA DE PUNTA A LOGRADO CARGAR DE IONES NEGATIVOS O ANIONES LA CINTA VERDE DE SUS PRODUCTOS DE HIGIENE FEMENINA PERO, COMO DIJE AL INICIO, PUEDEN SER USADOS POR TODA LA FAMILIA COMO PARCHES Y DE LAS SIGUIENTES FORMAS Y BENEFICIOS:
-BEBER AGUA CON ANIÓN. COLOCAR LA CINTA VERDE DE ANIÓN EN UNA JARRA CON AGUA, DEJAR REPOSAR 24 HORAS Y BEBERLA, OBTENIENDO LAS SIG. VENTAJAS:
1)ELEVA LA ENERGÍA Y AUMENTA LA RESISTENCIA FÍSICA.
2)DESINTOXICA LA SANGRE (AUMENTA LAS DEFENSAS, MEJORA EL SISTEMA INMUNOLÓGICO)
3)REDUCE CONSIDERABLEMENTE EL DOLOR DE CABEZA, ARTICULACIONES, OÍDO, ETC.
4)ELIMINA DRÁSTICAMENTE LAS HEMORROIDES Y LAS INFECCIONES DEL TRACTO URINARIO.
-LA CINTA DE ANIÓN ES MASTICABLE: EXTRAIGA LA CINTA VERDE QUE ESTÀ HECHA DE ALGAS Y CARGADA CON ANIONES, DÓBLELA Y MASTÍQUELA PARA RECIBIR ADEMÁS DE LOS NUTRIENTES DE EL ALGA, LO SIGUIENTE:
1)AUMENTO DE ENERGIA Y RESISTENCIA FíSICA.
2)ELIMINA EL MAL ALIENTO (CREADO POR BACTERIAS)
3)REDUCE O ELIMINA LA MIGRAÑA.
4)ES ANALGÉSICO.
5)DISMINUYE O ELIMINA LA TENSIÓN Y LA FATIGA.
6)ELIMINA LAS LLAGAS O HERPES BUCALES.
-TAMBIÉN SE PUEDE USAR COMO LIMPIADOR FACIAL.
-SIRVE PARA ELIMINAR EL MAL OLOR EN ALGUNOS LUGARES DE LA CASA (ZAPATERAS, REFRIGERADOR, ETC)
-USÁNDOLO COMO PARCHES BRINDA LOS SIGUIENTES BENEFICIOS:
1)PREVIENE LA PROSTATITIS Y AYUDA A LA DESINFLAMACIÓN DE LA PRÓSTATA, DISMINUYENDO LAS MOLESTIAS EN HORAS.
2)ELIMINA LAS HEMORROIDES YA QUE ACTÚA COMO ANTI INFLAMATORIO Y ANTIBIÓTICO.
3)ELIMINA EL MAL OLOR DE LOS PIES USÁNDOLO DIRECTO SOBRE LAS PLANTAS DE LOS PIES.
4)ES UN POTENTE ANTIOXIDANTE YA QUE PROVEE AL CUERPO DE IONES NEGATIVOS, ANULANDO A LOS RADICALES LIBRES.
5)ATACA VIRUS, BACTERIAS Y HONGOS YA QUE INACTIVA UNA ENZIMA QUE LES PERMITE VIVIR Y MULTIPLICARSE.
6)MEJORA EN ENFERMEDADES RESPIRATORIAS.
7)DISMINUYE LA ANSIEDAD Y AGRESIVIDAD.
8)REDUCE LAS ALERGIAS.
9)REGULA LA TENSION ARTERIAL Y AYUDA A LA RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA.
10)MEJORA EL COMPORTAMIENTO Y ESTIMULA EL APETITO SEXUAL.
11)MEJORA EL APARATO DIGESTIVO, ETC.
LES INVITAMOS A CONOCER ESTE MAGNÍFICO PRE-LANZAMIENTO DE WINALITE, DONDE ADEMÁS DE SOLO USARLO PARA UD. Y SU FAMILIA PUEDE OBTENER GRANDES BENEFICIOS ECONÓMICOS SI SE DECIDE A SER UN DISTRIBUIDOR DE ESTE PRODUCTO INOVADOR QUE RECIÉN ESTÁ LLEGANDO A MÉXICO, PERO QUE TIENE MUCHO TIEMPO VENDIÉNDOSE EN ASIA, EUROPA, SUDAMÉRICA, CANADÁ Y E.U.A.
ASPECTO Y SALUD TE INVITA A CONOCER MEJOR ESTE PRODUCTO, COMPROBAR SUS BENEFICIOS Y LA FORMA DE DISTRIBUIRLO SI ASÍ LO DESEAS, LLAMANDO A NUESTROS TELÉFONOS O VISITANDONOS EN NUESTRAS DIRECCIONES. ÉSTA ES LA OPORTUNIDAD DE SALUD Y/O NEGOCIO QUE ESTABAS ESPERANDO, CON ESTE PRODUCTO INOVADOR QUE RECIÉN VA A TENER SU LANZAMIENTO FORMAL EN EL MES DE OCTUBRE. CONTÁCTANOS CUANTO ANTES Y SÉ DE LAS PRIMERAS PERSONAS EN MÉXICO EN CONOCER ANIÓN DE WINALITE.
Para venta de productos e información de los mismos: Lic.en Nut. Gloria A. García Chavarría Mercado Juárez 2do Piso Local M-56 Tel: 1340-1643 Fax: 1340-1644
Para consultas con la Terapeuta Nutricional
Lic. en Nut. Liliana Guerra Márquez Calle Dr. Cantú # 2751 Col. de los Doctores Tels: 81149416, 81149410 y 81149403.

SYNERGY LLEGA A MONTERREY CON TODO

miércoles 23 de septiembre de 2009

Monterrey se une a Japón a través de SYNERGY para trabajar en equipo. Es la primera red de Multinuvel Binario única e
n su estilo, que te ofrece no solo los mejores complementos, sino además los de mayor calidad y prestigio del mercado, en su tipo. Es también una de las mejores oportunidades para ganar dinero en este momento y de forma inmediata, ya que te ofrece un
plan de compensasiones espectacular. No siendo suficiente, además de que estarás formando parte de un negocio totalmente nuevo y diferente, tienes el privilegio de hacerlo vendiendo salud y bienestar física.
Como somos un equipo completo y profesional te sentirás siempre apoyado tanto en el área de los productos como en el área del funcionamiento del negocio, ya que contamos con expertos en nutrición y también en el desarrollo del negocio para hacer crecer el tuyo cada día.
Date la oportunidad de tener un éxito incomparable.
Puedes ponerte en contacto conmigo al 0448112127650 o bien a los números de mi consultorio 81149416, 81149410 y 81149403, una vez que lo hagas yo te diré como obtener la mejor asesoría y a través de quien.
Estoy para servirte.
Lic. Liliana Guerra Márquez.

CRECE LA FAMILIA ASPECTO YSALUD

sábado 19 de septiembre de 2009

ASPECTO Y SALUD
Queridos amigos y lectores. El día de hoy quiero compartir con ustedes una gran alegría. ASPECTO Y SALUD EN MONTERREY crece y se multiplica para brindarles una gama de servicios más amplia. Ahora contamos con un sitio que ofrece una gran variedad de productos y complementos nutricionales de excelente calidad y al mejor precio del marcado. Usted puede acudir al Mercado Juárez 2 do. piso local M-56 (Av. Juárez y Ruperto Martínez en el Centro de Monterrey, C.P. 64000 tels. 13-40-16-43 y 13-40-16-44, con un horario de 11:00 A.M a 7:00 P.M.
Con nosotros encontrará todo lo que necesite para mejorar su salud y aumentar su energía, así como su rendimiento físico.
Le ofrecemos lo más nuevo en complementación nutricional antienvejecimiento, así como los más nuevos completos coadyuvantes para cualquier tipo de tratamiento contra la obesidad y el sobrepeso.
Si padece de estreñimiento, colitis, gastritis, colesterol o triglicéridos elevados, alta presión, problemas cardíacos o circulatorios, cálculos renales o vesiculares, daño renal o hepático, fatiga crónica, depresión, irregularidades o cólicos menstruales, ansiedad, insomnio, diabetes, indigestión, cualquier enfermedad o si simplemente desea mejorar su estado general, nosotros tenemos lo que usted necesita para mejorar.
Si realiza alguna actividad física, sea esta leve o intensa, o si tiene interés en aumentar su masa muscular y eliminar la grasa excesiva, tenemos para usted los mejores productos y a precios accesibles para cualquier bolsillo y presupuesto.
¡Y LO MEJOR DE TODO!
Contará con la asesoría de la Lic. Gloria García Chavarría, especialista en Nutrición, quien podrá ayudarle a elegir lo más apropiado para usted. Con una experiencia de muchos años en la rama de productos naturales para la salud, la Lic. García le indicará todas la opciones y usted podrá decidir la que cumpla con sus espectativas.
Visítenos o llámenos en cualquiera de nuestras dos sucursales y pregunte por el producto que busca o que necesite.
Si desea conocer algo de lo mucho que tenemos para usted, visite nuestra página:
Estamos para servirle en nuestras dos sucursales.
Gracias por confiar en nosotras.
A sus órdenes como siempre.
Lic. Liliana Guerra Márquez.

DÉJAME Y TE CUENTO...segunda parte.

viernes 11 de septiembre de 2009

Cuando yo era una niña, hace muchos, muchos años, los pañales desechables ya existían, pero los de tela todavía se usaban, era un lujo comprar pañales y tirarlos, en lugar de usar los que podían lavarse.
Lo común en esa época era que el lechero pasara por las mañanas para surtir a sus clientes, quienes dejaban fuera de la puerta principal sus frascos de vidrio vacíos, para que él los cambiara por llenos, los envases de cartón desechables no eran tan frecuentes. Como sería la cosa, que no cobraban diario, sino que una vez por semana se pagaba el total.
Las secadoras de ropa pues yo las conocí ya como a los 20 años, y solo se usaban cuando hacía mal tiempo y ésta no podía tenderse en el patio.
Así que imagínese usted si yo tenía diez años, debajo de mi había un hermano de ocho, una de seis, uno de cinco, uno de tres y uno menor de un año, todos bebían leche como si fueran becerros, así que cómo olvidar los ocho litros diarios de leche que estaban en la puerta de mi casa cuando salía para ir al colegio, aaaaahhhh porque el comioncito de la leche repartía como a las seis y media. Cuando llovía por más de un día, la sala y comedor de mi casa se convertían en el tendedero oficial de pañales y ropa infantil que mi mamá en aquel tiempo lavaba en lavadora eléctrica de una tina (antes de estas se lavaba a mano) y les quitaba el exceso de agua con un rodillo manual que era algo así como un lujo que tenían aquellas lavadoras, luego vinieron las de dos tinas y bueno... a las actuales ya nada más les falta doblar y guardar la ropa. Ahora cuando no tenemos lavadora y secadora, nunca nos pasa por la mente lavar a mano y secar al sol o donde se pueda porque los tendederos son cada vez menos frecuentes.
Los expertos dicen que pertenecemos a una sociedad OBESOGÉNICA, o sea obeso-grasa en exceso en el cuerpo y génica-nacimiento, o sea somos productores de personas con grasa en exceso en el cuerpo.
Los elevadores y las escaleras eléctricas solo eran exclusivas de lugares muy sofisticados y de lujo, que esperanzas que cualquier hijo de vecino pagara tales servicios para comodidad de sus clientes o de sus inquilinos. Actualmente no tenemos ni siquiera que estirar la mano para abrir la puerta de un centro comercial, un hospital o un hotel, nada más basta parase cerca de la puerta y esta se abre.
Caminar para ir a comprar los víveres pues ni persarlo, hasta para acudir a una tienda de conveniencia que hay una cada dos esquinas creemos que es mejor ir en coche, por aquello de que tengamos que cargar, no vaya a ser que nos salga un músculo desconocido en los brazos o en las piernas, además siempre nos quejamos del calor (como si sudar fuera malo), o del frío, o de que está lloviendo, o simplemente argumentamos que no tenemos tiempo para ir a pie, en el carro siempre es más rápido y más fácil, lo curioso es que una vez en el súper, damos como diez vueltas en el estacionamiento tratando de encontrar el lugar más cercano a la entrada para no tener que caminar, y le quitamos importancia a los diez minutos que hacer esto representa, que son los mismos que nos tardamos cuando vamos a la tienda que está a dos cuadras y a la cual preferimos ir en coche para comprar cualquier cosa innecesaria y no perder el tiempo caminando. Lo curioso es que pagamos un dineral por pertenecer a un gimnasio al que casi nunca vamos, porque queda lejos de casa, nos quita tiempo el transportarnos y para colmo la flojera. Si trabajamos hay que ir o de madrugada cinco, seis o siete de la mañana para poder estar a tiempo en la oficina, si pensamos que actualmente dormirse a las 12 es de lo más común, pues dónde quedaron las recuperadoras ocho horas, otra opción es por la noche ya saliendo del trabajo como a las siete, ocho o nueve, ya sin energía porque lo que queremos es descansar después de todo un día de agotadora actividad profesional o comercial. Para quienes deciden ejercitarse intensamente por la noche, no olviden que cuando se lleva a cabo una actividad física fuerte se secretan endorfinas, mismas que quitan el hambre y el sueño todavía dos horas después de finalizar y eso provoca dormir tarde y cenar tarde.
Lo correcto es tener un horario accesible para hacer ejercicio, que nos estimule y que nos dé energía más que mermarla, puede ser por la mañana si nos acostamos temprano o bien por la tarde si las labores terminan temprano. Lo peor que podemos hacer es cambiar la hora de comida por ir al gimnasio, imagínense que es el momento de partir el día y proporcionar al cuerpo las sustancias que requiere para seguir con las actividades del día, el rendimiento baja y ya no podemos ser tan eficientes el resto del día.
Volviendo al tema del uso excesivo de la tecnología y de las comodidades actuales, no si se les pase pero muchas veces necesitamos acudir con el vecino, o sea con la persona que vive junto o frente a nuestra casa, y en lugar de caminar veinte o treinta metros y tocarle a su puerta, preferimos levantar el teléfono para llamarle, ahí estamos perdiendo de dar esos pasos para llegar, además de que nos pudimos ahorrar el peso de la llamada.
Continuará...
Liliana.

DÉJAME Y TE CUENTO....primera parte.

jueves 10 de septiembre de 2009

Déjame contarte que la vida como es ahora, no era antes. Cuando yo estudiaba mi carrera profesional, las cosas eran muy diferentes. Ni pensar que Monterrey sería una de las ciudades más inseguras del mundo.
Hace 27 años no contábamos con celulares, de los microondas ni hablar, o sea no tengo idea de las fechas exactas de cuando se introdujeron esta serie de avances tecnológicos, pero de lo que si estoy segura es que para hablar por teléfono fuera de casa, había que tener unas monedas (peso mexicanos por supuesto), o una tarjeta prepagada para poder reportarse. La primera computadora que tuve no tenía acceso a internet y era de cassete, se manejaban programas de computación, pero nada que ver con los que tenemos ahora. Si querías teléfono móvil, había que pagar dos mil dólares por traer una maleta en el coche con un teléfono que sabe Dios cómo funcionaba (o sea yo no tuve uno), si bien los climas eran parte de las posesiones de la gente pudiente (clase media para arriba), los aire lavados eran la mejor y económica forma de refrescarse.
No había refrescos de dieta, y para cuando salió el primero o para cuando me enteré de que salió el primero yo ya tenía 18 años y se llamaba TAB, todavía existe pero no en México. Los alimentos de dieta eran algo así como un holograma, o sea sabíamos que tal vez existieran pero no podíamos tenerlos a la mano a menos de que los compraras en EUA. La sacarina era el único edulcorante artificial y era como que exclusivo de los jóvenes y adultos diabéticos.
Los productos industrializados o sea los paquetes, bolsitas, latas y demás alimentos que no fuesen naturales (es decir elaborados en casa), no tenían la información dietética en la etiqueta, solo presentaban el contenido de los ingredientes en orden de mayor a menor según lo especificaba la Secretaría de Salud (en aquella época secretaría de salubridad y asistencia).
Había gimnasios, pero el tipo de ejercicio era algo así como gimnasia rítmica, dónde los palos de escoba bien pintaditos servían para hacer abdominales y reducir la cintura.
Existían los sitios para bajar de peso, spas, y demás lugares dedicados a apoyar en la disminución de peso, pero la verdad eran raros y muy exclusivos.
Las cirugías estéticas eran en su mayoría solo para personas que por algún defecto físico congénito o heredado o por algún accidente requerían de la misma.
Las marcas de carros eran chevrolet, ford, nissan, renault, dodge y párale de contar. Debe quedar claro que no existían las facilidades que hay hoy en día para poder adquirir un coche, es decir no cualquiera traía uno y mucho menos de lujo. Había colegios Bilingües pero eran para los ricos, eran más las escuelas particulares y las de gobierno. Así que las personas trataban de inscribir a sus hijos en la que quedara más cerca del hogar.
Recuerdo que existía un súper mercado que se llamaba AUTODESCUENTO, que luego cambió a ASTRA, luego llegaron las Sorianas, Gigantes y el resto de la historia pues se ve a leguas nomás sales a la calle. No estoy muy segura pero creo que Mc Donalds fue la primer franquicia de comida rápida que llegó para quedarse, antes había una en el centro que se llamaba Burguer Boy pero creo que ya no existe.
Era más frecuente desayunar, comer y cenar en casa que salir a restaurante, y de suceder que fuese indispensable, pues existían muchas fonditas y comidas familiares para echarte el taco. No digo que los alimentos que se preparaban en esos lugares eran de igual calidad que lo elaborados por alguien en casa, pero definitivamente eran hasta cierto punto más saludables.
Ya les seguiré contando.
Liliana.

¡ ES QUE NO ME DI CUENTA !

jueves 3 de septiembre de 2009


Hace un par de días estuve sumamente atareada. Con mucha actividad tanto familiar, como profesional y demás. Cuando esto sucede es difícil poder darse tiempo para pensar concientemente en las labores cotidianas. Sucede que cuando estamos tan atareados, nos dejamos llevar por las actividades del momento y no nos queda oportunidad para meditar, pensar y tomarnos un espacio para vivir plenamente y con satisfacción.
Pasa que con frecuencia nos vamos entre las patas del caballo, y lo que realmente nos interesa es sacar los pendientes inmediatos.
Aunque tenemos mil y una formas de justificarnos ante esto, la realidad es que no cabe pretexto alguno, ya que si de razones se trata, siempre encontraremos una para seguir viviendo en automático.
De lo que verdaderamente se trata es de hacer cada día lo que corresponde al mismo y todavía poder brindarnos la opción de vivir intesa y plenamente la rutina con plena conciencia.
Me refiero específicamente a situaciones como bañarse, comer, convivir con nuestra familia, hacer ejercicio, relajarse y meditar.
Como que todo lo anterior pasa a segundo plano cuando hay que trabajar en exceso, ir al banco, pagar cuentas y resolver asuntos como una llanta pinchada, un caño tapado, el tráfico del día, etc.
Uno de mis dichos favoritos (y es original mío) es, "LA DIFERENCIA ENTRE HACER LAS COSAS NADA MÁS POR HACERLAS Y HACERLAS CON CONCIENCIA, RADICA EN LA SATISFACCIÓN QUE NOS PRODUCE".
Por ejemplo, por la mañana nos levantamos y casi todos lo primero que hacemos es bañarnos. Abrimos la regadera, nos desvestimos, nos metemos al agua, nos lavamos bien la cabeza, el cuerpo, etc. digo... no se necesita ser un superdotado para bañarse bien, sin embargo casi siempre cuando hacemos esto, estamos pensando en otra cosa, o sea nos estamos bañando pero en realidad ya le dimos vuelta a todos los pendientes del día, salimos de la regadera limpiecitos, pero no disfrutamos la ducha. No sentimos caer el agua desde la cabeza hasta los pies, no hicimos contacto con el momento de placer que se produce cuando se desliza por el cuerpo, nos perdimos de ese instante porque simplemente nuestra mente estaba en otro lado, y lo peor es que tampoco resolvimos ningún pendiente con esto.
Algo similar sucede cuando comemos. Nos sentamos a ingerir nuestros sagrados alimentos, pero casi siempre lo hacemos como si fuera una costumbre, un acto más de tipo robot que de conciencia.
Creo que uno de los motivos principales por los cuales cada día son más las personas que padecen sobrepeso es justamente que casi nunca le brindamos ni el tiempo, ni el respeto a un momento tan solemne como lo es, la hora de alimentarnos.
Le damos importancia a cualquier otra cosa, pero dejamos de lado algo tan fundamental. Pienso que se ha vuelto una especie de acción involuntaria que responde más a satisfacer la ansiedad del día, los vacíos existenciales con los que vivimos, que con el verdadero significado que debiese tener, es decir; la razón de comer es primero que nada quitar la sensación de hambre, posteriormente aportar los nutrientes necesarios para mantener sano e íntegro el cuerpo (nutrirnos), por último brindarnos el placer que proporciona un alimento rico y bien sazonado.
En cuántas de las ocasiones nos sucede que sin percatarnos, apenas nos sentamos a comer y para cuando nos damos cuenta ya no hay nada en el plato. O sea, en qué momento comí, qué estaba pensando, que me distrajo de tal forma que ni siquiera pude disfrutar de mi menú.
Mi padre que es un hombre muy disciplinado y que siempre se ha mantenido delgado, incluso actualmente más que cuando era joven (este año cumple 67 años), tenía la costumbre de pedirnos paz, tranquilidad, serenidad y respeto a la hora de comer, el decía: "por favor vamos a disfrutar de la comida, luego no sé ni lo que comí". El tenía razón y la sigue teniendo, porque si alimentarnos se ha vuelto un acto de inconciencia, entonces cómo podemos tener un control, cómo podemos manejar apropiadamente el volúmen de alimento que ingerimos.
Los horarios de comida debiesen convertirse en verdaderos espacios de solemnidad, finalmente son la ocasión para proporcionarle al recurso físico más importante con el que contamos (nuestro cuerpo), la materia prima que requiere para funcionar de una manera óptima y con energía.
A mi modo de ver, muchos de los casos de sobrepeso ocasionados por malos hábitos, es decir por simples costumbres impropias, pudiesen evitarse y hasta revertirse, con el solo hecho de darle la importancia que merece al ritual de cada una de las comidas del día.
Debemos sentarnos, respirar profundo, dejar de lado las preocupaciones y los pendientes de trabajo. Es fundamental observar el plato, y darnos un tiempo para hacer conciencia del proceso que estamos a punto de iniciar, debemos repetir en nuestra mente: "estoy a punto de comenzar a comer, debo masticar y degustar cada bocado, debo sentir poco a poco y lentamente como la sensación de hambre desaparece, disfruto el sabor, la textura, la consistencia, el color y el olor de cada variedad de alimento, debo estar agradecida (o), por tener la oportunidad de tener en mi mesa todo lo que requiero para ser una persona bien nutrida, debo esperar unos segundos por lo menos entre uno y otro bocado, de tal modo que le doy tiempo a mi estómago de que envíe las señales al cerebro que indican luego a todo mi cuerpo, que ya me encuentro satisfecha (o)".
No debemos comer si el evento simplemente pasará desapercibido, porque entonces es como si no comiéramos. Tal vez el cuerpo reciba los nutrientes que necesita, pero nunca llegarán con la misma buena vibra con que se introducen en la célula, como cuando al comer disfrutamos al hacerlo.
Hacer conciencia, es darse cuenta, es percatarse, es poner atención en que algo está sucediendo. Yo insisto (y lo haré siempre que pueda), los instantes llegan y de nosotros depende que tengan un significado, o que simplemente sucedan como si el momento nuca hubiese estado ahí.
Desayunar, comer y cenar, son actividades que deben convertirse en situaciones de plena conciencia. Estoy segura que esta es una excelente manera de recuperar poco a poco la figura y sobre todo una manera de prevenir la obesidad.
Nada pierdes con intentarlo.
Liliana.

LA ETICA DE UN BUEN MÉDICO

miércoles 2 de septiembre de 2009

Desde hace ya algún tiempo que me siento comprometida a compartir con ustedes algunas experiencias de salud que me han tocado vivir. Tengo un gran amigo, el es médico, su nombre es José Vita Saldívar. Ya saben que yo admiro a todas esas personas que tienen como labor ayudar a la recuperación física y emocional de la gente. Hoy en especial quiero hablarles de este gran amigo y maravilloso médico.
No es un médico común, es una persona sumamente humana que trabaja con una gran vocación por lo que hace. El no trata a los sujetos como clientes, los trata como un todo, como seres completos que requieren de una atención especial, nunca abusa y hasta trata de facilitar el proceso de curación evitando el exceso de gastos innecesarios.
De alguna forma quiero hacerle un tributo porque en múltiples ocasiones me ha atendido a mi y a mi familia de una forma increíblemente profesional, acertada y a decir verdad sin todo ese protocolo exagerado con que muchos otros doctores tratan de justificar el cobro de sus honorarios.




José Vita es a mi modo de ver el médico del pueblo, de esos que ya casi no existen. Es el típico doctor que no te pregunta si tienes seguro de gastos médicos, porque lo que verdaderamente desea es curar a sus pacientes. Yo he visto su gran satisfacción al ver que logra convertir una enfermedad en auténtica salud. Es sumamente divertido, lo que es realmente un plus, ya que transmite una felicidad que se tranforma en esperanza y luego en fé. Siempre está disponible y es maravilloso poder llamarle a cualquier hora para pedirle apoyo. Me recuerda a mi mamá, de esos seres que consideran a la gente y entienden sus circunstancias, parecen algo así como adivinos, saben cuando alguno de sus pacientes les buscarán porque hay enfermedades que se agravan con la lluvia, con el calor, etc.
José Vita se involucra en la vida de cada persona que atiende, porque es bien sabido que una enfermedad no se produce por un solo factor, es así que su tratamiento es integral, tiene esa magia que un verdadero médico debe aplicar para lograr la completa curación de un enfermo.
Para nosotros los regios, es siempre muy importante el estatus, asociamos el elevado costo de algo con una alta calidad. Yo les digo que esto no es así, yo le he vivido, el hecho de atenderse en lugares de lujo que casi siempre terminan por explotar económicamente a la gente que acude por ayuda en caso de necesitar tratamiento médico, es algo muy común. Enriquecemos a personas que si bien tienen un título profesional, se olvidan de que un individuo que requiere de atención médica necesita ser considerado como un todo, y que los factores que determinan una enfermedad son tan múltiples y variados que solo puede lograrse la completa recuperación si no se olvidan todos esos factores que produjeron el desequilibrio físico y a la vez emocional.
Como alguien dijo: "no existen las enfermedades, existen los enfermos".
Ahora bien, por qué escribo en mi blog, un post dedicado a este doctor. Bueno, porque deben saber que no conozco a nadie que tenga ese don de curar de una forma tan acertada como este buen amigo. Porque considero que es importante que se le dé crédito y en cierta forma una pequeña alabanza a personas que como José, se interesan por la gente que atienden como si fueran parte de su familia.
Si por alguna razón y Dios no lo quiera, te encuentras con tu salud deteriorada, te invito a visitar a este extraordinario hombre. El tiene una clínica que cuenta con todo lo necesario para atenderte, se llama CLÍNICA Y MATERNIDAD SAN ANGEL, la dirección es: Reforma 1233 Ote. Col Centro, en Monterrey N.L. El teléfono es (81) 83 75 51 00. No es un San José, ni tampoco un Muguerza, pero es un sitio acogedor, sencillo y completo. Donde te sientes como en casa. Donde realmente vas a curarte sin necesidad de ser rico, millonario o poderoso. Donde el miedo desaparece en cuanto llega Él con la seguridad de saber que siempre podrá hacer algo por ti. La experiencia es más importante que el conocimiento teórico. La vocación, la entrega y el compromiso del médico que te atiende es una garantía de recuperar la salud, mejor aún que con todos los estudios clínicos que solo manifiestan el diagnóstico, pero nunca el tratamiento.
El tratamiento es la base de la curación de un enfermo.
De ninguna manera desacredito el trabajo de todos los demás especialistas que de alguna manera ayudan también a tantos seres, sin embargo creo que no está demás compartir con ustedes mi experiencia con José, quien me ha facilitado la vida en especial en este año. Le agradezco la forma tan desinteresada con que ha atendido a mis hijos, a muchos de mis amigos y sobre todo a mí. Y la manera tan efectiva e inmediata con la que nos ha ayudado a todos nosotros.
Muchas gracias José por curarnos y ahorrarnos dinero en esta época de crisis, le pido a Dios que te conserve muchos, muchos años más, atendiendo y apoyando a tantas personas como lo haz hecho hasta hoy.
Liliana.

POR QUÉ DESPUÉS DE LAS CINCO

domingo 30 de agosto de 2009


Todos los que decidimos iniciar con un verdadero cambio, lo hacemos pensando que así será... sin lugar a dudas. La voluntad aparece, una energía muy fuerte se apodera de nosotros, el entusiasmo nos invade y el objetivo de ser más delgados, hacer ejercicio, dejar un mal hábito, dormir suficiente, ser organizados, tener una vida más saludable, o cualquiera que sea el fin que deseamos conseguir parece sencillo y altamente alcanzable. Regularmente sucede que comenzamos un lunes, un primero del mes o bien el uno de enero de cada año. Es algo así como si los cambios no pudiesen realizarse en cualquier momento, asociamos el inicio del proceso necesariamente con el principio de una fecha. Nadie que desee llevar a cabo una modificación de hábitos, lo hace con la finalidad de fracasar anticipadamente. Sin embargo casi siempre fallamos. No quiero decir con esto que nunca logremos nuestros objetivos, pero para ser realistas no es nada fácil comenzar y llegar al destino final, sin tener ningún desliz.

Una de las preguntas más frecuentes realizadas por mis pacientes es, por qué pueden empezar el día y cumplir perfectamente con su plan alimenticio y por qué después de la hora de la comida, entre tres y cinco de la tarde aparece una especie de ansiedad por comer todo lo que no se antojaba antes de esta hora. A muchos les sucede que esto pasa luego de que terminan sus labores cotidianas. Deben saber que no se trata de ningún hechizo, ni de ninguna maldición de Tláloc, lo que pasa es que la energía se gasta a medida que transcurre el día y esto a su vez disminuye la posibilidad de que la voluntad se mantenga firme hasta la hora en la que nos vamos a dormir.
Cuando nos levantamos por la mañana, tenemos el 100 % de la energía de que disponemos para el día entero. La voluntad requiere de esta energía para mantenerse fuerte y a medida que pasan las horas, esta misma se disipa, ya que la vamos invirtiendo en una serie de actividades que debemos llevar a cabo y que desafortunadamente son inevitables. Es así que llega un momento en el que hacemos la voluntad a un lado y le damos entrada a la flaqueza, mentalmente ya no podemos resistir seguir centrados en el objetivo que nos planteamos recién comenzó la mañana, y para cuando llega la tarde preferimos comer, que seguir resistiéndonos a ello. Así sucede con cada uno de los planteamientos similares de cambio. Y no es que no se pueda, es que simplemente debemos comenzar a entender de una manera consiente como es que este patrón se presenta y se repite.
Solo hasta que lo hagamos consiente tal vez podamos manejarlo de una forma más conveniente. O sea, si comprendemos que cada día después de descansar por la noche, disponemos de cierta cantidad de energía y que voluntariamente podemos decidir en qué queremos emplearla, es entonces cuando tal vez, no la malgastemos en cosas que definitivamente en muchas de las ocasiones son triviales. El estrés, los enojos, los eventos inesperados, son situaciones que de alguna manera nos demandan una cierta cantidad de energía que podríamos emplear para seguir con el control de la voluntad para que el cambio que deseamos realizar suceda.
Es por esto que debemos pensar en dicha energía como un tesoro ivaluable con el que contamos cada día para ser cada noche antes de acostarnos, el resultado de un manejo apropiado de cada uno de los momentos que necesariamente tenemos que enfrentar.
Trata a tu cuerpo como un templo divino para enfrentar la vida y a la energía de que dispone como un tesoro que te da la posibilidad de ser la maravillosa persona que deseas.
Liliana.

SHOW ME YOUR BODY

lunes 24 de agosto de 2009


No sé si recuerden la película de Jerry Maguire, protagonizada por Tom Cruise, Cube Gooding Jr. y Renée Zellweguer. Es una muy buena película, si no la han visto, yo se las recomiendo. Se hizo famosa sobre todo por una frase "SHOW MY THE MONEY", (en español: enséñame el dinero), Tom Cruise era el representante o apodreado de varios deportistas y Cube Gooding Jr. decidió quedarse con él como representante cuando todos lo abandonaron, de hecho Cube ganó un oscar como el mejor actor secundario y justamente es él quien menciona repetidamente la frase: " SHOW ME THE MONEY", en esta película. Me gusta porque la trama deja un gran mensaje. Tom Cruise decide en una noche de profunda conciencia, hacer un escrito donde manifiesta abiertamente que lo más importante de hacer un trabajo no era en sí el dinero, sino la relación que tenía con sus clientes, motivo por el cual lo despiden. Es decir el hace alusión a los valores que se deben aplicar en el momento de relacionarse con un cliente, etc. etc. Es una comedia romántica hasta cierto punto, que además muestra cómo el amor es la última y finalmente la mejor forma de relacionarse con los demás. Bueno, véanla y que cada quien interprete a su modo los mensajes de los que hablo.
Hoy leí un comentario de una (como dice ella) expaciente (Irene, es expaciente porque la di de alta y ahora es la manifestación de la constancia), en el Blog titulado ASÍ LO DIJO CRISTY.
Me siento muy agradecida con Dios y con la vida por tener en mi mundo personas tan valiosas como ella y también, debo admitir que cada uno de mis pacientes tiene el mismo valor, porque como se los digo, si estás aquí; algo tenemos que aprender el uno(una), del otro (otra).
Es por eso que hago referencia a la película de Jerry Maguire. Sé que todos tenemos que tener una forma de ganarnos el pan de cada día, pero es mejor ganárselo con amor. No quiero sonar cursi.
Trabajar por trabajar, sin sentir emoción por lo que se hace, no deja ninguna satisfacción. Como dijo Facundo Cabral: "trabaja en lo que te gusta, porque el que trabaja en lo que no le gusta aunque lo haga todo el día, todo el tiempo es un desocupado".
Yo me levanto cada mañana pensando qué les voy a decir a mis pacientes, qué voy a transmitirles para que vivan una semana de restricciones, sin sentirlas.
Despierto y pienso, de qué manera puedo contribuir a que no sean parte de las estadísticas, cómo puedo apoyarlos para que se sientan bien consigo mismos, cómo puedo lograr que se reconcilien con la comida, porque esí es, tienen que reconciliarse , ya que no pueden dejarla.
Y no pueden dejarla solo ellos, nadie puede dejar de comer, nadie. Porque si así fuese, inevitablemente algún día morirían.
Los alimentos son necesarios y debemos mostrarles respeto. Debemos consumirlos con amor. Debemos entender, que somos privilegiados por el solo hecho de tenerlos en nuestra mesa.
Vivo cada momento pensando cómo puedo lograr que uno a uno nos unamos, pera revertir esta enfermedad. Amo mi trabajo, amo lo que hago, no sé qué más podría hacer, que no fuese buscar la forma de ayudar, apoyar y tratar siempre de que un ser humano a la vez, me permitiera decirle que si alguien desea ver este mundo con menos muertes, tristezas, limitaciones e insatisfacciones causadas por el exceso de grasa corporal acumulada; esa soy yo.
"Show my your body", y ojalá y ese body fuera cada día más esbelto.
No soy Jerry Maguire, pero les puedo decir que si de algo me siento orgullosa es justamente de tener con mis pacientes algo más que una relación profesional, yo la llamaría una relación más completa y más humana.
Lo digo y lo repito solo la gente con buena vibra, que sea posistiva y con ganas de superarse es la que se atreve a seguir el tratamiento como si estuviese iendo a la escuela, porque se necesita práctica, constancia, entusiasmo, voluntad y perseverancia.
Hay que hacer la tarea, porque la magia existe, pero si hay algo que tenemos que aprender de este proceso, es que la magia solo se dará si le aplicamos energía y tiempo.
Hacer cualquier cosa que sea para bien, sea cual sea, ya de por sí es satisfactorio. Pero hacerlas con conciencia, sintiendo esa plenitud que te da el hecho de saber que aplicas todo tu empeño, toda tu fé, todo tu enfoque y toda tu claridad, es la mejor forma de vivir el día a día.
SHOW ME THE BODY. Mejor aún SHOW ME YOUR BODY, y muéstramelo cada día más sano y más esbelto.
Liliana.

ASÍ LO DIJO CRISTY

lunes 10 de agosto de 2009

El día de hoy Cristy que es paciente mía hizo un comentario en mi blog, mismo que en este momento publico en forma de post. Lo hago porque me da gusto saber que hay personas que me leen y que además les sirve de alguna manera lo que escribo.

Ana Cristina Gonzalez ha dejado un nuevo comentario en su entrada "LA LÓGICA DE ALBERT EINSTEIN":
Definitivamente concuerdo contigo en que Albert Einstain fue una persona sin limitaciones. Gracias a él ahora contamos con la teoría de la relatividad, el efecto fotoeléctrico, la mecánica cuántica, la física estadística, la bomba atómica entre muchas otras aportaciones que hizo a lo largo de su vida.
Yo como física trato de aplicar las teorías científicas de la misma a la vida diaria y Einstain hacía lo mismo. Cuando propuso la ley de la relatividad lo explicó con un sencillo ejemplo: "Al querer conquistar a una chica, una hora parece un segundo, pero si estás sentado en una estufa caliente, un segundo parecerá una hora. Todo es relativo".
Ahora vamos a cambiarlo y modificarlo un poco a nuestro estilo de vida "Al comer todo lo que se me antoja y todo lo que me gusta, un año parece un día, pero cuando por fin me pongo a dieta, un día pareciera como un año".
He estado tratando de leer todos tus artículos pero me gusta leerlos y volverlos a leer para realmente captar todo el mensaje que deseas transmitirle a tus lectores, pero una de las cosas que más me ha encantado es cuando dices "El tiempo como quiera pasa". Y es verdad. Los días, aunque se sientan como años, nunca tendrán más de 24 horas (de hecho, 23 horas, 56 minutos y 04 segundos) y si multiplicas ese número de horas por los días, semanas, meses que te tomará llegar a tu peso ideal, será la misma cantidad de tiempo que pasará aunque decidas no seguir la dieta y no luchar por tus metas.
He sido una perdedora por ya casi 10 años, ya que siempre desistí en mi lucha por llegar a mi peso ideal, y si alguna vez llegué, seguí siendo igual de perdedora porque no me supe mantener.
A partir de hoy, está en nuestras manos decidir si queremos que el tiempo siga pasando sin que hagamos nada por nosotros mismos o si por fin nos vamos a levantar y gritar "YA NO", "YA NO quiero ser la gorda en mi trabajo", "YA NO quiero seguir comprando ropa cada vez más grande", "YA NO quiero inventar excusas para no salir porque nada me queda", "YA NO voy a ser infeliz". YA NO.
Ya es tiempo de cambiar y si no están seguros por dónde empezar, les recomiendo ir con Liliana a una primera cita para que aclare todas sus dudas. Y si no están en Monterrey, busquen a alguien más, pero asegúrense de que sea alguien que realmente los quiere ayudar y que no sólo te pesa y te mide, sino que realmente se preocupa por que tu salud emocional mejore junto con tu salud física al controlar la alimentación.
Saludos a todos y Gracias Liliana por siempre estar dispuesta a ayudar. Te prometo que me voy a "graduar" de esta "universidad" que me enseña no sólo a bajar de peso, sino a mejorar mi estilo de vida y aún más importante, a escuchar las carencias (o abundancias) de mi cuerpo.

LA LÓGICA DE ALBERT EINSTEIN

domingo 9 de agosto de 2009

Albert Einstein es un personaje que yo, personalmente siempre he admirado mucho. No solo por su inteligencia, sino además porque nunca tuvo limitaciones para descubrir y realizar proyectos intelectuales que verdaderamente, y hay que reconocerlo, no cualquier humano podría. El dijo: "la locura es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes". También mencionó: "hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica; la voluntad. Cuenta una historia que un día estaban dos niños patitando en un lago, que por las bajas temperaturas estaba congelado, uno de ellos pasó por una parte donde la capa de hielo estaba muy delgada y debido al peso quebroce dicha capa, y el niño se undió en la helada agua, el compañerito y amigo al ver esto, se quitó uno de sus patines y golpeó con tal fuerza el hielo, que logró romperlo y rescatar a su amigo de una muerte segura. Al llegar el equipo de rescate, no podían creer que un niño tan pequeño hubiese podido realizar semejante hazaña. Uno de los rescatistas le pregunta al peque: ¿Cómo pudiste hacer esto tu solo?
Cuenta la historia que en ese momento pasaba por ahí un hombre, su nombre Albert Eisntein y al escuchar el cuestionamiento del individuo hacia el niño, le respondió: "es que no había nadie presente, que le dijera que no podía hacerlo".
La vida es así, tenemos que usar la voluntad para lograr ver nuestros sueños hechos realidad, siempre se puede. Alguna vez escuché la siguiente frase: DIOS SIEMPRE QUIERE. Y por supuesto nos apoya, para que de alguna manera podamos conseguir todo lo que deseamos y necesitamos. Debemos pensar, afirmar y decretar que todo es posible. Que no hay nada que anhelemos que no podamos hacer. En uno de los capítulos del libro El Alquimista se menciona, que cuando uno desea algo con todas las fuerzas de su corazón, el universo entero conspira para que consiga lo que tanto anheló. Pido disculpas por aquello de que no mecione yo, literalmente las frases que publico en mis artículos, es que en ocasiones no las recuerdo exactas pero finalmente transmiten el mensaje.
Ahora bien, ¿A qué viene tanto análisis de la voluntad y la relización de sueños y metas?
Bueno a que nada es imposible, a que debemos quitarnos las rejas, bardas y murallas que nos impiden tener, hacer y lograr nuestros objetivos.
Tener una figura esbelta y una imagen saludable, es cuestión de que estemos seguros de que así será. Todo se puede, nada es imposible. Y debemos seguir soñando, debemos visualizarnos con un cuerpo escultural, con una esbeltéz nunca vista, con una salud impresionante y si de paso se puede (que sí se puede), siendo ricos, exitosos y populares, pues que mejor.
No existen límites, DIOS es generoso y sumamente bondadoso; de hecho a diferencia de lo que a mí me enseñaron en mi infancia, ahora que soy adulta, he entendido que lo normal es la abundancia (no de kilos de grasa extra en el cuerpo), lo natural es tener mucho de todo lo bueno, la pobreza es antinatural.
Dios no creó un ser humano sino millones, no nos brindó un solo tipo de flor sino miles, no hizo un árbol sino una cantidad inagotable de variedades.
DIOS SIEMPRE QUIERE, y quiere verte sano y feliz. Desea que apliques tu libertad en tomar las desiciones correctas para que así sea.
Es muy simple solo debes decidite a superar un día a la vez.
Busca... pide ayuda y apoyo.
DIOS está contigo y te dará el valor de que seas lo que siempre haz deseado.
Liliana.

TÚ PUEDES GENERAR ABUNDANCIA

viernes 7 de agosto de 2009


Creo que la tan mencionada Y POPULAR crisis actual, es más un momento de oportunidades que de limitaciones. Entre más le tenemos pánico más se apodera de nostros. Yo pienso que es la ocasión que Dios nos da para crecer y apreciar todo lo que si podemos llevar a cabo. Es la ocasión de no rendirnos y ser creativos.
Una buena amiga me dió un decreto que quiero compartir con ustedes, para que aquellos que se dan el tiempo de leerme (cosa que les agradezco), repitan muchas veces al día; la frase dice así: YO SIEMPRE HE GENERADO DINERO PARA TODO LO QUE DESEO Y NECESITO EN TODO MOMENTO, Y SOY UNA FUENTE INAGOTABLE DE ABUNDANCIA ECONÓMICA.
El angustia genera más angustia, el miedo produce más miedo. La confianza, la fé, el positivismo, la paz, la quietud y la tranquilidad, son generadoras de una actitud interna y externa de caminos que nos llevan a ser productivos, saturados de éxito, de cosas buenas y sobre todo se abren ventanas y puertas para dejar que que todo lo que necesitamos llegue.
Por aquello de que te hayas privado de acudir a una consulta para apoyarte en tu meta para disminuir de peso, te invito a que acudas a tu primer cita por un costo de tan solo 300 pesos DURANTE EL MES DE AGOSTO, lo mejor es que puedes decidir si las subsecuentes serán cada semana o cada quince días. Por la consulta semanal pagarás 150 pesos y si tu decisión es hacerlo cada quince días el costo será de 250 pesos esto será por el resto del año 2009. Lo mejor de todo es que además de tu dieta personalizada en cada sesión tienes incluido un complemento quema grasa, homeopatía, acupuntura, magnetoterapia y sesiones periódicas de relajación en el colchón magnético.
Si deseas agregar otro tipo de apoyos a tu tratamiento puedes hacerlo solo lee la columna de al lado.
Para mayor comodidad contamos con estacionamiento.
Liliana.

CÓMO EXPLICARLO

miércoles 5 de agosto de 2009

Hoy por coincidencias de la vida me topé con una paciente que ahora es también una de mis buenas amigas, en un centro comercial. Ella todavía no había comido y como hacía ya bastante tiempo que no platicábamos, pues me dijo: "vamos a comer y nos ponemos al día". En dicho centro comercial hay un restaurante en el que a partir de las cinco de la tarde solo pagas 55 pesos del buffet y 29 pesos el refresco. El nombre del sitio es irrelevante ya que como este, hay muchos más, en esta gran ciudad. La idea me pareció estupenda ya que moría de ganas por que me contara y contarle las historias de los últimos meses. Yo ya había comido, por lo tanto pensé en pagar para tomarme un café, un refresco de dieta por supuesto o un poco de agua. Cual fue mi sorpresa que al momento de pagar (porque se paga en la entrada), la cajera me dijo que estaba obligada a pagar la cuota mínima del horario o sea 55 pesos por la comida y 29 pesos por el refresco. Para ser honesta hubiese pagado más por el simple hecho de platicar con mi amiga, pero la verdad me pareció muy injusto...¡ yo no quería comer nada!
Le dije: "señorita lo único que quiero es sentarme con mi amiga para que ella coma y platicar",a lo que ella contestó: "lo siento pero existe un consumo mínimo", y me leyó mis derechos .
Tiene derecho a...: beber todo el refresco que desee, además puede consumir todos los postres, ensaladas, pasteles, galletitas, sushi (hoy tocaba como comida extranjera), carne, pescado y pollo en sus diferentes presentaciones, caldos, sopas y guarniciones a morir.
Pues que maravilloso, me pregunto dónde está la carestía de la crisis actual, pero yo no tenía hambre. Sin más remedio pagué mi cuota y con mucho orgullo y satisfacción les digo, que no hice uso de ninguno de mis derechos, a excepción de dos vasos de refresco que me tomé.
Ya estando ahí pude caer víctima de la gran variedad de platillos, pero me ha costado mucho mantenerme esbelta, así que hice caso omiso de todas las tentaciones.
El sitio estaba a reventar, mesas llenas y personas haciendo fila para entrar. Pude observar que la mayoría de los comensales o padecía de sobrepeso, o manifestaban una evidente obesidad o por lo menos tenían la típica llantita que distingue a los que aunque ingieran una gran cantidad de comida no engordan parejo, sino nada más en la parte abdominal arriba de los típicos pantalones a la cadera, que son los encargados en la actualidad de hacer que desaparezca la cintura y como por arte de magia deforman el cuerpo para hacerlo parecer un boiler no muy grueso, pero deforme al fin.
En la mesa de junto estaba una familia, tres niñas, un niño, la mamá y el papá.
Qué les puedo decir; toooooodos absolutamente obesos.
Lo más triste es que se trataba de de cuatro niños inocentes, ellos no saben lo que les espera.
Fue entonces que me vino a la mente una sarta de tal vez insensateces, que a para ser honesta no lo son tanto, los niños son el producto de la sociedad actual. Son el resultado de lo que les transmitimos.
Así fue como me imaginé, lo siguiente: ¿Qué pensarían si en la mesa de al lado estuvieran unos esposos tomando alguna bebida alcohólica y que sin ningún reparo se la ofrecieran a un menor de edad?, ¿Qué opinarían si en una reunión familiar (la típica carne asada regiomontana), hubiese un miembro de la familia que fumara y le dé el cigarro a un niño de 10 a 17 años?, ¿Qué opinarían si un adulto en algún espacio, sacara su guardadito de cocaína e invitara a los niños que tuviese a su al rededor para probarla?
Sería algo así como inaceptable, prohibido e incluso ilegal, porque así es. Pero al momento de comer se les permite a todos esos niños ingerir cantidades extraordinarias de azúcar, grasa saturada y conservadores tóxicos.
Yo creo que como comer es un acto no solo natural, sino además necesario, nadie se percata de lo nocivo que resulta cuando se realiza sin límites. Tan grave es, que en este siglo, nuestros niños, por supuesto adultos del futuro están destinados a morir prematuramente de alguna relacionada con la obesidad. Peor aún, están siendo preparados y además lícita y permitidamente a tener una existencia llena de limitaciones debido al monstruo de la obesidad. La obesidad está considerada como la pandemia más grave del siglo XXI, y nosotros estamos favoreciendo a que esto se afirme cada día más, porque comer es un acto tan natural que no podemos limitar a nadie para que se resigne a consumir solo lo que realmente se necesita.
Comer en exceso no te mata instantáneamente, pero no te deja vivir plenamente y a la larga te cobra una factura mucho más costosa que cualquier tipo de adicción.
¿ Cómo deseas que sea tu vida?, ¿ Cómo quieres que sea la vida de tus hijos y de tus nietos?
Enseñarles que comer es indispensable, diles que alimentarse sanamente es necesario para mantener la integridad celular que se requiere para vivir plenamente, pero además házles saber que debe ser con medida y sin abuso.
Nadie desea verse y ver a sus seres más queridos morir por el solo hecho de no poderse medir. No es un cuento, es una realidad.
Edúcate tú y educa a tus hijos, come para vivir, nunca vivas para comer.
Y no son solo los niños, ¿Qué pasa con los adultos?
Liliana.


EL PEOR ENEMIGO DE LA HUMANIDAD

martes 4 de agosto de 2009

A diferencia de lo que muchos piensan, la obesidad pasó de ser una simple situación de pérdida de la estética a un severo y muy grave problema de salud. Como he dedicado 27 años de mi vida, tratando de apoyar a las personas para prevenir y combatir este mal, considero que ha llegado el momento de hacer algo más, que emitir un diagnóstico, dar terapia, consulta y recomedar complementos coadyuvantes para revertir y erradicar esta epidemia que se torna cada día más amenazante.
Cotidianamente amanece el día y una de nuestras principales preocupaciones es terminarlo sin que nada nos ponga en riesgo o amenace nuestra salud. Vivimos alarmados por la inseguridad, deseamos no ser víctimas de un asalto, un robo, un levantón, un secuestro, un accidente automovilístico o cualquier otra cosa que pueda ocasionar que nuestra integridad personal se vea violada. Nos mortificamos por el calentamiento global, por la pérdida de la capa de ozono, por la contaminación ambiental, por no estar cerca de un ataque terrorista o bien por nunca encontrarnos en el lugar equivocado a la hora menos indicada. Y es que quién puede estar seguro en el universo actual en el cual vivimos, si muchos de los riesgos, no dependen directamente de nosotros.
Pues bien, si todavía no hemos sido consientes, es el momento de aterrizar, poner los pies sobre la tierra y darnos cuenta de una vez por todas de que el principal enemigo con el que vivimos cotidianamente somos nosotros mismos. Y que la mejor forma de protegernos no es adivinando cuando llegará un intruso a nuestra existencia que nos pueda quitar la vida o la salud. Eso podemos evitarlo estando alertas, pero es imposible tener una garantía de que nunca nos sucederá. Tener un enfrentamiento con un delincuente, la experiecia de un terremoto, un huracán, un accidente de aviación o unas vacaciones con un sunami, no dependen de ningún modo de nosotros, ya que no poseemos el dominio total del mundo.
Las posibilidades de morir por cualquiera de las situaciones expuestas anteriormente son por muchísimo menores, que las que nosotros mismos provocamos con nuestras actitudes y nuestros malos hábitos.
En mayo de este año 2009 estuvimos privados de asistir a trabajar, se suspendieron las clases y se nos sugirió llevar a cabo una serie de medidas preventivas para evitar contraer el virus de la influenza humana (originalmente llamada porcina).
Me pregunto si ustedes saben quienes son los principales agresores de nuestra salud y de nuestra integridad física.
Increíblemente a diario nosotros mismos agredimos y arriesgamos nuestro cuerpo y nuestra salud con todo aquello que nos llevamos a la boca. Parece ridículo pero así es. Todos los alimentos industrializados contienen sustancias que nos perjudican, la comida rápida posee un sin fin de añadidos tóxicos, desde conservadores hasta grasas trans. Los embutidos tienen algo llamado nitratos y nitritos que son sumamente cancerígenos. La alta ingesta de alimentos refinados con contenido de azúcares simples, así como el alcohol y el tabaco, son cosas que aparentemente pudiesen ser totalmente permitidas, pero que no por eso, dejan de representar una amenza para la salud. Los productos ahumados, los refrescos embotellados, incluso la leche, el pollo, la carne, el pescado y hasta la verdura y la fruta, contienen por alguna u otra causa sustancias que nuestro cuerpo no admite como parte natural del mismo. Viendolo de este modo tendríamos que dejar prácticamente de comer, pero no se trata de eso. Se trata de vivir con consiencia y como en alguno de mis anteriores artículos lo mencioné, hacer de lo que hace daño lo que menos haga daño. Por eso es mejor comer poco y que de ese poco que comamos, elejir aquello que se aproxime más, a lo natural.
La obesidad se ha convertido en el enemigo público número uno de la humanidad. Algo tan simple como comer, está representando en este momento y en el futuro, el mayor riesgo que los seres humanos hallamos conocido, pudiese incluso ser la causa de la máxima mortalidad en la actualidad y todavía más en un futuro no muy lejano.
Literalmente basta citar lo siguiente: LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD (OMS), RECONOCE A LA OBESIDAD COMO UNA PANDEMIA (EPIDEMIA MUNDIAL) Y RECIENTEMENTE HA EXPRESADO QUE HOY EN EL MUNDO HAY MUCHO MÁS OBESOS QUE DESNUTRIDOS, Y CATALOGA A LA OBESIDAD COMO EL PROBLEMA MÁS GRAVE DE SALUD PÚBLICA QUE LA HUMANIDAD ENFRENTARÁ EN EL SIGLO XXI. POR PRIMERA VEZ EL NÚMERO DE PERSONAS CON EXCESO DE PESO SUPERA AL DE QUIENES PADECEN HAMBRE. "Y EL HAMBRE Y EL CONSUMO EXCESIVO DE ALIMENTOS REPRESENTAN LARGAMENTE MÁS DE LA MITAD DE LAS ENFERMEDADES DEL MUNDO".
La obesidad ataca a pobres y ricos y es que los alimentos más baratos son altamente calóricos, y la comida más sencilla de adquirir es la rápida.
Se dice que para el 2020 de seguir así, el 90% de la población padecerá de sobrepeso o de obesidad. Es decir la obesidad esta siendo y será una de las causas de muerte más frecuente, debido a que se relaciona con diabetes, infartos, alta presión, enfermedades renales y hepáticas, así como cáncer y complicaciones relacionadas con la misma.
Pienso que ha llegado el momento de hacer algo al respecto. Creo que no podemos dejar en manos de la negligencia personal una enfermedad que literalmente le estamos heredando a nuestros hijos. Sé que no es creíble, que un placer tan suculento sea tan extremadamente dañino, pero si no ponemos un alto, si no hacemos consiencia y si no buscamos una forma más gratificante de compartir y llenar nuestros vacíos existenciales, entonces nos veremos inevitablemente involucrados en formar parte de las estadísticas que nos prometen una vida llena de enfermedad, saturada de limitaciones y sobre todo de una vida carente de plenitud. Como dijo el del anuncio: "nada con exceso todo con medida".
No se trata de no comer, se trata de elegir, porque tenemos la capacidad de hacerlo. Somos seres pensantes, con voluntad y determinación. No podemos permitir que la comida nos gane, no podemos seguir creando un mundo lleno de gente que apenas puede caminar. Tenemos el derecho y sobre todo la posibilidad de abstenernos, y de determinar qué y cuánto deseamos llevarnos a la boca. La terapia ocupacional es una buena y muy válida opción, cuando te veas vacío de oportunidades, piensa qué puedes hacer actualmente que sea más productivo e incluso que te dé algún ingreso extra (con esto de la crisis), que estar pensando cuál será el siguiente manjar que te llevarás a la boca. El ejercicio es una magnífica elección (no te dá ingresos extra), te dá una forma desipar todos lo venenos provocados por una mala dieta. Mi recomendación es: come poco, y que de ese poco mucho sea sano.
Hoy debes entender que el mayor enemigo no está en las calles, se encuentra dentro de tu vida y de tu casa, y lo peor es que tú mismo lo invitas cada cotidianamente.
Debemos superar un día a la vez.
Liliana.

DEL ÉXITO NADA SE APRENDE

lunes 27 de julio de 2009

Desde pequeños se nos educa con la idea de que todo lo que hagamos debe estar bien hecho. Todos los días tenemos un adulto que nos indica cual es la forma aceptable de hacer tal o cual cosa. Es correcto que así sea y además necesario, ningún bebé puede sobrevivir sin la supervisión de un adulto. La teoría de que no debemos cometer errores es una idea heredada de padres a hijos desde que existe el ser humano. La lógica dice que si alguien te ama trata siempre de protegerte del fracaso.
Por tal motivo le idea de cometer errores o equivocarse se convierte en un enemigo natural, nos atormenta la idea de hacer algo y que este algo no resulte bien en el primer intento. Aquí el asunto es que es imposible hacer las cosas y que estas siempre salgan bien, aun con la guía de un maestro. No estoy diciendo que la finalidad de antemano sea un desacierto, lo que estoy diciendo es que no debería ser tan frustrante el hecho de aceptar que muchas veces no atinemos a la primera. Nadie nace sabiendo, de hecho es importante entender que para poder aprender algo debemos primero vivir una experiencia, es justamente uno de los motivos por los cuales estamos en este mundo. Hemos venido a experimentar, hemos venido a aprender. La vida sería un poco menos difícil si la aceptáramos como un todo, y cuando digo un todo, me estoy refiriendo justamente a comprender que habrá sensaciones buenas y malas, existirán momentos de paz y también de mucha angustia, habrá situaciones de risas y alegría, así como de llanto y tristeza.
Hablar del éxito no es que resulte infructífero, pero no puedo decir mucho acerca de él, en tal caso es la finalidad de cualquier acción y que de lograrse habrá que pasar a otra cosa. Provoca una sensación interna de plenitud, es como una misión cumplida. Es extraordinario tener éxito, pero...¿qué pasa si no?, ¿qué sucede si una y otra vez lo intentamos y no logramos conseguir la meta o el objetivo?... ¿Debemos darnos por vencidos o debemos acaso seguir insistiendo?
La respuesta es muy personal, habrá quienes sigan en el empeño, habrá quienes no. El caso es que abandonar un ideal solo por el hecho de que no resulte después de mucho afán, no me parece del todo justo, sobre todo si el darse por vencido fue más una decisión tomada por falta de voluntad y de coraje, que por el entendimiento de que no vale la pena tanto esfuerzo si la meta ni siquiera es importante. Es decir, si el costo es muy alto y el beneficio casi nada, pues la retirada es aceptable. Pero cuando se trata de algo que puede determinar la calidad e incluso la cantidad de vida que tendremos, ¿se vale huir?
Es natural que todo el tiempo esperemos ganar, triunfar y tener éxito.
Alguna vez leí o escuché en algún lado la siguiente frase: "Del éxito nada se aprende". Al principio me sonó medio estúpido ya que la idea es justamente tener el éxito de nuestro lado todo el tiempo, pero siendo un poco profundos si analizamos la frase en realidad es cierto. También llegó a mis manos el siguiente escrito: "El fracaso es la prueba que antecede al éxito". No se trata de ser unos fracasados y andar por ahí felices porque todo el tiempo estamos aprendiendo a costa de los porrazos. No de ninguna manera, se trata de entender que si por algún motivo seguimos teniendo dificultad para lograr algo es porque necesariamente tenemos algo que aprender en el camino por obtener el triunfo en alguna meta que nos hayamos propuesto conseguir.


Es el caso de todos aquellos que diariamente nos proponemos mejorar la figura y la salud. Debemos pensar qué nos está tratando de enseñar Dios, qué es lo que nos está intentando decir la vida, qué tenemos que aprender de este proceso que por algún motivo se nos dificulta tanto tomar el trofeo y levantar la mano triunfalmente. ¿Debemos seguir intentando?, ¿Debemos simplemente retirarnos y resignarnos a permanecer igual toda la vida?

Creo que debemos estar alertas y tratar de interpretar el mensaje y las señales para de una vez aprender y poder decir adiós al cuerpo que no nos gusta y dar entrada al que nos agrada.
No lo olvides, es un proceso por tal motivo algo tienes que aprender de él, no lo dejes, no lo abandones, recordemos el dicho "tanto va el cántaro al agua hasta que se rompe", tiene que llegar el día en el que después de tanto insistir podamos ver nuestro sueño hecho realidad y ver reflejada en el espejo la imagen física de quien verdaderamente somos.
Liliana.

EL ESTÓMAGO NO TIENE DIENTES

sábado 18 de julio de 2009

Este lunes trece de Julio me vi en la necesidad de ser intervenida quirúrgicamente, me hicieron una amigdalectomía, o sea me quitaron las anginas. En noviembre del 2008 tuve un cuadro infeccioso de esos muy severos que posteriormente se repitió a principios de junio, el médico me dijo: -señora sus amígdalas ya solo le darán problemas, lo mejor es quitarlas para evitar complicaciones, yo le aseguro que nunca las va a extrañar. De tal modo decidí seguir las instrucciones y hoy 18 de julio ya han pasado cinco días desde que se me practicó la cirugía. Según yo, en tres días ya debería andar como nueva, aunque el doctor me advirtió que en los adultos no es como en los niños, el post operatorio y la recuperación son más lentos, es por eso que estuve en reposo cuatro días y hoy ya estoy trabajando. Deben saber que ha sido el peor de los cinco días, he tenido mucho dolor, para lo cual me he visto también en la necesidad de consumir más analgésicos, mismos que tienen un efecto en mi de letargo, total que lo mejor hubiese sido tomarme no cuatro sino siete días de reposo, yo les sugiero que cuando se vayan a someter a cualquier procedimiento quirúrgico, tratamiento médico o nutricional es mejor escuchar al experto y seguir sus indicaciones, porque para todo hay un motivo y el que sabe, sabe.
En este tipo de cirugías la dieta indicada se llama líquida helada, por eso la gente dice: - ¿te van a operar de las anginas?¡ pues vas a tener que comer mucha nieve de limón! Hasta parece que eso fuera divertido, no es que no me guste la nieve pero que tu vida esté basada en alimentarte con nieve de limón en la mañana, a medio día y en la noche, digo..., la verdad a mi nunca me entusiasmó la idea. La realidad es que puedes además comer gelatinas y cualquier bebida de preferencia fría, que sea tolerable y que no lastime al tragar. Según el médico sus pacientes bajan al rededor de cinco kilos en una semana(confieso que eso es lo único que me mantiene motivada por el momento). Como yo lo veo esto no se debe solamente a que solo se consuman líquidos porque pues hasta con puros líquidos se puede subir de peso. Lo que pasa es que es muy doloroso comer, lastima masticar, incluso pasar saliva duele y mucho, entonces no queda más remedio que masticar y masticar incluso la gelatina. Yo que soy bien tragona, he tenido que tomarme el tiempo necesario para comer y poder deshacer por medio de la masticación ayudando con la saliva hasta que quede una pequeña masa que pueda deglutirse sin raspar. Ha sido toda una experiencia, desde el lunes hasta el jueves no consumí nada que no fueran líquidos, sinceramente llegó un momento en el que no soporté más y me preparé un lonche, sencillito de jamón con un poco de mayonesa y unas rebanadas muy delgadas de jitomate, pues como literalmente moría de hambre comencé a comer, pero como el dolor se hacía presente en cada mordida y en cada movimiento de la mandíbula pues tuve que hacerlo muy despacio y con mucho cuidado. Me tomó al rededor de 30 minutos comer un sandwich, cuando regularmente tardo menos de cinco minutos. No tienen idea de cómo lo disfruté, venir a ver que se requiere de una situación que verdaderamente nos obligue a llevar a la práctica algo que desde siempre hemos sabido, sobre todo yo que a esto me dedico.
El proceso de alimentación inicia en la boca. Regularmente no le damos mucha importancia a esta etapa, sin embargo es la única que depende directamente de nosotros el realizarla correctamente. Dentro de la boca tenemos unas glándulas llamadas parótidas y sublinguales, su función es secretar saliva. La saliva contiene una serie de enzimas que se encargan de entrar en contacto con el alimento para convertirlo en bolo alimenticio y dar inicio al proceso de digestión.
El tiempo que el alimento permanece en la boca es de gran importancia para la correcta digestión y absorción de los nutrientes contenidos en él. Otra de las funciones que realiza la boca es que por medio de los dientes y el movimiento de la mandíbula tritura una y otra vez los alimentos para que estos pasen al estómago. Como el ESTÓMAGO NO TIENE DIENTES, es fundamental masticar en múltiples ocasiones para que cada bocado quede perfectamente triturado y haya tenido la oportunidad de estar suficiente tiempo en contacto con la saliva, de este modo cuando llega al estómago este no tiene que hacer trabajo extra.
Entre más tiempo le demos al horario de comida para poder realizar el proceso de masticación correctamente, más disfrutaremos del platillo en turno, e increiblemente como resultado también veremos una disminución en el peso corporal. Primero porque entre más masticamos más pronto nos cansamos y segundo porque eso le da tiempo al organismo para enviar las señales que determinan que ya estamos satisfechos.
Como verán comer es todo un arte, requiere de tiempo, energía y sobre todo de llevarlo a cabo con mucho respeto. En esa medida lograremos un equilibrio entre lo que comemos, el placer que nos produce y tener un peso ideal.
Liliana.

LO QUE NUNCA DEBEMOS OLVIDAR

jueves 16 de julio de 2009

Una de las capacidades más afortunadas que poseemos los seres humanos es el olvido. Es asombroso tener el poder de no recordar, sobre todo aquello que alguna vez nos hizo daño. Si bien esto es magnífico, yo creo que hay cosas que es mejor tener siempre en la mente. Por ejemplo es muy frecuente que una vez que conseguimos llegar a una meta dejemos de lado lo que implicó lograr el objetivo. Es como cuando queremos tener una alberca en casa y una vez que está ahí nunca la usamos. O sea olvidamos el motivo del deseo y nos enfocamos en otra cosa. Como si solo se tratara de cumplir y dar paso a otra cosa. Pienso que en algunos aspectos esto no debe ser así, creo que hay cosas que nunca debemos olvidar. Por ejemplo cuántos de nosotros nos hemos sometido a un tratamiento de disminución de peso, avanzamos un buen de kilos hacia abajo y nos olvidamos de recordar lo difícil que fue conseguir este logro. Pasa en ocasiones que hacemos cosas que nos hacen perder la salud, es un típico ejemplo una cruda y juramos no volverlo a hacer, decimos nunca más vuelvo a beber, nunca más me vuelvo a desvelar, nunca más me vuelvo a descuidar, nunca más vuelvo a hacer esto o aquello y apenas pasan unos días y sucede de nuevo.
Alguien que ha logrado avanzar en la difícil tarea de eliminar de su cuerpo algunos kilos de grasa, sean estos muchos o pocos, nunca pero nunca debe perder de vista el costo, el esfuerzo y el sacrificio que aplicó en dicho empeño. Se nos hace fácil, pero la verdad es que no lo es. Bajar de peso y luego recuperarlo, volver a bajar y de nuevo volver a subir, es recorrer el mismo camino una y otra vez, y recorrer el mismo camino muchas veces resulta cansado, termina siendo agotador, llegará un momento en que decidiremos cambiar la ruta y el resultado será vivir resignados sin más salida que experimentar la miseria de la aceptación y todo por falta de voluntad. Dios nos creó y nos hizo perfectos, es cuestión de aplicar inteligentemente la libertad que nos brindó en el momento en que nos dio al mismo tiempo la responsabilidad de nuestra existencia. Olvidar es un don divino, pero recordar lo es también. Debemos olvidar para perdonar, y debemos recordar para no cometer una y otra vez los mismos errores. Si en algún momento tu logras revertir aunque sea un poco algún proceso que de antemano sabes te daña, nunca olvides cuanta energía y tiempo dedicaste para conseguirlo, aférrate al avance que hayas conseguido, descansa un poco y continúa, pero no des nunca en reversa, siempre hacia adelante, esa será la única forma en que puedas ver algún día tu sueño hecho realidad. Vencer el sobrepeso es solo cuestión de voluntad y de tiempo.
Liliana.

PÉRDIDAS Y GANANCIAS


Yo creo que la mayoría en alguna ocasión hemos escuchado la siguiente frase: "MUCHAS VECES AL PERDER SE GANA Y EN MUCHAS OTRAS AL GANAR SE PIERDE". Otro enunciado similar es: "MAS VALE UN MAL ARREGLO QUE UN BUEN PLEITO". En ambos oraciones está implícito desistir de algo, porque el costo beneficio no tiene lógica. Ganar en ocasiones resulta no solo inapropiado sino además innecesario, si por ganar en cualquier circunstancia perdemos la paz, la libertad, la salud o incluso la vida, pues habría que analizar que es más importante para cada uno de nosotros, si la satisfacción del supuesto logro o las consecuencias que dicho éxito nos propinó. No estoy diciendo de ninguna manera que no debemos luchar por nuestros ideales, principios y demás sueños, no, nada de eso. Estoy diciendo que en ocasiones es más una necedad y un capricho que un deseo auténtico y profundo de superación.
Cuando de obesidad se trata es evidente que para ganar es indispensable perder. Si deseo ganar una figura esbelta y bien formada, necesito perder peso o sea grasa, además de que será de mucho apoyo invertir o sea perder un poco de mi tiempo en hacer ejercicio. Así es como funciona: yo invierto: tiempo, energía, tal vez dinero; yo gano: verme y sentirme más saludable, más sexy, más segura (o). Todo tiene un costo.
El típico ejemplo que puedo señalar cuando se trata de perder ganando, es la comida en un restaurante donde haya buffet. Acudir a esta clase de sitios, resulta contraproducente, como el costo no va en relación a lo que se pide en un menú y es para todos el mismo precio sin importar lo que consumas, pues nuestra mexicana y aprovechada mente inmediatamente quiere ganarle al dueño, si de cualquier modo voy a pagar coma o no coma.... pues a comer se ha dicho. Así que entonces suponemos que ganamos porque en proporción a lo que comimos el precio se quedó corto, lo que ingerimos supera el costo que pagamos por el buffet. Algo que debemos saber todos los amantes de las bendiciones culinarias, es: los buffets están diseñados para que el cliente no consuma mayor cantidad de alimento del que pagó, es raro que esto suceda, de cualquier modo quien piensa que por comer en exceso le ganó al restaurante, no pierda de vista que quien perdió fue usted, ni más ni menos, porque cada vez está más lejos de conseguir la figura esbelta y el cuerpo sano que proporciona el alimentarse con moderación.
A los que nos gusta comer, y nos vemos sometidos a una restricción por la necesidad de disminuir de peso ya sea por salud o por estética, nos asalta con frecuencia un sentimiento de autocompasión, vemos que los demás gozan de libertad para elegir comer la cantidad y variedad de alimentos que deseen, por tal motivo nos sentimos como víctimas, en realidad ni somos víctimas, ni tenemos derecho a sentir autocompasión. Estamos liquidando una cuenta pendiente de exceso calórico, ahora necesitamos restringirnos dado que en algún momento abusamos. En la vida debe siempre existir un equilibrio, y la mejor forma de permanecer en este es utilizando la conciencia y manteniendo el control.
Sería bueno nunca olvidar que en muchas ocasiones aunque parezca que estamos perdiendo, es muy posible que en realidad estemos ganando. El tiempo nos lo demostrará.
Liliana.

NO TODO ES PARA TODOS

sábado 4 de julio de 2009

Cada vez que una persona me brinda su confianza y acude a mi consulta en busca de ayuda para adelgazar o por cualquier motivo relacionado con su salud y su alimentación, inevitablemente siento una gran responsabilidad y por supuesto un gran compromiso. La primer sesión tiene una duración de aproximadamente una hora, esto se debe a que es importante esclarecer todos los aspectos que se deberán cubrir durante el tratamiento. Muchos de mis pacientes se sorprenden cuando después de media hora todavía no pasan a la báscula, lo último que yo hago en una consulta es determinar la dieta. Me he percatado que las expectativas que manejan en su mente con respecto al proceso que determinaron iniciar es más que pobre. Voy a poner un ejemplo de cómo es dicho proceso conmigo: en primer lugar deben hacer una cita para respetar el horario del que disponen, posteriormente una vez en la clínica deben llenar un expediente con sus datos, acto seguido pasan una entrevista personal, por supuesto dicha entrevista es la que dura cerca de una hora y es conmigo. A partir del momento en que cruzan la puerta de mi consultorio ellos suponen que los mediré, pesaré, les daré la mala noticia de los resultados obtenidos en el analizador de grasa corporal, les especificaré la dieta y posteriormente pasarán a la recepción para señalar la fecha y el horario de su próxima consulta. Nada más lejano de la realidad. Específicamente conmigo esto no acontece de esta manera, y he notado en muchos de ellos cierta ansiedad por el hecho de que esto no suceda en esta forma. La gran mayoría son individuos que han recorrido y experimentado casi todo tipo de los tan famosos pero poco exitosos tratamientos mágicos, y no se explican que relación puede tener la dieta, con el hecho de conocer su vida personal. Los antecedentes patológicos y familiares, así como el entorno, las actividades, las costumbres y los gustos de cada uno de ellos son imprescindibles al momento de prescribir una dieta, un complemento o algún tipo de ejercicio. Siempre lo he dicho, NO TODO ES PARA TODOS. Cada ser humano posee características muy personales que no podemos pasar por alto en el momento de prescribir una dieta o señalar un tratamiento. Es también básico entender las razones por las que acude a una cita y las necesidades incluso ocultas que lo mueven para estar en las circunstancias en las cuales se encuentra actualmente. Es un hecho que muchas personas se retiran porque no están dispuestas a enfrentar un proceso completo, es decir no quieren pagar el costo, y cuando digo costo no me refiero al económico, sino a todo lo que implica el camino de regreso al estado ideal. Es preciso entender que no estamos hablando de algo que se resuelva con tan solo tomar una pastilla, recibir una hojita con las especificaciones dietéticas, dar complementos alternos e indicar los 30 minutos de ejercicio diario que hay que realizar para quemar un poco más de calorías. Si así de sencillo fuese, créanme, nadie estuviera lidiando tan fatigadamente con una problemática de grasa excesiva o de daños físicos internos.
Este asunto de lo que se come y los motivos por los cuales se come, van más allá del esquema anteriormente descrito.
Es indiscutible que el chequeo de peso y la dieta son básicos para cumplir con el objetivo, pero lo más importante para un paciente que quiere recuperar el peso ideal o cumplir con lo requisitos nutrimentales que le regresarán la salud, nunca estarán bien cimentados con el solo acto de ponerle unos imanes, darle unas gotitas, aplicarle un parche, entregarle una lista dietética e indicarle que acuda nuevamente la semana entrante para ver los avances. Si bien estos son coadyuvantes en la trayectoria por conseguir su objetivo, nunca logrará llegar a la meta y permanecer en ella, si no se llega a la raíz que desencadena el problema. Es indispensable someterse a una terapia. Por supuesto que las medidas alternas son de muchísima ayuda, pero si no habla de su problema, lo describe y lo enfrenta no tendrá nunca éxito. Es necesario entrenarse, suena raro y hasta increíble, pero el entrenamiento y la realización de cierto tipo de especificaciones son indispensables. Repetir y repetir, insistir e insistir, hasta romper la liga que nos ata a cualquier adicción, en este caso con la comida. Podemos comprar un libro de dietas y tratar de hacerlas todas, dominar el apetito con el uso de anfetaminas y hasta someternos a una cirugía de resección gástrica y obtener un logro temporal, y así será, solo temporal. Porque en el 98 % de los casos regresará el peso original si no se invierte un poco de tiempo en el entrenamiento mental que se requiere para solucionar el problema definitivamente.
Hay una frase que dice así: easy comes easy goes (fácil llega, fácil se va), esto no es sencillo, pero tampoco es imposible. Todo se puede lograr con voluntad, disciplina, entrenamiento y constancia.
Tú tienes el poder de conseguir verte y sentirte como sabes que lo mereces.
Sonríe, respira profundo y aplícate.
Liliana.

¿Cuánto por tu vida?

viernes 3 de julio de 2009

Nunca me cansaré de decir que mi mamá era una persona muy sabia. Hace como 18 años, cuando Monterrey era una ciudad más segura, ya existían los negocios que vendían protección, es decir las famosas alarmas de seguridad que se ponen en las casas las empresas, las tiendas etc., por aquello de un asalto. Como siempre creemos que seremos la excepción, pues no se nos ocurre pensar que podríamos ser víctimas de un robo o algo así. Recuerdo que mi difunta madre decía que si podíamos gastar 2000 pesos en una cadena de oro, unos aretes o una hermosa pulsera, sería más prudente invertir en un equipo que te brindara la tranquilidad de saber que si tu hogar estaba solo y algún amante de lo ajeno quisiera despojarte de tus posesiones, pues dicho sitio no estuviera desprotegido en caso de que alguien ya le hubiese puesto el ojo encima. También comentaba que sentía una gran paz al saber que si el asaltante estuviese dentro del lugar existiera la posibilidad de picarle a un botón de alarma silenciosa (como la de los bancos), y tener la esperanza de que alguna autoridad llegaría al rescate para lidiar con el delincuente. Desde entonces y hasta el día de hoy yo siempre tengo el servicio de alarmas, el papá de mi hijo un hombre inteligente y visionario tiene años de brindar este tipo de apoyo (por cierto nunca han robado en ningún lugar donde él sea el proveedor de este servicio; y no es comercial). La verdad mi mamá tenía razón, nada es más importante que la integridad personal. Nada vale más que una vida humana. Lo anterior es solo una analogía, es una reflexión muy objetiva de lo que para mi gusto es lo más importante que posee un ser humano: su cuerpo, su salud física, mental y emocional.
Las alarmas son una medida preventiva, o sea es una forma de evitar que ocurra algo. De la misma manera sucede cuando de nutrición se trata.
Invertimos dinero, tiempo, y mucho, muuuuucho trabajo en adquirir cosas materiales. Casa, coches, joyas, ropa de moda, zapatos, bolsas (en el caso de las damas), bisutería, fiestas y un sin fin de artículos y posesiones que de ninguna manera podremos disfrutar en caso de estar enfermos y que tampoco nos llevaremos a la tumba.
En el caso específico de lo que a nutrición y salud se refiere, no creen que sería muy conveniente prevenir, en lugar de curar.
O sea, tengo que tener la presión alta, colesterol excesivo en mi sangre, pagar una prima extra de seguro de vida y de gastos médicos mayores por mi sobrepeso, tener las arterias ya duras y saturadas de grasa, algún daño renal o hepático, desviación en la columna, dolor en mis pies, depresión por verme físicamente medio deforme; para entonces acudir por ayuda inemediata y mágica.
Muy pocas son las mujeres y los hombres que le dan prioridad al tema de evitar y resolver
anticipadamente alguna enfermedad futura. Creo que todo es cuestión de conciencia. ¿Cuánto pagaríamos si tuviéramos para hacerlo por una vida y CUÁNTO ENTONCES POR LA NUESTRA?
Las enfermedades para cuando son evidentes en nuestro cuerpo es porque ya tienen un tiempo gestándose dentro de él. Nosotros no vemos cómo se van desarrollando, simplemente un día demuestran su presencia y es entonces cuando definitivamente no podemos seguir eludiendo la responsabilidad de poner remedio al mal, y entonces sí tener que pagar el costo, sea este físico o emocional y por consiguiente económico también. Del mismo modo no podemos ver lo que una buena nutrición, una apropiada complementación y los buenos hábitos como el ejercicio, dormir suficiente y demás, aportan de positivo en el interior del organismo. Sin embargo está comprobado por estudios científicos que el riesgo de contraer algún tipo de enfermedad disminuye considerablemente si llevamos a cabo todo lo anteriormente mencionado. Dijo alguien que CUANDO TE TOCA AUNQUE TE QUITES Y CUANDO NO TE TOCA AUNQUE TE PONGAS. Si bien apoyo esta teoría ya que depende de la voluntad divina, también está claro que Dios nos concedió la libertad de elección y que irremediablemente gran parte de la responsabilidad de tiempo y calidad de vida depende de cada uno de nosotros. Pienso que las medidas preventivas nunca están de más, opino que no hay mejor inversión que la que podamos brindarnos por voluntad propia. Creo que nunca es tarde para poner una alarma, siempre es un buen tiempo para darle una ayudadita al tan perfecto pero también delicado recurso físico que nos proporcionó Dios: NUESTRO CUERPO.
Liliana.

HISTORIAS DE ABSOLUTO ÉXITO

jueves 2 de julio de 2009

Si bien son muchos los pacientes que tienen éxito ya sea porque se encuentran en el proceso de disminución de peso o porque se están estabilizando (lo cual me produce mucha satisfacción), hoy hablaré de tres casos específicos que generan en mi interior un verdadero respeto, tengo muchos más que quisiera publicar por ser testimonios de total voluntad y compromiso con las metas que se proponen, pero nos iremos por partes. El primero y que casi todos ya conocen es el ejemplo de CELESTE FLORES, una mujer que pese a todos los obstáculos que consiente e inconsientemente se le presentan día a día no pierde el entusiasmo y en una demostración de amor a sí misma se ha destacado por su constancia y empeño. Ella ha manifestado padecer desde su infancia el terrible mal del sobrepeso, su trayectoria conmigo como era de esperarse, no ha sido nada fácil ya que su problema tiene un arraigo de muchos años y si bien todavía no consigue llegar al objetivo que nos planteamos, ella sigue desahijando una a una cada pequeña raíz que la mantiene atada; segura estoy de que muy pronto con toda la energía y tiempo que le dedica, logrará mirar atrás y ver que esta historia de conflicto consigo misma habrá quedado en el pasado. Aunque todavía le queda camino por recorrer, debo admitir que su éxito hasta hoy ha sido el permanecer como poca gente lo hace, e insistir aún con lo difícil que es no desertar, para algún día lograr ver su sueño hecho realidad (todos lo que viven como ella este padecimiento saben que así es).
EDGAR AMAURY SEGOVIA es un chico que llegó a mi consulta un 12 de junio de 2008. Lo di de alta el 28 de noviembre del mismo año. Terminó su tratamiento con 22 kilos menos de como inició. Cabe señalar que este peso lo conservó por espacio de dos meses atrás, esta fue la razón por la cual se ganó el privilegio de no volver a tener que pagar una sola consulta más a partir de esta fecha, y así será por el resto del tiempo mientras yo me dedique a dar consulta, a menos de que recupere cinco kilos de los que perdió durante el tratamiento, cosa que no sucederá mientras que no abandone por completo la idea de asistir a verme con regularidad antes de que esto pase. Pero figurense ustedes que para el 10 de marzo de 2009 el agregó a su cuenta tres kilos más o sea 25 kilos menos en su cuerpo a partir de la fecha de ingreso. El 19 de junio lo vi por última vez con todavía un kilo y 600 gramos menos. No es sencillo que un paciente conserve el peso total disminuido y mucho menos que todavía baje un poco más. Hoy Amaury se mantiene justo en el porcentaje súper ideal de grasa en su cuerpo. Lo felicito por sus logros, pero sobre todo porque si bien, siempre fue una persona positiva y entusiasta, hoy es un chico que ha mejorado aún más en todos los aspectos de su vida personal y profesional, porque la experiencia a la que se dio oportunidad lleva implícita este tipo de realizaciones.

KARINA TORRES , inició su historia en mi consulta el 2 de octubre de 2008 tiene al rededor de dos meses en estabilización y estoy a punto de darla de alta, cada caso es diferente por eso también los tiempos son diferentes. Se ha conservado con 21.2 kilos menos y al igual que casi todas las historias de éxito lo ha logrado solo con su voluntad y con nada más. Es de esos casos raros, y digo raros porque lo único que ella a hecho es asistir a su consulta y seguir las instrucciones, no se ha valido de nada más para lograrlo, y cuando digo esto no significa que que no sea correcto utilizar medios de apoyo para conseguir un objetivo, pero es muy poco frecuente que así suceda. Dentro de algunos días tendrán la noticia de que ella cumplió y se mantiene. Karina una joven siempre sonriente, ha sido el típico ejemplo de un progreso con fluidéz gracias a su perseverancia.

No me queda más que decir, cada caso habla por si mismo. Lo único que puedo agregar es que ojalá y cada uno de los que padecemos de este mismo mal, podamos como ellos cambiar las estadísticas y demostrar que es posible revertir los porcentajes cada día más alarmantes de esta enfermedad.
Hay una frase que nunca olvido y no recuerdo dónde la escuché, perfo me encanta:
NO HAY GANANCIA QUE PERDURE SI NO SE EMPLEA EN CONSERVARLA EL MISMO ESFUERZO QUE SE HIZO EN OBTENERLA.
Liliana.

COMO EL NOVIO QUE SE FUÉ

En la vida todo tiene sus similitudes. Hoy recordé la historia de una jovencita que estuvo muy enamorada de un chamaco. Cómo sufrió la pobrecita por tener que abandonar esta relación. El tipo la engañaba, le hacía un sin fin de desprecios, y ella por razones que tal vez nadie a excepción de ella misma podría entender, lo amaba. Se llegó el día que necesariamente tuvo que decirle adiós. El ahora exnovio vivía justo cerca de la casa de una tía de la susodicha, era imposible que cada vez que acudía a casa de la tía, evitara voltear para ver si aquel mal agradecido amor pudiese estar ahí, tal vez lo viera desde lejos, tal vez sucediera que tocara la casualidad de que el hombre estuviese ahí y la viese a ella. Eso nunca sucedió, jamás durante más de un año de haberse despedido el individuo en cuestión estuvo ni dentro ni fuera de su casa. Así se pasó el tiempo, y la chica seguía inevitablemente una vez cada semana, esperando que en algún momento durante el trayecto a realizar la visita a la tía, se diera el momento de toparse y verlo una vez más. Un día... y después de transcurrido un buen de tiempo, la mujercilla llegó a casa de la tía y se dio cuenta de que no había recordado voltear para percatarse de la presencia del individuo, ese día se llenó de júbilo. Por primera vez lo había olvidado, es más, sucedió que las ocasiones siguientes tenía que concentrarse en voltear antes de llegar, pero por situaciones inexplicables casi siempre lo olvidaba. Ustedes se dirán a que viene esta historia. Pues bien, hace unos días mi paciente Celeste escribió un post (ya saben que ella siempre se reporta), ¡y me dio un gusto!!!!!, cuando al leerla me di cuenta de que por primera vez en más de un año, se olvidó de realizar un tiempo de sus tres obligadas comidas. Simplemente los minutos se le fueron en otra cosa, su atención se desvió de la comida. Cuando algo así sucede podemos afirmar que existe un auténtico avance en el tratamiento. Porque la verdad uno nunca olvida, cuando de una fijación se trata. Pude visualizar en ese evento que así como el novio ahora en el pasado, la comida pasó a ser cosa secundaria para ella. La menciono como ejemplo porque casi todos están familiarizados con su historia. Cuántos habemos que como ella, llega el día en que después de mucho sufrir por una relación, simplemente pasa a ser parte del recuerdo.
Así sucede cuando nos rendimos, nos rendimos y entendemos que hay situaciones en la vida que simplemente es necesario dejarlas ir. La comida mis lectores se convierte en una mala relación cuando se trata de una obsesión, cuando la utilizamos para algo más que no sea nutrirnos.
Si nos aplicamos, y cada día decretamos que podemos manejarla, que no tenemos que darle más poder del que verdaderamente tiene, llegará el momento en que suceda con los alimentos lo mismo que sucedió con el novio, un día ya no vamos a voltear.
No le des el control de tu vida a nada ni a nadie, no permitas que una dependencia te quite la libertad y mucho menos la plenitud y la felicidad.
Liliana.

LA TORTILLA Y YO

viernes 19 de junio de 2009

A estas alturas ya deben saber que si me dedico a esto de combatir el sobrepeso pues es debido a que yo soy potencialmente una obesa. Y es que la verdad si a alguien le encanta la comida y sobre todo la bien elaborada y sazonada pues es a mí. Que diera yo por no tener interés en los deliciosos platillos, sobre todo por los salados y picantes. Bueno los dulces también, pero no tanto. Como soy mexicana, soy taquera de nacimiento y por tradición. Me encanta la tortilla de maíz, las de harina también, pero hoy le toca el privilegio de ser mencionada a la tan deliciosa y versátil: tortilla de maíz. No soy Regia de nacimiento, pero de mis casi 45 años tengo 44 de vivir en esta hermosa ciudad industrial.
Qué les puedo decir, aquí en Monterrey tenemos un verbo que se aplica comunmente; sobre todo por las mañanas, se llama taquear.
Taquear, dícese del acto de comer tacos. Todo el mundo cree que los tacos son malévolos, que son el anticristo de la figura delgada. De hecho hay una frase muy común que dice así: -síguele comiendo tortilla, ¿acaso no sabes con qué engordan a los marranos?. Se supone que a los marranos los engordan con maíz. Lo que la gente no sabe es que lo realmente insano de la tortilla, no es la tortilla en sí, sino la grasa que se le agrega, y sobre todo lo que lleva dentro. Es más, sé, que muchos de mis colegas critican el hecho de que yo en alguna ocasión y de forma temporal doy dietas a base de tacos, pero nadie puede negar la cruz de su parroquia. La tortilla no es tan mala (agradecidos deben estar los que comercializan la misma, pero no se preocupen, esta propaganda no tiene ningún costo), tiene alrededor de 50 calorías por pieza, deben saber que la mejor tortilla es la amarilla o sea la de nixtamal, no le quito el mérito a la blanca, pero la oscurita es más sana debido a que contiene hidratos de carbono resistentes, mismos que son más saludables debido a que mejoran la digestión, previenen ciertos tipos de cáncer y sobre todo contienen más fibra, sin olvidar por supuesto (esto puede ser cuestión de gustos) que saben más ricas.
Hoy justamente platicando con mis pacientes, les decía que no pasa nada si comemos tacos, ¿de qué?, de huevo, machaca, barbacoa, nopalitos, rajas, frijolitos con chorizo, de queso, de papa, de chilitos jalapeños rellenos de carne y queso, de picadillo, de carne deshebrada, de pollo, de camarón y hasta de chicharrón. Tacos pueden hacerse de lo que sea. El problema es la grasa que contiene cada taco y por supuesto el volúmen del contenido interior. Por eso creo que si es tanto el deseo y el antojo de comerse un taco, no hay nada mejor de que dicho taco sea casero. ¿Por qué?, porque así podemos decidir cuánta grasa le ponemos y cuánto relleno tendrá. Si tanto nos gustan los tacos pues adelante, pero no podemos de ninguna manera hacer una dieta de disminución, con una cantidad ilimitada de tortillas y de rellenos grasosos también. Lo que sí podemos hacer es calcular, 10 tortillas igual a 500 calorías o sea dos tacos por la mañana, cuatro en la comida y cuatro por la noche, el verdadero problema insisto no es la tortilla, es lo que lleva dentro. Un huevo tiene 70 calorías, y de uno podemos sacar tres tacos, los nopales son bastante bajos en calorías sobre todo si no contienen grasa, el queso panela es otra opción. Sin embargo lo más imporante es que el taco no esté frito, si lo doramos en aceite o manteca, la tortilla absorbe casi el doble de calorías con la grasa que le aplicamos y que la tortilla misma no contiene. Hoy hice una reflexión; si yo Liliana deseo comer tacos, y además me controlo al hacerlo, tal vez con doce tacos diarios sería suficiente para quedar satisfecha, por supuesto que además debería yo agregar verdura, como lechuga, tomate, cebolla, cilantro, repollo y por supuesto una deliciosa salsa con ajo, pero con poquito relleno y preparados al comal. También puedo proporcionarle a mi organismo unas cuatro porciones de fruta. Pero si se me ocurre dorar la tortilla en aceite y que mis taquitos estén bien crunchi o sea tronadores y duritos, pues ya sabrán, de dos mordidas me como un taco y cuatro nunca serán suficientes, como me gustan mucho, sería muy difícil parar. Por eso insisto: para ser flaca debo comportarme como una flaca, hacerle el feo a la grasa, sobre todo a la insana o sea a los ácidos grasos saturados (de origen animal), y a las grasas trans (las muy recalentadas y refritas). Uno de los aspectos que desespera y limita a todos quellos que quieren disminuin su grasa corporal, es la sola idea de no volver nunca a probar los alimentos que más les gustan, yo por eso dejo en claro que lo importante es la cantidad. No se trata de sufrir y pensar que nunca más podré comerme un taco, o un rozo de pizza o una hamburguesa, se trata de no abusar, de limitarse, de tener control. En una ocasión un paciente que no deseaba llevar una dieta, pero que quería bajar de peso me dijo que no podía comer cosas que no le gustaban, lo que le sugerí fué: sigue comiendo lo mismo pero limítalo a la mitad, el tipo disminuyó cerca de 30 kilos en 5 meses, siguió comiendo lo mismo pero la mitad. La comida es un regalo de Dios, es decir es un producto divino, cada quien y cada cual sabe que sería lo mejor para sí mismo, solo hay que controlar el comer con compulsión. Ya en otro artículo mencionaré los trucos para comer lo que nos gusta y además bajar de peso, y sobre todo disminuir la grasa corporal. Por lo pronto que les quede claro, nada es tan malo, todo depende, y depende de cómo lo llevemos a cabo. La vida se trata de ser feliz, a quién no le hace feliz un taco, una torta o un sandwich, pero el abuso es la verdadera situación a superar. Por lo tanto no es el tipo de comida, sino la cantidad. Vámosle poniendo un tope, total nada se pierde con procurar comer menos, si lo que comemos nos complace y nos gusta.
Yo ya hice las paces con la tortilla. Finalmente no solo me gusta, sino que me encanta, y no es tan dañina si lo que lleva dentro es saludable y bajo en calorías.
Liliana.

GRACIAS LEO

jueves 18 de junio de 2009

El día de hoy recibí un comentario que me atrevo a publicar por lo completo y enriquecedor. Que maravilla que una persona se tome el tiempo para compartir conmigo y con ustedes su experiencia en el duro camino por combatir el sobrepeso, y no solo eso, además mantenerse firme en su meta. Aprecio mucho la detallada descipción que hace Leo (a quien por cierto no conozco) acerca de todos los beneficios y toda la superación que logró al mismo tiempo que consiguió alcanzar su objetivo. Admiro y respeto a los seres humanos que aportan eperanza, fé y confianza porque nos permiten darnos cuenta de que sí se puede.
Gracias por esto Leo.





Hola:
A penas leí este post, y está demasiado interrogativo jajaj! Trataré de enfocarme en algunas de las muchas preguntas que haces según la experiencia que me ha tocado vivir.
El sobrepeso:
- SÍ es un problema de salud.
- SÍ es causado por una adicción.
- SÍ debe tomarse en serio.
Estoy de acuerdo en que las personas valemos por lo que sentimos, pensamos, por nuestra capacidad creativa, nuestras múltiples habilidades y valores, soy la primera en aplaudir este punto de vista. Sin embargo, también es cierto que quien se quiere a si mismo, se cuida, se mima, se preocupa por su bienestar porque estando bien uno mismo, puede desarrollarse de manera más óptima. También concuerdo contigo en el siguiente punto que creo, es el más importante: la persona que logra combatir a la obesidad, que consigue transformar sus hábitos alimenticios, cambiar lo malo por lo bueno, y permanecer en la cima el resto de su vida, es una persona DIFERENTE al resto de los demás, y totalmente capaz de vencer cualquier otro reto que la vida le presente. Me atrevo a asegurar esto porque, "sufrir" el proceso que requiere la lucha contra el sobrepeso y salir vencedor, te da armas que te sirven de por vida:
- Adquieres seguridad.
- Aprendes mucho sobre diversos temas.
- Aprendes a disfrutar más los alimentos.
- Desarrollas hábitos saludables.
- Te interesas por el ejercicio.
- Conoces mucha gente.
- Te vuelves sensible a los problemas de los demás.
- Te sientes mejor y te ves mejor!
Y un sinfin de cosas más que te hacen sobresalir en tu casa, en tu trabajo, en tu vida y hasta convertirte en un ícono local, nacional o internacional! jaja se oye exagerado, pero es TOTALMENTE CIERTO.
Creo que ya me extendí mucho, y hay muchas de las preguntas que lanzaste que me gustaría contestar, debatir, etc. Pero mejor concluiré comentando que me encanta estar al pendiente de tu blog y el de Celeste, yo tengo mi propia "Liliana" que me ayudó a cumplir una meta en el pasado, que he mantenido gracias a Dios durante ya algunos añitos, y todo este proceso me ha servido bastante en muchísimos ambitos que jamás hubiera imaginado. Qué padre que pusiste ofertas en el verano! espero te caiga mucha gente y puedas ayudar a muchos más a alinearse por "el buen camino" jaja.
Ya me despido,
Saludos!
Leo =P

Y TU, ¿QUÉ OPINAS ?

miércoles 17 de junio de 2009

Este escrito, más que ser informativo es de tipo reflexivo, y me encantaría poder contar con la opinión de cada uno de ustedes con respecto a este tan controvertido tema, que es además el motivo de todos mis escritos, la obesidad, el sobrepeso y todo lo que tenga que ver con esto.
¿Cómo creen que debería ser un tratamiento completo y efectivo para todas aquellas personas que desean eliminar la grasa excesiva de su cuerpo?, ¿Alguna vez han sentido que bajar de peso sea algo simple y fácil, o verdaderamente piensan que es algo difícil y complicado?, ¿Por qué creen que son más cada día las personas que aumentan la grasita de su organismo?, ¿Qué tipo de apoyo sugerirían que debe darse a un individuo que requiere de eliminar esos kilos que tiene de más?, ¿A cuántas personas conocen que hayan logrado bajar de peso y nunca más recuperarlo?, ¿Por qué piensan que aquellos que logran disminuir el volumen de grasa, con el paso del tiempo lo recuperan?, ¿Consideran que la obesidad es una enfermedad, una adicción o solo es cuestión de malos hábitos?, ¿se sienten capacitados para decidir por sí mismos que deben comer y la cantidad de cada uno de los nutrientes que requiere su cuerpo para funcionar de manera efectiva y con energía cada momento del día?, ¿Piensan que el ejercicio es fundamental para mantener la integridad y el funcionamiento óptimo del organismo?, ¿Por qué creen que un sujeto que se ha sometido a una cirugía gástrica para bajar de peso casi siempre recupera el peso original y hasta más?, ¿A qué se debe que los seres humanos solo acuden con el nutriólogo cuando algo anda mal en su salud y no de forma preventiva?, ¿Consideran que el recurso físico más importante con el que contamos es el cuerpo?, ¿No es acaso la figura, la representación física que poseemos para transmitir nuestras ideas y sentimientos?
Se supone que para graduarnos de una profesión es indispensable acudir continuamente a la escuela y estudiar tres años de preescolar, seis de primaria, tres de secundaria, de dos a tres de bachilleres y por último de cuatro a seis años de universidad, hacer aproximadamente un año de servicio social, es decir, hay que cursar poco más o poco menos de al rededor de 18 años para que podamos ser considerados aptos para ejercer una profesión, entonces mi pregunta es la siguiente: ¿qué nos hace concluir que para llegar a conocer, entender y definir todo aquello que nuestro maravilloso cuerpecito necesita no requerimos de ningún tipo de instrucción y aprendizaje, que nos hace suponer que de una manera mágica nuestro organismo obtendrá todo lo que requiere sin que tengamos ningún conocimiento ni entrenamiento de lo que en realidad necesita?, ¿por qué le damos tanta importancia a lo que llevamos puesto y no a lo que está debajo de cada modelito que portamos?
¿Cuál es la verdadera causa de que aún sabiendo que lograr el cuerpo óptimo requiere de orientación, entrenamiento y práctica, al igual que cualquier cosa que queramos realizar magistralmente, rechacemos la idea de invertir tiempo, energía y recursos económicos por lograr vernos y sentirnos como debe ser?, ¿Es acaso algo supefluo o es verdaderamente importante para la salud y la vida de cada mortal, brindarle al cuerpo lo que realmente necesita?, ¿Tú crees que si le preguntas a alguien que al entrar por una puerta pesando 30 kilos o más de lo óptimo y ofrecerle salir por otra puerta sin esos treinta kilos lo rechazaría?, si tu respuesta es que no se reusaría, entonces, ¿por qué hay tanta gente que prefiere continuar con esos treinta kilos o más?
¿Te ha pasado por la mente, que la comida es una forma de llenar vacíos existenciales, porque de alguna manera compensa esos huecos que no hemos podido llenar en otra forma?
¿Alguna vez haz pensado que el proceso para mejorar la imagen y la salud está íntimamente ligado a mejorar los sucesos internos de realización y satisfacción personales?
Si tu respuesta es negativa, ¿Qué te hace creer que el cuerpo en este plano tridimensional es independiente de aquello que sentimos y pensamos?
Hasta el día de hoy, sigo pensando que un individuo vale por lo que siente, piensa y es internamente, pero sucede que cuando una persona decide que puede mejorar su aspecto y su salud, porque solo depende de su voluntad y no lo logra, entonces el hecho pasa a ser una situación profunda de lo que realmente deseamos ser y deja de existir como una cuestión puramente de estética.
Es mi deseo cada día, perfeccionar el sistema que aplico con cada uno de mis pacientes.
Todos tenemos una meta, todos tenemos un motivo para levantarnos cada día con el entusiasmo de saber que vivimos con una vocación, y que esa vocación muy bien puede ser la razón que nos permite sentirnos útiles. Yo vivo cada momento, pensando en cómo puedo lograr conjuntamente con cada una de las personas que acuden a mi consulta y que confían en que puedo apoyarlos en encontrar la manera de conseguir, que puedan eliminar de su existencia el malestar que les provoca no poder verse y sentirse como saben que pueden hacerlo.
No es solo cuestión de estética, es algo mucho, mucho más poderoso, es saber que puedo ser mejor, que depende de mi y que por algún motivo no puedo lograrlo.
Voy a agradecer infinitamente todos los comentarios, ideas y opiniones que puedan hacer con respecto a lo que he escrito en este post. Todas sus sugerencias serán bienvenidas, finalmente solo se trata de trabajar un poco cada día para llegar a la verdad de cómo sería posible detener y revertir esta singular epidemia que cada día cobra más víctimas.
Nuevamente gracias.
Liliana.

DE TUMBA EN TUMBA

martes 16 de junio de 2009


El domingo pasado me fuí a subir un cerro, que maravilla esto de hacer ejercicio sobre todo cuando podemos estar en contacto con la naturaleza. Es increíble que tan cerca de una ciudad como Monterrey podamos encontrar lugares tan hermosos y tan distintos. A solo unos 15 minutos de cualquier parte que estemos localizados dentro de la jungla de asfalto que representa esta metrópoli, podemos dirigirnos hacia sitios que nada tienen que ver con lo tremendamente industrializada de esta gran urbe. No me quejo en lo absoluto de que los avances tecnológicos nos rodeen en abundancia, de ninguna manera, pero sería bueno reflexionar en introducir un poco de variedad y salir de vez en cuando de la rutina.
Recordé una estrofa que leí hace algún tiempo, en alguno de mis libros, decía algo así: -los hombres se la pasan viviendo en
tumbas, su casa, su oficina y todos los espacios donde se encuentran casi todo el tiempo, están diseñadas en forma de tumbas. Esto me hace pensar que los medios de transporte como los coches, autobuses etc. son como que ataúdes. Viéndolo de este modo, pues entonces nos la pasamos transportándonos de una tumba a otra en algún tipo de ataúd. En aquella época, o sea cuando lo leí, pues no le di importancia, pero ahora lo veo de otro modo, sobre todo cuando después de todo un día de encierro en la oficina pasamos a un encierro más en el gimnasio.
De repente me vi saliendo de la tumba habitacional (mi casa), transportándome en mi ataúd blanco (de ese color es mi coche), para luego llegar a mi tumba laboral (mi consultorio), para luego tal vez, salir a cenar y entrar en una tumba culinaria o bien ir al cine y entrar en la tumba cinematográfica, y así pasar a cualquier otro tipo de tumba. La verdad para ser honesta no veo de ninguna manera que pueda ser de otra forma, es decir es aceptable pasar de tumba a tumba, o sea de un sitio cerrado a otro. Pero el colmo es cuando en lugar de salir a un espacio abierto para realizar el ejercicio cotidiano, lo hagamos en una tumba más. Los parques, las canchas de béisbol, básquetbol, tenis etc. están ahí, al aire libre, lo mismo que un montón de cerros listos para ser conquistados por nuestro espíritu aventurero. Cabe señalar que tampoco tengo nada en contra de los gimnasios, de hecho creo cuando llueve o las inclemencias del tiempo no nos permiten ejercitarnos al aire libre, pues que mejor que un buen gimnasio.
Más bien deseo transmitir la idea de procurar poner un poco de variedad en los sitios en los que nos encontramos, e involucrar un poco más los lugares abiertos.
La razón principal por la que creo que necesitamos salir de nuestras grandes o pequeñas tumbas, es que el contacto con el aire sea este frío o caliente es indispensable, acercarnos a los árboles, el quitar el techo de nuestra cabeza por algún tiempo durante el día, ver el sol, la luna o las estrellas, creo que sería bastante saludable, reconfortante, enriquecedor y hasta pienso que nos liberaría más fácilmente del estrés.
Alguien dijo una vez que había seres humanos que morían a los 35 y los sepultaban a los 70, a mi gustaría ser de las que sepulten solo cuando mi corazón deje de latir. Dios creó la naturaleza para que nosotros disfrutemos de ella. No se trata de darle una patada a todos esos espacios donde convivimos diariamente, se trata de involucrar otro tipo de sitios también.
Sentirse libre es algo que definitivamente ayuda mucho en la recuperación de cualquier dependencia, sea esta química o emocional, por lo mismo también creo que sería bueno regresar un poco a los espacios que nos dan esa sensación.
Liliana.

SIGUIENDO LAS INSTRUCCIONES

viernes 12 de junio de 2009

El jueves de la semana pasada inicié con un proceso infeccioso muy severo, los médicos le llaman absceso periamigdalínico, todo mundo dice: -estás enferma de la anginas, dicho así suena como que muy inocente la cosa, o bien hay quienes se refieren al asunto como: - ¿a poco te internaron por una gripe?, mis queridos lectores; esta es la primera vez que entiendo cuando mi abuela ya muy enferma me decía: -ojalá y Diosito se acuerde de mí. Uno no puede comprender como otro ser humano puede siquiera pensar en morir, la realidad no es que alguien y por supuesto tampoco yo queramos desaparecer de este mundo, nada de eso, lo que en realidad quiere decir esto es que lo que se desea es eliminar el dolor o el sufrimiento. Bueno pues después de terminar la consulta del sábado me fui directamente con mi gran amigo y acertadísimo médico el Dr. José Vita, el es todo un personaje, es algo así como el médico del pueblo (para él mi más grande agradecimiento por todas las ocasiones en que me ha dado su apoyo y su atención desinteresada), con su típico estilo me dijo: -estás bastante mal, ¿qué quieres hacer? y pues juntos decidimos internarme en el hospital. Llegué a urgencias ese mismo sábado por la tarde y como es típico uno llega extiende el brazo para que lo canalicen y por la vena pasen los medicamentos indicados para sanar, es decir literalmente lo que en realidad estamos diciendo es aquí estoy y cúrenme, en ese momento recordé a cada uno de mis pacientes, ellos y ellas llegan se sientan y lo que me transmiten es: - ya estoy aquí, bájame de peso.
Posteriormente me pasaron al cuarto 318 del Hospital Muguerza, ahí pasé dos días que no se los deseo a nadie y me di cuenta que fue la mejor decisión, porque me vi tan mal, aún con los medicamentos y atenciones hospitalarias, que no sé que hubiese hecho si en lugar del hospital se tratara de estar en mi casa. En fin, que entre dolor de cabeza, garganta, fiebre y mal estado general no veía la hora de que este suplicio terminara.
Ya saben como es esto de estar en el hospital; cada hora aparece una enfermera con el termómetro, el estetoscopio, el baumanómetro y toma la temperatura, la presión arterial, el pulso, revisa el suero, aplica medicamentos y así todo el día. Hasta ahí la cosa está bien uno no hace nada solo esperar y sufrir, y bueno se supone que de eso se trata hasta lograr la recuperación total, pero cuando además te dicen que tienes que hacer gárgaras con isodine y un líquido azul cada media hora, como que ya la cosa cambia, o sea ya tengo que participar también en la recuperación, es decir me van a curar pero además yo tengo que hacer mi parte en la curación, tengo que levantarme cada media hora con mi dolor y beber de esos líquidos enjuagar mi boca, hacer gárgaras y escupir después, la verdad que da flojera, y pues ni modo HAY QUE SEGUIR LAS INSTRUCCIONES. De nuevo recordé a mis pacientes cuando les digo que además de hacer dieta deben hacer un esfuerzo por realizar ejercicio todos los días. La verdad que flojera tener que participar en la recuperación de un malestar físico, emocional, espiritual o mental que podamos tener, de por sí ya es difícil la enfermedad y además tener que esforzarnos por colaborar pues como que no es muy satisfactorio.
Luego vino el TAC, recién bañada, con un calenturón y trépate a la silla de ruedas para ir a una heladera, para que te pongan un medio de contraste en la vena, te metan en tubo y te analicen el cuello, por supuesto con un frío tipo Alaska y sin parar de temblar, para que una doctora te pregunte que cuándo te operaron de la tiroides. O sea ¿de la tiroides?, a mi nunca me han operado de la tiroides, pues sucede que no tengo la parte izquierda de la tiroides, esta nunca se desarrolló, la verdad no es que me sienta vieja pero a mi edad venir a descubrir que algo le falta a mi cuerpecito, pues como que no es tan sencillo de aceptar. Les recomiendo a mis queridos lectores que se chequen, no les vaya a suceder como a la señora que tenía dos matrices y un solo riñón, digo nunca está de más conocer lo que tenemos por dentro.
Volviendo al tema de la enfermedad original, pues el domingo y el lunes fueron los peores días, pero eso sí, seguí las instrucciones del médico al pié de la letra. Tal vez fue por ese motivo que el martes me dieron de alta y para el miércoles por la mañana ya estaba yo de vuelta a mi chamba y por la noche en la graduación de mi hija y hasta bailé.
Ustedes saben que todo el tiempo estoy viviendo y equiparando mis vivencias con todo lo que comparto con mis pacientes. En mi consulta la dieta es básica para la disminución de peso, pero eso no es suficiente, ya que el problema no radica solo en lo que comemos, sino en los motivos por los cuales lo comemos, así como en los hábitos cotidianos. En cada cita yo les doy instrucciones a mis pacientes, desde como deben relacionarse con la comida, el tipo de ejercicio y el tiempo que lo deben hacer, la actitud que deben tener, en fin que para lograr el objetivo de verse esbeltos y sentirse sanos y con energía, es indispensable aplicarse a la terapia y al tratamiento igual que como cuando se asiste a la escuela, es algo así como hacer la tarea. Lo lamentable es que todos queremos resolver las situaciones y los problemas como cuando llegué a urgencias, estirar el brazo y decir cúrenme, existe la posibilidad de que así sea, pero la recuperación será mucho más lenta y probablemente la enfermedad no desaparecerá del todo y al poco tiempo vamos a tener que iniciar de nuevo el proceso.
Hace unos días me tocó revisar el blog de una de mis pacientes, todos los que me leen es seguro que han seguido la historia de esta valiente chica, Celeste. Bueno no saben el gusto que me da percibir en sus escritos que ha recuperado el entusiasmo, este mes cumple un año de estar escribiendo acerca de su proceso, puede parecer que su historia no es la de más éxito puesto que existen personas que han bajado más kilos de peso en igual o menor tiempo del que ella lo ha hecho, sin embargo son excepcionales los casos en los cuales un paciente asiste a consulta, baja de peso seguidito, se estabiliza y no lo vuelve a subir. Son como lo dije la excepción, la regla es totalmente distinta, a estas alturas Celeste ya hubiese dejado el tratamiento, ya hubiera recuperado el peso bajado y hasta más, y muy probablemente ya estaría iniciando de nuevo. La diferencia la hizo exactamente que ella a pesar de las dificultades HA SEGUIDO LAS INSTRUCCIONES, cada vez que le sugiero algo ella lo lleva a la práctica, hace bien su tarea. Por este motivo se ha permitido vivir el proceso, tener sus altas y sus bajas, pero finalmente hasta el día de hoy, ella es otra, debo reconocer que ha permanecido y ha sido constante, es por esto que su experiencia actual es muy diferente a las anteriores, creo que es la fiel manifestación de la regla, ella representa a miles de los casos típicos de sobrepeso, son raras las excepciones. Lo que deseo transmitirles a todos aquellos que desean perder peso, es que es raro bajar y no volver a subir, al menos no sin vivir un proceso y aplicarse siguiendo las indicaciones y haciendo los esfuerzos pertinentes, para que los logros sean permanentes. Mi sincero respeto y admiración a Celeste y a todos los que como ella están realizando de forma permanente un esfuerzo cotidiano para alcanzar su meta.
Los invito a tener paciencia, hacer pequeños pero constantes esfuerzos y sobre todo no abandonar su tratamiento como si el esfuerzo, la energía, el tiempo y el dinero que emplean en iniciar su proceso no significara nada. Si cada intento aislado por llegar al objetivo trazado, lo hiciéramos de manera constante e ininterrumpida es muy probable que la cristalización del sueño de verse delgados y saludables llegue mas pronto de lo que ustedes mismos pudiesen imaginar.
Liliana.

GRACIAS A TODOS Y A TODAS

domingo 31 de mayo de 2009


Hoy deseo agradecer a todas aquellas personas que me leen. Me siento muy satisfecha y agradecida, pero sobre todo muy comprometida con cada uno de los hombres y cada una de las mujeres de este mundo que se toman el tiempo de lees lo que en este blog escribo. A todos mis paisanos de este hermoso país que es México, a toda la gente de Estados Unidos, Canadá, Guatemala, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Bolivia, Venezuela, Praguay, Chile, Uruguay, Colombia, Perú, Argentina, Ecuador, Santo Domingo, España, Alemania, Reino Unido y cualquier otro país que se me pase en este momento, mil gracias por leer lo que su humilde servidora escribe. Con todas las carencias que puedan caracterizarme, de verdad que es con todo el deseo de que algo de lo que pienso y digo les pueda servir o apoyar en la difícil tarea de enfrentar cualquier tipo de problema que tengan con su modo de comer. Estoy a sus órdenes hoy y siempre para cualquier tipo de apoyo que yo pueda brindarles. Si alguno de ustedes desea compartir conmigo o con alguien más, cualquier opinión o artículo, con todo gusto así será. Pueden dar su opinión dentro del blog o bien escribir a aspectoysalud@hotmail.com o aspectoysalud@gmail.com , nada me daría más gusto que escuchar sus críticas, sus deseos u opiniones. Todos ustedes me motivan a seguir pensando en las estrategias a seguir para superar juntos este problema mundial de obesidad que cada día se apodera de más y más personas.
Mil gracias.
Liliana.

DE LAS ADICCIONES LA MÁS DIFÍCIL

Es posible que en el post anterior a este, me haya excedido un poco en lo que escribí. Quiero comunicarles que cuando escribo algo, nunca de ninguna manera es mi intención lastimar ni ofender a nadie, de hecho estoy consiente de que nadie habla de lo que no conoce, pues tampoco nadie escribe de lo que no conoce. Es decir, que cada vez que redacto cualquier tipo de artículo, está implícito el hecho de que en mayor o menor escala me identifico con lo que digo por el hecho de que si pasó por mi mente, de alguna manera tiene que ver con lo que reflexiono con respecto a mi. Por lo tanto cuando hablo o escribo acerca de algo estoy realmente hablando y escribiendo acerca de lo que yo vivo de lo que soy y de lo que siento. Si de paso este tipo de reflexiones pueden servir para que alguien más pueda realizar una introspección, pues que mejor.
Ya aclarado el punto, pues pasemos a lo que sigue.
En esta época de abundancia por un lado y de serias creencias por el otro, es bueno ubicarnos en cuanto a este difícil problema que enfrentamos no solo a nivel nacional sino también mundial.
OBESIDAD... es un término bastante común. Todo el mundo, incluso quien solo tiene un ligero sobrepeso, y hasta las flacas, se sienten obesas. Por lo tanto en lo que a continuación escribiré no me estaré refiriendo a todas aquellas personas que se creen gorditas, sino a las que en realidad lo son.
La obesidad es en sí una enfermedad. ¿Pero qué tipo de enfermedad es?
¿Infecciosa?, ¿Contagiosa acaso?, ¿Degenerativa?, ¿Adictiva?, ¿Mortal?, ¿Permanente?, es ¿Voluntaria? o ¿Involuntaria?, ¿Cultural?, ¿primaria o secundaria?, ¿hereditaria?, ¿Tal vez pudiera ser congénita?
Bueno pues sea cual sea la apreciación que cada quien le dé y sea cual fuere la categoría en la que la pudiésemos catalogar, la obesidad puede encajar en cualquier tipo de los anteriormente mencionados.
La obesidad es una enfermedad adictiva y como cualquier adicción obstaculiza llevar una vida plena y feliz, nos limita como seres humanos y dependiendo de la edad, el número de kilos excesivos de grasa y las complicaciones, nos puede llevar incluso hasta la muerte.
A diferencia del alcoholismo, el tabaquismo y la drogadicción o cualquier tipo de adicción, la ingesta compulsiva y excesiva de alimentos es algo mucho más difícil de vencer que las anteriormente mencionadas. La razón es muy simple, podemos vivir sin alcohol, podemos vivir sin tabaco y por supuesto que podemos vivir sin drogas, es más, no solo podemos vivir sin alcohol, tabaco y drogas sino que además no se necesitan, pero no podemos vivir sin comer porque el cuerpo requiere de nutrientes para subsistir. O sea que la comida es la única adicción que no podemos abandonar de la misma forma que las demás, o sea no podemos decir: "solo por hoy no comeré"; tenemos que decir: "solo por hoy comeré poco". ¿Que difícil verdad?, imagínense a un alcohólico diciendo: "solo por hoy beberé poco". De sobra sabemos que se excederá hasta ponerse ebrio. No estoy diciendo que sea fácil dejar el alcohol, el tabaco o las drogas de ninguna manera, pero la comida simplemente no se puede dejar, se tiene necesariamente que moderar su ingesta. Es debido a esto que cada día crece el porcentaje de personas con este padecimiento y los relacionados con el mismo.
Es increíble, cada día se rehabilitan más número de personas con alcoholismo, tabaquismo y drogadicción comparado con los que logran superar la obesidad.
Este terrible monstruo no puede vencerse con facilidad, mucho menos si el tiempo de arraigo es de años. Y es que la comida es sabrosa, está en todas partes, su venta es legal, está disponible para todos los grupos; niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad, para cualquiera que traiga unos pesos para comprarla. No existen horarios para su venta. En pocas y breves no tiene restricciones. Es además el tema de conversación para planear cualquier evento social, es una forma de celebrar cualquier ocasión especial, sirve para alagar al novio, al marido, al amigo, al familiar cuando la preparamos especialmente para él (ella), algunos de los recuerdos más bellos que tenemos de alguna ocasión en particular están siempre acompañados de todo aquello que nos supo tan delicioso... y es que la comida es uno de los placeres más fantásticos de esta vida, es una muy buena amiga y compañera, sin embargo el abuso de ella la convierte en un enemigo que en ocasiones es mortal. Se necesita mucho más que el solo deseo de hacerlo para controlarla, sobre todo cuando ella ya se apoderó de nosotros.
Quienes tienen este problema saben a lo que me refiero. Saben perfectamente de lo que estoy hablando, y que bueno, porque es a ellos (ellas) a quienes va dirigido este artículo. Es por eso que no es suficiente con saber qué es lo que debemos comer para combatir el problema del sobrepeso. De hecho todos sabemos lo que es sano consumir. A poco creen que un drogadicto no sabe que la cocaína lo daña. Claro que lo sabe, el punto es que no sabe como dejarla, lo mismo pasa con la comida, sabemos qué es lo que debemos consumir pero no sabemos cómo limitarnos a eso. Se necesita mucho más que solo una dieta para lograrlo, se necesita un programa completo, se necesita compromiso, se necesita apoyo integral, se necesita pedir y recibir ayuda cuando solos no hemos podido. Más que nada, se necesita dejar de soñar y creer que existen soluciones mágicas para resolverlo. No va a llegar el hada nocturna para que dormidos en una noche amanezcamos esbeltitos, nada de eso va a suceder. Como lo he dicho antes, el tiempo seguirá pasando y debemos hacer conciencia de cómo queremos que este transcurra, no importa si es un kilo, o dos, o 200 gramos 0 500 , lo que sea mientras que la báscula disminuya el numerito. Lo que sea es ganancia. Bajar rápido (que padre no) o muy lento, qué más da , pero bajar.
La verdad puedo decirlo de esta forma, porque son muchos los años que he dedicado a esto, y las personas que padecen este tremendo problema deben saber que si hace 27 años, cuando comencé esta labor, quienes acudieron a verme hubiesen disminuido tan solo 500 gramos por año, hoy tendrían 13.5 kilos menos, quienes hubiesen bajado un kilo anualmente hoy tendrían 27 menos, y así proporcionalmente con dos y tres kilos al año, es decir, nada es poco en este asunto de mejorar el peso y tratar de llegar a tener el ideal. Como tampoco nunca es poco lo que se sube.
Comencemos ahora. Jamás es tan temprano para hacerlo ni tampoco nunca demasiado tarde.
Liliana.

NI UNA SOLA QUEJA MÁS

miércoles 20 de mayo de 2009

Ya saben como somos los seres humanos, muy dados a la queja. Que si hace mucho frío, que si el calor; que si tenemos mucho trabajo, que si no; que si la gente no me quiere, que si no me dejan respirar.
El caso es que pareciera que no hay modo de que podamos estar satisfechos del todo.
El día de hoy una buena amiga me escribió un correo y me envió el siguiente link:
Si lo vieron (espero y así haya sido), deben haberse dado cuenta de la situación que viven miles de personas alrededor del mundo, ¿que tremendo verdad?, subsistir con los desperdicios alimenticios de los demás. Y bueno, esto en el mejor de los casos, porque hay quienes ni siquiera tienen acceso a esta posibilidad, o sea que literalmente mueren de hambre. Imagínense 20000 personas pierden la vida diariamente a nivel mundial por falta de comida. Como que esto no tiene sentido, si en países como el nuestro casi la mitad de la población padece algún grado de obesidad, bueno exageré (me creerían el 40%). Considerando que muchos podrán argumentar el hecho de que cada quien nace con su destino y que a su vez cada quien elige cual será éste, pues no trato de ninguna manera de crear culpa en nadie, pero sí esta como para valorar lo afortunado que somos por el simple hecho de no pertenecer a este grupo de seres humanos, o sea al grupo que no puede tener su propio plato de comida personal.
Lo más lamentable de la situación es que mientras un universo de personas se preguntan cómo llegará a su boca el alimento necesario para subsistir, otro universo ubicado en el extremo opuesto estamos viendo la forma de comer un poco menos, porque tenemos al alcance cualquier tipo de comida.
Creo que cualquier ocasión es buena para concientizarnos de que en medio de la desfortuna, o sea en este asunto de no poder resolver el problema de la grasa excesiva en el cuerpo, en realidad se es afortunado cuando de lo que se trata es de intentar limitarnos, y no en ser de los que no podemos gozar de un buen plato de comida.
Ustedes se preguntarán a que viene esta disertación, de esta nutrióloga, me imagino que en algún momento esto podrá parecer de locura, que tiene que ver que en el planeta tierra haya 20000 seres humanos muriendo diariamente por falta de alimento, con el hecho de que yo no pueda negarme a la ingesta excesiva de comida.
Pues bien, de sobra sé que un problema representa justamente el extremo opuesto del otro, y la intención de este blog, es justamente invitar a una reflexión. No de angustia, ni de preocupación sino de conciencia. Pienso que es un buen momento para dejar a un lado la queja de no poder comer un poco menos y enfrentar el problema y hacer algo que verdaderamente represente un cambio permanente en nuestras vidas. Se trata de ver dentro de lo desafortunados que somos, lo verdaderamente afortunados que en realidad somos.
Mi profesión está definitivamente orientada a enseñar y educar acerca de qué, cómo y cuánto debemos comer de cada nutriente en la dieta. Es curioso que ya el hecho de poder elegir cuánto, qué y cómo de cada alimento podemos decidir llevarnos a la boca es de por sí un privilegio.
Mi mamá era una persona de mucha sabiduría, ella siempre me dijo: "cuando una persona no puede decidir acerca de algo, cuando alguien no puede o no quiere tomar las riendas de su vida, entonces la vida misma se encargará de orillarla a realizar aquello que no puede hacer por voluntad propia y entonces no será por decisión personal sino de alguna manera por obligación, que tendrá que vivir todo aquello que se ha negado a vivir, lo más importante es estar alerta acerca de qué es justamente acerca de lo que tenemos qué decidir".
Como ya lo saben cada cosa que veo, cada frase que escucho, cada experiencia que vivo, trato siempre de aplicarla a este asunto de la nutrición, la comida, el sobrepeso, la obesidad y todo lo que tenga que ver con esto, finalmente para eso vivo este es mi trabajo (y me encanta).
No esperemos a que una enfermedad grave nos obligue no a comer poco sino a definitivamente tener que dejar practicamente de hacerlo, aunque no lo crean sucede en muchos casos que una obesidad mórbida se complica con una enfermedad que verdaderamente nos deja casi sin alternativas de elección, y es entonces cuando quisiéramos volver atrás y seguir un régimen de alimentación que si bien no era del todo satisfactorio para nuestros gustos, no era tampoco tan extremo como el que tenemos que vivir ahora ya con una enfermedad irreversible y grave. No esperemos a que se nos pase la vida y hagamos un recuento triste de todo aquello que no pudimos hacer, de toda la ropa que no pudimos lucir, de todas las frustraciones que nos ocasionó, tener un cuerpo rellenito de grasa, cuando podemos decidir hoy, actuar hoy, para tener una vida plena con el simple hecho de elegir con moderación y prudencia las cantidades adecuadas de comida. Sé que no es fácil, pero créanme es mucho más sencillo comer menos, a vivir en la miseria que muchos otros seres humanos tienen que enfrentar comiendo de los desperdicios de personas que como nosotros gozan de abundancia y no la sabemos valorar.
Hoy es el día. Solo hazlo.
Liliana.

DANDO EL PRIMER PASO

viernes 15 de mayo de 2009

Lo primero que debemos aprender para empezar verdaderamente con un cambio en nuestro estilo de vida es: vivir el momento. Suena como un cliché, pero aunque no lo crean es la base de cualquier verdadero cambio. Casi siempre hacemos las cosas de manera mecánica, nos levantamos, bañamos, vestimos, desayunamos, prendemos el coche, vamos al trabajo, lo realizamos, volvemos a casa, cenamos, nos dormimos, pero casi todo como si tuviésemos un piloto automático. De esa forma cumplimos con el deber cotidiano, con la responsabilidad de sacar los compromisos de cada día. Pero a cada instante estamos dejando un pequeño vacío, y es uno tras otro, huecos y huecos que se deben llenar. No sé si les haya ocurrido, pero en ocasiones nos bañamos; y como casi siempre hacemos algo, pero en ese momento estamos pensando en otra cosa, nos preguntamos: ¿ya me lavaría el cabello?, o sacamos el frasco del complemento nutricional y....... ¿ya me tomaría la pastilla?, ¿dónde dejé las llaves?, ¿la pluma dónde está?, y......el recibo de la tintorería, ¿la guardé en mi bolso o la tiré?, y como estos ,muchos ejemplos más. Estamos aquí pero estamos pensando en otra cosa.
Saludamos al vecino mientras pensamos que el tráfico está del carajo. Llevamos a nuestros hijos al colegio y mientras vamos en el coche cada quien está pensando en los pendientes del día. Estamos en un sitio pero en realidad estamos ausentes de él. Resulta que así nada es pleno y mucho menos satisfactorio. Termina el día y nos preguntamos: ¿por qué?, si trabajé tanto, si me quedé casi sin energía y me siento agotado(a), no puedo sentirme satisfecho(a). Es muy simple, nada fue realizado con conciencia, nada lo hice al 100%, nada fue pleno ni auténtico y nada me produjo la satisfacción de saber que realmente estuve ahí. Tomé la pluma y escribí, agarré el teléfono y hablé, me subí al coche y manejé, preparé mi comida y me la comí. Pero nunca estuve realmente en contacto con lo que hacía. Y entonces queda esa insatisfacción, ese vacío que irremediablemnte tenemos que llenar con algo, comida, bebida, cigarro, alguna droga "inofensiva", que me distraiga de la realidad, y que llene o compense todos esos huecos que fuí dejando durante el día. Y así minuto a minuto, hora tras hora, día tras día y año tras año, acumulos una infinita cantidad de vacíos existenciales que solo puedo llenar con falsas ideas, salidas y caminos, que finalmente me orillan a aceptar que sigo estando vacío.
Eso no es lo peor. No importa que hagamos, cuánto comamos, el vacío de no vivir el presente con la plenitud y la concienia necesaria jamás será cubierto con nada. Por eso creo que el primer paso es:
1)Conectarnos con la realidad.
2)Observar y repetir mentalmente cualquier acción que llevemos a cabo.
3)Darnos tiempo para vivir las tan mal interpretadas insignificancias del día.
4)Tener una actitud positiva, una sonrisa en la boca, una sensación de asombro con lo que parece normal, un corazón entusiasta, un espíritu agradecido... pero sobre todo, entender que estar vivo ya es de por sí, un regalo divino, que si además puedo ver tele, chatear en la computadora o tener una rica pero limitada DIETA , porque necesito bajar esos kilitos que acumulé, y aún así debo estar agradecida con Dios y con la vida, porque podría no tener ni siquiera eso; entonces y solo entonces podré ir llenando poco a poco todos esos huecos. Vacíos existenciales que me dejaron sola, con un tumulto de insatisfacciones que hoy por hoy, si estoy dispuesta a enfrentar y a asumir la responsabilidad que representa el vivir con plenitud, podré decir no solo que he iniciado un nuevo trayecto, sino que además me permitirá disfrutar hasta del más ridículo e insignificante evento, porque la verdad queridos lectores no hay nada más extraordinario que las estúpidas pequeñeces a las que desgraciadamente nunca les damos ningún valor.
La vida no se integra de situaciones y actividades extraordinarias, esas son tan ocasionales como casuales, está formada por cada diminuto detalle, por cada circunstancia totalmente eventual, pero que al final son el resúmen de un día, de una vida. Y que si ese día o esa vida la experimentamos con conciencia, con el talento de vivir cada instante con plenitud, con el 100% de conciencia. No necesitaremos cubrir los vacíos que día con día podemos dejar, porque estos simplemente ya no existirán.
Vive ahora, piensa ahora y realiza ahora. Nada más, existe.
Liliana.

VITAMINAS UN MANANTIAL DE SALUD

jueves 14 de mayo de 2009

Cuando terminé mis estudios profesionales, mi inquietud por saber más acerca de la Nutrición humana se intensificó, así fue que empecé a leer libros, revistas, folletos y todo tipo de artículos que estuvieran relacionados con mi carrera. Hubo en especial un ejemplar editado en 1981 que todavía recuerdo y que aunque la mayoría de lo escrito en él, es verídico, hoy por hoy, una parte de lo ahí mencionado ha quedado por demás obsoleto. Dicho de otra manera, lo que en algún tiempo resulta ideal, en otra época puede ser hasta contraproducente. Me estoy refiriendo de forma específica en este caso, a las necesidades nutricionales de cada individuo. El estrés y la contaminación ambiental han aumentado terriblemente en los últimos 25 años, con ello, los requerimientos de algunas sustancias que ayudan y protegen a nuestro organismo del deterioro del mismo y de las enfermedades, se han incrementado también. Si a lo anterior le sumamos que la calidad de los alimentos que consumimos ha ido en detrimento, tal vez podamos entender el por qué de la aparición cada vez mas frecuente de padecimientos que en el pasado eran poco comunes.
Nuestro cuerpo es un sistema maravilloso y complejo al que debemos facilitarle el trabajo que día con día desempeña. Ya sea; que llevemos a cabo una actividad sedentaria o tremendamente activa como es el caso de los deportistas, o bien, que tengamos una vida tranquila y disciplinada o en su defecto saturada de excesos; es nuestra responsabilidad proporcionarle todos y cada una de las sustancias que necesita. Las proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas, minerales, fibra y agua son básicamente los nutrimentos que nuestro organismo requiere para funcionar de una manera óptima.
Hablar de todos al mismo tiempo sería un tanto confuso y superficial es por esto que trataré a cada uno por separado.
Hoy le toca el turno a un grupo de compuestos orgánicos indispensable para reacciones específicas metabólicas dentro de la célula, así como para el desarrollo normal y el mantenimiento de la salud :” las VITAMINAS”. Si bien se requieren en pequeñas cantidades y no aportan calorías, es imposible mantener la vida y conservarnos sanos si no las consumimos apropiadamente. De acuerdo a su solubilidad se clasifican en hidrosolubles como la C y el complejo B; y liposolubles como la A, D, E y K. Las primeras deben consumirse con constancia ya que no se almacenan por períodos prolongados de tiempo y en caso de que la dosis superara la normal simplemente se eliminan a través de la orina. No sucede lo mismo con las liposolubles, éstas a diferencia de las anteriores se depositan principalmente en el tejido adiposo y un abuso en su consumo puede resultar tóxico ya que a menos de que sean utilizadas no se eliminan con facilidad.
Todas las vitaminas son importantes y cada una tiene funciones múltiples, aún así cabe señalar que también a cada una se le distingue por alguna acción en especial. Es así que a la vitamina C o ácido ascórbico que ayuda en el desarrollo de dientes, encías y huesos, facilita la absorción del hierro, la producción de colágeno y tejido conectivo, se le distingue principalmente por su función antioxidante, reforzando el sistema inmunológico y ayudando a prevenir enfermedades degenerativas como el cáncer y arteriosclerosis por mencionar solo algunas. También se recomienda como tratamiento para la gripe y refrío común. Regularmente relacionamos la vitamina C con los frutos cítricos sin embargo el mango, la papaya, el melón, el kiwi, la sandía, vegetales como la coliflor, brócoli, papa, Repollitos de Bruselas, espárragos son también fuentes importantes de vitamina C.
Continuando con las vitaminas del complejo B; estas tienen funciones parecidas y están involucradas con la actividad metabólica así como en el desarrollo y protección del sistema nervioso. Las fuentes principales de este conjunto de vitaminas coinciden en algunos alimentos. Ejemplo de algunos podemos mencionar: carne, lácteos, hígado, huevo, algunas leguminosas, cereales enriquecidos, frutas y verduras. Dentro de este grupo encontramos a la vitamina B1 también llamada tiamina, que actúa como catalizador en el metabolismo de los carbohidratos y además previene la neuritis. Tenemos también la vitamina B2 o riboflavina, la cual es necesaria para la integridad de la piel y de las mucosas. Un abuso en el consumo de alcohol puede causar una deficiencia de la misma. La vitamina B3 conocida como niacina, juega un rol esencial en el metabolismo energético de la célula y en la reparación del ADN. La B5 denominada ácido pantoténico actúa en el metabolismo celular y en el sistema nervioso e inmunitario. La B6 o piridoxina, se le conoce como la vitamina de las mujeres ya que alivia el síndrome premenstrual. La B8 es decir la biotina actúa en el metabolismo de los hidratos de carbono, las grasas y los aminoácidos. La B9 es una vitamina muy recomendada en los últimos años en mujeres embarazadas ya que se ha comprobado que una carencia de ácido fólico (como también se le conoce a la B9), pueda traer como consecuencia malformaciones en el bebé. Para terminar con este grupo de hidrosolubles mencionaremos la vitamina B12 a la que también se le llama cianocobalamina que tiene como principal función prevenir y curar la anemia perniciosa.
Hablando de las vitaminas liposolubles mencionaremos en primera instancia al retinol y al betacaroteno, que son las dos formas en que encontramos a la vitamina A, esta se distingue por mantener la integridad de la vista pero es también considerada como una vitamina antioxidante. Los alimentos que mas contienen esta vitamina son las hortalizas de hoja verde, la zanahoria, el melón; así como el huevo, el hígado y el riñón. La vitamina D o colecalciferol es conocida por su acción antirraquítica la encontramos en el huevo y la leche, pero también la podemos sintetizar si exponemos ocasionalmente nuestra piel al sol. La vitamina E o tocoferol es un excelente antioxidante y podemos cubrir la necesidades de la misma si consumimos brócoli, espinacas, germen de trigo y yema de huevo. Por último la vitamina K que lleva también el nombre de fitomenadiona es conocida como la vitamina antihemorrágica, y a diferencia de las demás esta puede formarse en el intestino y es por eso muy importante mantener una flora intestinal sana.

El auge que han tomado las vitaminas pudiese parecer un tanto excesivo ya que es cada día más frecuente escuchar a alguien o a algún medio de comunicación hablar de su importancia. Es muy probable que en algún momento de nuestra existencia debamos recurrir al consumo de algún tipo de complemento vitamínico, incluso es algo que yo particularmente considero indispensable pero es primordial acudir con un especialista en nutrición para que nos recomiende el mas apropiado de acuerdo a nuestras necesidades. Como siempre y para ser francos pienso que nunca esta de mas conocer de una forma mas certera lo que nuestro cuerpo requiere y el por qué lo necesita.
Liliana.

LOS MINERALES Y EL CUERPO HUMANO

sábado 9 de mayo de 2009


Cuando cursaba el sexto grado de primaria teniendo apenas doce años, me di cuenta que existía una no muy exagerada, pero sí notoria diferencia entre mi aspecto físico y el de la mayoría de mis compañeras. Si bien no era la única en esas condiciones, no dejaba de molestarme el hecho de pertenecer al “grupito” de niñas desarrolladas, que evidentemente se ven más robustas. A partir de entonces me surgió la inquietud de aprender todo lo relacionado con la estructura y funcionamiento del cuerpo humano. Debe haber sido sin duda en esa época que comenzó a gestarse en mí, la idea de estudiar formalmente, una carrera profesional relacionada con Nutrición. Reconozco que el deseo de hacerlo, no era con el fin de quedarme con el conocimiento o solo memorizar definiciones y cantidades. El propósito real fue y sigue siendo, poder compartir dicho aprendizaje, con la mayor cantidad de personas que me fuese posible, y ayudarles a crear una conciencia dirigida a mejorar su ingesta nutricional y que con esto, se les facilite llevar a cabo las actividades que cada quien se proponga día con día, sin sentir agotamiento o desgaste físico o mental y lograr así tener una existencia plena y llena de realizaciones.

Han pasado muchos años desde entonces. Todavía hoy sigo convencida de que cada individuo tiene la obligación de saber, qué requiere su cuerpo y cual es la mejor forma de proporcionárselo, y que desconocerlo es una irresponsabilidad que no debemos permitirnos, si deseamos conservar la vida y la salud.
Es casi seguro que si usted esta leyendo este texto, pertenece al grupo de personas preocupadas por verse y sentirse bien, y que de hecho usted haya escuchado, visto o leído algo acerca de los minerales.
Los Minerales son un grupo de nutrimentos inorgánicos tan importante e indispensable como las vitaminas, los hidratos de carbono, las proteínas, las grasas o el agua. Constituyen el 4% del total del peso del cuerpo, no aportan calorías y se consideran nutrientes esenciales ya que es indispensable consumirlos de alguna fuente externa para que puedan ser utilizados por el organismo. Forman parte de la estructura de tejidos como huesos y dientes. Además, regulan la transmisión neuromuscular, la permeabilidad de las membranas celulares, el balance hidroelectrolítico y el equilibrio ácido-base. Los principales minerales en el cuerpo humano son: calcio, hierro, potasio, sodio, fósforo, cloro, azufre, magnesio, manganeso, yodo, flúor, zinc, cobalto, cobre, molibdeno, cromo y selenio.
El calcio en conjunto con el fósforo, son los dos componentes más importantes de los huesos y dientes en los seres humanos. Son también indispensables en el funcionamiento muscular, el estímulo nervioso, transporte de oxígeno y actividad enzimática y hormonal. Un aporte adecuado de calcio es importante cubrirlo durante toda la vida, pero para los niños y las mujeres arriba de los 40 años lo es todavía más. Cabe señalar que del 1.5 al 2 por ciento del peso corporal son proporcionados por el calcio y que constituye el 39 por ciento del total de los minerales. Mientras que el fósforo forma el 22 por ciento de los minerales totales.
Se recomienda consumir leche, queso, yogurt y tortilla de maíz fortificada con calcio, para cubrir satisfactoriamente con las demandas de este mineral. Mientras que para cubrir las necesidades de fósforo es necesario consumir suficiente carne, pollo, pescado, huevo, leche, nueces y leguminosas.
Es increíble que la mayor parte de los minerales se encuentren en cantidades tan pequeñísimas formando parte del cuerpo, y que aun así la deficiencia o ausencia de estos, pueda privarnos de la salud y hasta de la vida. Por ejemplo el hierro, son solo de 3 a 5 gramos en total, la mayor parte de este se encuentra en la sangre como componente de la hemoglobina. Su principal función es transportar oxígeno a diferentes partes del cuerpo. Una carencia de hierro provoca una enfermedad llamada anemia. Las mujeres en edad fértil son quienes mas cuidado deben tener con el consumo de este mineral en su dieta, ya que se pierden pequeñas cantidades durante la menstruación. En una persona sana y que no este en edad reproductiva el hierro es un mineral que ni se destruye ni se agota, es decir, es una sustancia que no necesita ser eliminada por el cuerpo. Esta es la razón por la que los complementos nutricionales de buena calidad no deben incluir al hierro como parte de ellos, ya que el consumo excesivo de este nutriente puede causar toxicidad. Las fuentes principales de hierro son la carne (específicamente el hígado), pescado, huevos, leguminosas y hortalizas de hojas verdes.
Existen tres minerales que se encuentran íntimamente ligados entre sí y que deben mantenerse proporcionalmente equilibrados estos son, el sodio, el cloro y el potasio. Unidos cumplen cuando menos cuatro funciones fisiológicas básicas que incluyen: 1) la conservación de la distribución y equilibrio normales del agua, 2) la conservación del equilibrio osmótico normal, 3) la conservación del equilibrio ácido-básico y 4) la conservación de la irritabilidad muscular. Es muy difícil tener una carencia de alguno de estos minerales, sin embargo en casos como diarrea, vómito o ejercicio excesivo así como en temporadas de mucho calor es sumamente importante vigilar que el consumo de estos nutrientes sea adecuado para no perder el equilibrio de su contenido en el cuerpo.
En cuanto al resto de los minerales como el azufre que forma parte de los aminoácidos, el zinc que está vinculado con una serie de enzimas indispensables en el cuerpo, el flúor que se encuentra principalmente en el agua potable que bebemos y ayuda a mantener la integridad de los dientes previniendo las caries, el yodo que se requiere como componente esencial en las hormonas producidas por la glándula tiroides y que llega a nosotros consumiendo la sal de mesa yodatada, y en fin todos los demás que ya mencionamos anteriormente y todos los que día con día la ciencia se encarga de descubrir de que manera intervienen en algún proceso fisiológico del cuerpo, regularmente los podremos consumir sin que nos alarme una deficiencia de ellos, siempre y cuando la dieta sea suficiente en calorías con la proporción correcta de proteínas, grasas e hidratos de carbono, mixta y variada que incluya productos animales y vegetales, que además contenga alrededor de 4 ó 5 gramos de sal común y alrededor de dos litros de agua pura.
Como siempre considero que acudir con un especialista y preocuparnos por aprender cada día más acerca de los nutrientes y su función en el cuerpo, es la mejor forma de prevenir cualquier enfermedad relacionada con algún desequilibrio nutricional
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Liliana.

NADA PEOR QUE UN BUFFET

martes 5 de mayo de 2009


La comida es uno de los satisfactores más placenteros para llenar los vacíos existenciales cotidianos. Curiosamente yo que tanto hago alarde de que si queremos bajar de peso, necesitamos que la comida no sea sabrosa, mas bien que solamente nos quite el hambre, me di cuenta de lo difícil que es para mis pacientes llevar una dieta, o sea escoger de una lista de alimentos lo que van a comer y ya sea que tenga límites en el contenido calórico o que tenga límites en cualquier cosa, es frustrante saber que no puedes ni debes comer las cosas que no estén en la lista o bien que si estan en la lista, procurar que el volúmen sea limitado. En fin que cada evento, correo electrónico, frase, libro, experiencia trato de analizar cómo puedo aplicarlo para explicar a mis pacientes algo que tenga que ver con su tratamiento. Hoy especialmente me di cuenta de uno de los tantos errores que cometemos al momento de elegir un sitio dónde comer cuando estamos fuera de casa. El peor lugar al que podemos asistir quienes tenemos problemas con el peso corporal, es un sitio donde haya buffet, no tengo nada en contra de ellos pero siempre y cuando no estemos tratando de respetar una dieta. Familias enteras tienen problemas de obesidad por comer en lugares donde sirven buffet. Porque pareciera que tenemos primero que probar de todo, segundo ganarle al restaurant con el consumo para justificar el costo de la inversión en pesos que hicimos para desayunar, almorzar, comer, merendar o cenar en un lugar en el que no hay límites en la cantidad. Quienes por practicidad tenemos que comer en algún lugar cerca de la oficina o del lugar donde trabajamos, debemos estar alertas. Nunca debemos elegir un sitio que no tenga menú a la carta. ¿Por qué?, porque lo que nos engorda no es lo que podemos pedir como platillo principal, sino la botanita de totopos, galletitas saladas o pan con mantequilla que comemos antes y por supuesto el postrecito después . Cuando además tenemos refil o sea podemos repetir de lo que sea porque no tiene costo extra, pues le atoramos bien y bonito y a probar de todo, desde entradas, comida fuerte y postres variados. Comer en lugares donde podemos repetir y repetir, merece una tacha X gigantezca, porque no apoya en nada un régimen mesurado y equilibrado que nos permita tener un límite. Ya sabemos de qué pata cojeamos, y encima nos ponemos en el riesgo, como que esto no es sensato. Podemos comer en cualquier sitio fuera de nuestro hogar, pero debemos conocer nuestras limitaciones. Nadie con problemas de adicción a la comida, podrá de ninguna manera resistirse ante el desafío de tener múltiples, variados y sabrosos platillos sin límite en el consumo. Por eso yo recomiendo lugares donde se pida a la carta, escoger un plato principal y comer solo que se encuentre dentro de él. Tal vez la elección no nos permita bajar de peso, dependiendo del tipo de alimentación que se supone debemos llevar durante la semana, pero definitivamente tampoco nos va a engordar. Porque la cantidad nunca será excesiva, cosa que no sucede con los famosos buffets.
Siempre habrá un fuerte motivo para justificar el hecho de no llevar a donde vayamos la comida que se supone sería la ideal para seguir un régimen sano, equlibrado y que nos apoye para lograr obtener la disminución de peso tan ansiada, sin embargo la desición de un sitio donde podamos elegir un alimento a la vez, con guarnición y todo, dependará de nosotros, con la conciencia de solo comer lo que realmente nos satisface. Ni un bocado o platillo más. Si alguien trajera un postre raro y delicioso desde Sudáfrica, por supuesto que es válido olvidarnos de restricciones dietéticas, pero dudo mucho que sea frecuente, así que todo lo demás siempre podremos comerlo cuando así lo queramos. Siempre tendremos comida en cumpleaños, navidades o festividades, si no las comemos hoy créanme las podemos comer cualquier día y con todo derecho si estamos en el peso ideal.
Liliana.

NADA MEJOR QUE EL EQULIBRIO...

lunes 4 de mayo de 2009

Desde hace tiempo atrás, tengo la gran inquietud de transmitir una idea que muy bien puede ser de mucho beneficio para mis pacientes y para los que no lo son.
Sucede que he observado el tipo de actividades y el ritmo de vida que llevamos las personas que vivimos en una ciudad como Monterrey. Muy pocas son las que actualmente terminan su día, llegan a su casa, cenan, conviven en familia y posteriormente duermen a partir de las nueve y media o diez de la noche. Antes al contrario, es alarmante ver que incluso los jóvenes descansan ya tarde, cuando deben levantarse al día siguiente entre seis y siete de la mañana, para luego ir al colegio y salir al rededor de las dos, llegar a su casa si es que les da tiempo para comer, porque en seguida hay que lanzarse a cumplir con una serie de actividades extracurriculares o partidos por la tarde, que estarán de acuerdo en que además, alguien tiene que llevarlos, casi siempre la mamá, con un tráfico que está de locos.
Una vez que terminan las vueltas y carreras del día, es: llegar a casa y seguir con la computadora ya sea chateando, haciendo tarea o simplemente checando los no menos de 50 nuevos correos de todos los conocidos, amigos, desconocidos y demás, esto quienes tienen internet y computadora. Los que no, es ver tele hasta que el cuerpo aguante o bien sacar los pendientes del día siguiente, para después seguir y seguir, como si nunca pudiéramos parar, como si el día nunca terminara. Dan de nuevo las once o doce de la noche, para continuar otra vez mañana con el mismo ritmo.
Mujeres, hombres, niños, niñas, adultos jóvenes o mayores, mamás y papás, tenemos cada día más y más actividades, saturados de pendientes como si la vida se fuese a terminar y no pudiésemos seguir un día después.
Personalmente concuerdo con la la siguiente frase: NUNCA DEJES PARA MAÑANA LO QUE PUEDAS HACER HOY. Sin embargo debemos tener un momento para todo. Debemos marcarnos tareas diarias que podamos cumplir sin que esto merme nuestra calidad de vida y por lo tanto nuestra salud.
Pienso que el día debe tener horarios y disciplina para cumplir con las actividades que cada día debemos realizar.
Creo que la vida y la rutina se han vuelto cada vez más demandantes y como que no nos quisiéramos perder de nada, pero al mismo tiempo estamos perdiendo lo más importante.
Si estás leyendo este artículo y encajas en el perfil del que vive este círculo vicioso de no poder terminar el día, porque incluso te quedas viendo la televisión o haciendo y haciendo y haciendo en ocasiones hasta cosas onnecesarias hasta que por fin logras dormir pero porque ya tu cuerpo no pudo más, entonces ha llegado el momento de reflexionar sobre este tan agotador y al final tan poco gratificante estilo de vida.
Ser perezoso es tan negativo como ser un individuo que necesariamente tiene que tener su cuerpo y su mente ocupada en forma compulsiva por el simple hecho de no poder estar consigo mismo.
Los adultos actuales estamos creando niños con una problemática muy severa de vacíos existenciales porque nosotros nos sentimos igual, como si ya nada fuese suficiente. Reconozco que existen las excepciones, pero la ciudad y las mismas necesedides para sobrevivir en ella en ocasiones no nos permiten darnos cuenta, de todo lo que nos estamos perdiendo por querer y querer cada día más.
Simplemente pongamos un ejemplo, el estreno de una película, nos importa un comino hacer fila de horas para conseguir un boleto, no encontrar estacionamiento porque todo Monterrey creyó que cabría en cuatro salas, tampoco interesa que inicie a las once de la noche porque no alcancé la de las ocho y como este ejemplo, existen miles. Analicemos navidad yo ya empiezo a sentir pánico y apenas estamos en octubre, solo imaginar que para cruzar una avenida me tengo que pifar entre una o dos horas porque todos quisieron entrar en la misma tienda, el mismo día y a la misma hora.
El agotamiento físico, emocional y mental es por supuesto natural y frecuente, sobre todo si a todo este estrés añadimos una dieta inadecuada sin un balance de nutrientes apropiado, con alimentos saturados de toxinas, con poco o nada de fibra, llenos de grasas oxidadas, carente de agua natural que definitivamente de ninguna manera compensa el desgaste celular de un día como los que vivimos en este mundo, en el que se requiere ser altamente competitivos para poder tener aparentemente una vida digna. Digo aparentemente porque yo, que tengo la oportunidad de salir ocasionalmente a una casita de campo cerca de donde nací, me doy cuenta de que aunque las personas de los ranchitos cercanos no tienen ni los recursos, ni la tecnología, ni muchas de todas esas necesidades que la sociedad nos ha ido creando, viven mucho más sanas, más tranquilas y en paz, sin tanta angustia, y transmiten una tranquilidad honestamente envidiable. Se levantan con el sol y duermen con la luna, realizan sus labores cotidianas, disfrutan de la naturaleza y comen alimentos casi siempre preparados en casa, hechos con amor y con ingredientes sencillos y con menos toxinas que los indutrializados.

Creo que debemos hacer un alto, parar un poco y reflexionar, cómo y de qué manera quiero vivir mi vida y cómo deseo que sea la vida de mi familia. Buscar un equilibrio que nos permita adaptarnos y triunfar en el mundo actual, pero que al mismo tiempo podamos conservar la salud y tener una vida plena. Hacer conciencia de la necesidades reales y no creadas que tiene un ser humano. Es decir volver a lo natural sin perder lo actual. Mejorar nuestra calidad de vida, sin por esto dejar de ser exitosos. Poder respirar y disfrutar de cada instante por insignificante que este pudiese parecernos. Lo normal es que el sol aparezca por las mañanas y nos proporcione el día, pero y si...de repente solo existiera la noche. Tal vez entonces nos daríamos cuenta de que no era natural, en realidad es un milagro, cada evento es un milagro, cada situación por terrible que parezca es una oportunidad. Démosle la exacta dimensión a cada cosa y circunstancia. Pero sobre todo dejemos de lado los pretextos para cambiar y mejorar todo aquello que de alguna manera sabemos nos obstaculiza para ser lo que queremos ser.

Liliana.

QUE HORROR

jueves 30 de abril de 2009

El día de hoy terminé mi consulta por ahí de las dos y media de la tarde y me dispuse a ir a mi casa, pero antes de llegar decidí pasar a comprar un queso que me encanta y cosas pendientes para mi casa en una tienda que me queda de camino y que es de esas en las que solo puedes entrar si tienes membresía. El estacionamiento estaba a reventar, la tienda no se diga y las filas pues caminaban rápido. Al menos las de la tienda, pero lo increíble fue ver las largas colas en el área de comida, esa que destinan algunos comercios para las personas que van de compras y que de paso compren algo ya preparado para comer, botanear o lo que sea. El caso es que era un hervidero de gente la que esperaba para comprar, churros, nieve, pizza, hot dogs gigantes, parece que también venden una ensalada y por supuesto el vaso de refresco que pues ahora son de no menos de medio litro. En el área de mesitas no había una sola vacía y no exagero y eso que no es quincena. Cuando terminé de pagar caminé con mi carrito hasta la salida y me detuve por un instante para observar a las personas que estaban sentadas y a las que esperaban en la fila, no fué premeditado fué un impulso, algo parecía inusual, busqué de entre todos mesa por mesa, un solo individuo, una sola mujer, un solo niño que tuviera una figura esbelta, no sé si fue casualidad o qué, pero no había una sola persona ni sentada ni parada en esa área que no tuviera grasa de más en alguna parte de su cuerpo. No creo que esto sea una obseción porque por mi trabajo trato siempre de ser muy objetiva, además no soy partidaria de que la gente sea flaca, sino más bien esbelta y saludable, así que de verdad no exagero, igual y en otras ocasiones me ha tocado ver personas en sitios así y que no tienen sobrepeso, pero en esta ocasión fue impactante y revelador, yo diría que hasta increíble. Todos, absolutamente todos estaban como poseídos e inmersos en ese espacio, como si fueran robots. Sentí como si se tratase de una nueva especie, yo formo parte de ella, tal vez por lo que hago trato de no contagiarme y de controlar lo que como, y procuro no darme casi nunca el lujo de comer una nieve solo para mi, porque además no se si habrán dado cuenta que actualmente todo es tamaño jumbo. Ya no es un conito con una bola de nieve, noooooooooo, es un super vaso de no menos de 250 mililitros. Lo más curioso es que a nadie parecía importarle ni la barriga que salía por arriba del pantalón o por debajo de la blusa, (que por cierto es la zona más dañina donde puede estar acumulada la grasa), ni tampoco el ancho de la cadera. Había familias enteras con niños pequeños y no tan pequeños, niños que irremediablemente pasarán de ser robustos, a tener sobrepeso y luego casi seguro a una auténtica obesidad. Queridos lectores esto no es una crítica, es uan reflexión, cómo fue que sucedió esto, en que momento, desde cuando. Que horrorrrrrrrrrrrr, hacia donde vamos y digo vamos porque ninguno estamos excentos de pertenecer, así es, esta es la palabra, pertenecer, a la generación de la comida rápida, vida con estrés, tráfico pesado, compulsión por todo, por comer por comprar. El gran problema es que parece que esto en lugar de parar, crece y crece cada día más. Creo que el problema podría disminuir poco a poco si empezamos a vivir con conciencia. Conciencia en todo, repetir mentalmente cada cosa que llevo a cabo; voy a bañarme, me estoy bañando, voy a desayunar me voy a comer esta manzana, voy a poner las llaves sobre la mesa. Parece ridículo pero así es como podemos empezar a darnos cuenta, a hacer conciencia de muchas de las cosas que hacemos sin pensar. Y es que no se si se han fijado que durante el día, muchas de nuestras acciones las llevamos a cabo mientras estamos pensando en otra cosa. Casi nunca estamos aquí y ahora. La diferencia entre hacer las cosas con conciencia o sin ella es que de la primera forma las disfrutamos más. La pespectiva de las acciones cambian cuando las hacemos dándonos cuenta a cuando las hacemos sin pensar. En fin es triste saber que somos el país con el segundo lugar de personas obesas o con sobrepeso en el mundo. No porque seamos físicamente grandes, sino porque estamos caminando hacia un futuro saturado de posibles enfermedades como la diabetes, la hipertensión, la hipercolesterolemia, el cáncer y muchas, muchas enfermedades mas. Ojalá y cada uno pueda hacer un pequeño cambio consigo mismo y con las personas que tiene cerca, tal vez todavía estemos a tiempo de revertir este problema que día a día crece como una bola de nieve.
Liliana.

POR NUESTROS NIÑOS

martes 21 de abril de 2009


Abril es el mes del niño. A los niños les encanta recibir amor y saber que son importantes. Pues bien como regalo para ellos acabo de iniciar una campaña, con el propósito de mejorar el estilo de vida y la salud de nuestros niños mexicanos. Decidí crear un club, el club lleva el siguiente nombre: CLUB DE LOS NIÑOS EXCHATARREROS. Todos tenemos algún niño cerca. Ya sea un hijo, un sobrino, un nieto o el hijo de algún amigo o amiga. Los invito a que me apoyen en este plan que me parece que podría ser de mucha ayuda para los futuros adultos de nuestro país. Para saber de qué se trata visiten http://www.aspectoysaludydietasparaninos.blogspot.com/ . Creo que no es nada difícil modificar la conducta de un niño o niña, antes al contrario, pienso que solo depende del apoyo que nosotros los adultos prentendamos darles y del entusiasmo con en el que lo hagamos.
GRACIAS DE ANTEMANO.
Liliana.

CÓMO ME SUCEDIÓ ESTO

viernes 17 de abril de 2009

La vida de cada ser humano es una historia personal. Va desde que nacemos hasta el día de hoy. Desde pequeños hacemos planes, nos fijamos ideales, metas, tuvimos sueños y supusimos que no existiría nada que pudiera impedirnos llegar a ser todo aquello que nos pasó por la mente que podíamos llegar a ser. ¡Sorpresa!... que la historia personal de cada individuo no depende nada más de sí mismo, al menos no hasta que no se hace conciencia de que en realidad sí depende solo de nosotros. Sucede que somos el resultado de la genética heredada de nuestros padres, que a su vez la heredaron de los suyos. Somos también el resultado de la combinación de las ideas y creencias de ellos, que a su vez la heredaron de los suyos, y no siendo suficiente, somos el resultado de las costumbres y cultura de la sociedad en que vivimos. O sea que la verdad esta combinación de ideas, creencias, cultura, costumbres y genética propia de cada persona, que además pasa por el filtro intelectual y emocional de cada quien se vuelve con el tiempo algo confusa, y por lo tanto muy difícil de entender. Esta es la razón por la cual en ocasiones no logramos descifrar el fondo de la causa que provoca en cada uno de nosotros las limitaciones, los miedos y en general la problemática que a través de los los años quisiéramos resolver y que en ocasiones nos resulta no solo difícil, sino hasta imposible comprender y revertir. La buena noticia es que no todo lo que heredamos es inadecuado, hay dentro de todo este universo una serie de cosas buenas que podemos capitalizar para crecer y desarrollarnos como seres felices y completos, de hecho en la mayoría de los casos es más lo bueno que lo malo. Lamentablemente la naturaleza del ser humano es flagelarse y sufrir, así como engrandecer más las cosas negativas que las positivas. Y es que para ser franca, pienso que lo que verdaderamente nos hace crecer es justamente aquello que nos hace intentar e intentar, e intentar superar lo que queremos superar.
En el caso específico del sobrepeso o la obesidad mórbida declarada, siempre llega un momento en el que nos preguntamos ¿CÓMO FUE QUE ME SUCEDIÓ ESTO? Claro que en muchas de las ocasiones y por supuesto no solo en procesos que tienen que ver con un físico que no consideramos merecermos, esta pregunta está presente, sobre todo cuando desde niños pensamos que la vida era fácil, entendible y compasiva. Sucede que si nos encontramos en este mundo es justamente porque hay muchas situaciones, cosas y vivencias que tenemos que enfrentar.
La pregunta obligada siendo seres racionales, es y será siempre ¿CÓMO FUE QUE ME SUCEDIÓ ESTO?
No importa si se trata del ASPECTO Y LA SALUD, hay muchas otras cosas que no tienen que ver con esto, hay situaciones de conflicto o de la misma personalidad que nos orillan siempre a hacernos esta pregunta.
Definitivamente no estoy en contra de descubrir de dónde proviene la causa que provocó en nosotros el conflicto que deseamos resolver. Lamentablemente en mi experiencia, pasamos mucho, muchísimo tiempo tratando de encontrar la causa, cuando en realidad debiésemos encontrar la solución.
Me encantan las buenas noticias (a quién no), pues les tengo una más. No somos culpables de lo que fuimos, pero sí de lo que podemos ser. No somos cien por ciento responsables de las cosas que hicimos pero sí de lo que hagamos de ahora en delante. Por eso creo que ha llegado el momento... sí, ha llegado. ¿De qué?, de ser todo aquello que alguna vez quisimos y queremos ser. Ha llegado el momento de perdonar.
¿A quién?
Primero que a nadie a nosotros, porque nadie nace sabiendo. Qué sentido tendría la vida si todos tuviésemos las respuestas desde que nacemos. Qué sentido tendría estar aquí, si no tuviésemos que enfrentar retos, tener objetivos y lograr metas.
Después, debemos perdonar a nuestros padres, a nuestra familia en general, porque ellos tampoco nacieron sabiéndolo todo. Y por último debemos perdonar al entorno, a la sociedad, a nuestro país y a todo aquello que externamente nos causó daño o dolor.
Cada uno tendrá que aplicar esto, a el proceso que desea superar.
Después de perdonar, el siguiente paso será hacer conciencia de todo lo que deseamos cambiar y por supuesto de los pasos, opciones y oportunidades que tenemos para hacerlo.
El camino de nuestra vida siempre está y estará llena siempre de buenas intenciones, las buenas intenciones no son son siempre suficientes. Hay que aplicar medidas, hay que buscar ayuda, hay que tener disciplina y encontrar soluciones. Hay que tener voluntad, paciencia, tolerancia y sobre todo compasión, sí, compasión por nosotros y por los que nos rodean. Debemos entender de una vez por todas que nada que valga la pena se puede dar eficaz y adecuadamente si no es mediante un proceso. Es indispensable darle tiempo al proceso. Más que nada porque el tiempo siempre será un aliado cuando de superación y crecimiento se trate. Debemos ante todo soltar, pero nunca dejar. Soltar significa dejar de lado la obsesión pero nunca abandonar.
Para aquellos que de verdad quieren y desean bajar los kilos de grasa extra en su cuerpo, deben saber que nunca por ningún motivo deben obsesionarse con esto, la obsesión actúa como un resorte, entre más lo aprietas, más puede salir disparado.
Hoy todo puede ser diferente. Hoy todo puede ser mejor. Respiremos profundo, relajémonos y comencemos de nuevo. Volvamos a ser niños, perdonemos y entendamos que debemos tener paciencia para reencontrar el camino que nos llevará a lograr conseguir nuestro sueño de ser personas saludables, felices y realizadas.
Hasta la próxima.
Liliana.

RAZÓN DE MÁS

Cuando alguien decide llevar acabo un tratamiento integral para la disminución de peso, lo primero que debe considerar es que necesariamente necesitará un cambio drástico en su forma de comer para que los resultados sean rápidos y efectivos. Por supuesto que la consulta debe ser dirigida hacia un reconocimiento de las causas que provocan el problema, desde su origen hasta la fecha. Durante muchos años mis tratamientos incluían diagnóstico nutricional, apoyo o terapia nutricional, dieta y por supuesto largas charlas para educar al paciente acerca de lo que debe comer, así como una explicación profunda y detallada de lo que es la obesidad y las consecuencias de la misma. En muy pocas ocasiones consideré la posibilidad de utilizar tratamientos coadyuvantes, dado que se supone que la forma más sana de bajar de peso, es haciendo una dieta saludable, alternada con ejercicio, tomar suficiente agua y punto. Suena fácil y definitivamente es lo ideal. Pero la realidad es otra. Si bajar de peso dependiera de hacer una dieta, todos estaríamos flacos, el problema no es que las dietas no funcionen, el problema es hacerla. Libros y libros, dietas y dietas, tratamientos y tratamientos y nada. Pedirle a alguien que llega a la consulta que haga dieta y que tiene sobrepeso severo, mismo que tiene, porque no puede dejar de comer, es casi casi lo mismo, que ir al siquiatra con una depresión y que el médico le indique hacer tres horas de ejercicio diario para salir de su depre. No solamente es tremendamente difícil, sino casi casi, imposible. Insisto, sería lo ideal, pero años de experiencia me demuestran lo contrario.
Por supuesto que no he dejado de creer en que son: las pláticas terapéuticas, la educación nutricional avalada por una dieta equilibrada y la ejercitación física frecuente y contínua, las mejores herramientas para el éxito de un tratamiento. Sin embargo combinarlo con alguna alternativa extra, nunca está de más, siempre y cuando se justifique la aplicación o recomendación de medidas alternas de apoyo, para tener éxito y poder llegar a la meta, e indudablemente el paciente tiene que estar de acuerdo y enterado del contenido, así como tener conocimiento del mecanismo de acción de cualquier cosa extra que se le sugiera agregar a su tratamiento. Mientras que la salud del paciente no se vea comprometida y el abandono de algún tipo de complemento o medicamento no causen el efecto contrario a las razones por las que se indicaron, utilizar apoyos o muletillas se vale. Si además, él o la paciente ha sido constante y requiere de un tratamiento largo, pues razón de más para indicar medidas alternas.

Sería ridículo que teniendo tantas opciones de ayuda, nos cegaramos rotundamente ante la posibilidad de utilizar esta alternativa. Creo que nunca antes en la historia de la humanidad habíamos tenido la oportunidad de disponer de tantos y tan variados medicamentos, complementos y tratamientos etc. y no debemos descartar que podemos hacer uso de alguno de ellos. Definitivamente si su uso está indicado, nadie tiene por qué juzgar negativamente este tipo de acciones.
Liliana.

DE FLAUTAS, TACOS Y .........

miércoles 15 de abril de 2009

Pese a que durante todo el tiempo desde que apareció este bum por la comida sana, se nos ha dicho que la tortilla engorda, todavía hoy me siento feliz y satisfecha de formar parte del grupo de personas que se jacta de ser auténticamente mexicana. De entrada la típica tortilla, tanto la de maseca como la de nixtamal (esta última a mi modo de ver es mejor porque aporta hidratos de carbono resistentes), ambas aportan en promedio 50 calorías por ración, o sea por pieza. A decir verdad no son tantas como para darle todo el crédito del exceso de grasa en nuestro cuerpo. Antes al contrario es casi, casi, el equivalente a una fruta tamaño grande por su contenido calórico, además de la buena cantidad de calcio y fibra que contiene. No estoy comparando la tortilla con la fruta, ya que esta última aporta otro tipo de nutrientes; como agua, vitaminas, minerales y fibra. El verdadero problema con la tortilla, no es la tortilla misma, es que la mayor parte de las ocasiones la combinamos con alimentos muy calóricos y grasosos, como es el caso de los tacor de chicharrón, barbacoa, chorizo y demás. Peor aún cuando la freímos, sí; la cantidad de grasa que absorbe una tortilla cuando la pasamos por aceite, supera por más del doble el contenido calórico de la misma. Es así como las enchiladas, las flautas, los tacos y las gorditas, no son el problema, porque contengan carne, queso o harina de maíz, sino porque la grasa que utilizamos para freirlas elevan las calorías un montón. Es necesario aclarar que un gramo de proteínas aporta 4 calorías por gramo, los hidratos de carbono aportan 4 calorías por gramo también, mientras que las grasas aportan 9 calorías, o sea un poco más del doble. Ustedes dirán, si vale la pena agregar grasa innecesaria, porque finalmente lo que en realidad nos importa a los que nos gusta comer abundante, es el tamaño de las porciones. No menosprecio el sabor, definitivamente el aceite vegetal, la manteca de puerco y la mantequilla, mejoran mucho el sabor de los alimentos, pero finalmente lo que importa, es que la comida sea suficiente y entre menos calorías mejor. Insisto en que la grasa es importante, sobre todo para la absorción de nutrientes como las vitaminas liposolubles, pero agregar más de la que ya de por sí tienen la carne, el pollo, el pescado, el aguacate, etc. resulta totalmente inconveniente, cuando de lo que se trata es bajar esos kilitos que tanto nos molestan. En otro artículo explicaré por qué hay algunas dietas, que eliminan la tortilla del menú.
Liliana.

ESTO ES UNA EPIDEMIA

lunes 13 de abril de 2009

Bueno pues deben perdonar que insista tanto en este problema de sobrepeso y obesidad que estamos padeciendo no solo en nuestro estado, sino en nuestro país y en el mundo. Se ha convertido en un verdadero problema de salud y está considerado como una epidemia. Lo que para muchos es solo un conflicto de estética es ahora en realidad un verdadero problema de salud pública. Así como vamos no quedará ni un solo esbelto en el mundo. Jajaja creo que exageré. Bueno ya en serio tenemos que ver esto como lo que realmente es. Debemos darle la exacta dimensión. No podemos seguir permitiendo que nuestros niños sean unos obesos, y que además sigamos argumentando el hecho de que cómo vamos a limitar la comida a un niño, cómo vamos a someter un niño a una dieta. Pues bien hace muchos años la mamá de una niña que actualmente es una adulta sana, me comentó: -no será que le haga daño a mi hija no comer como todos los demás niños. Pues yo no veo cómo pueda ocasionarle un problema de carencias nutrimentales a una niña de 8 años el hecho de no comer refrescos embotellados, papitas fritas de bolsa, pan blanco, salchichas repletas de conservadores, grasa saturada y catsup. Lo más frecuente que se sirve en una reunión para niños es pizza, botana de bolsa, hot dogs, chili dogs, nuggets, hamburguesas, pastel y refrescos embotellados. Creen ustedes que si nuestros niños no consumen esto se van a desnutrir. Por supuesto que de ninguna manera esto sucederá. En cualquier restaurant y chéquenlo, el menú para niños es el menos nutritivo no sé por qué motivo creemos que los niños no tienen necesidad de consumir vegetales, frutas, cereales de grano entero, leguminosas y proteínas naturales. Si se supone que están en pleno desarrollo, que además eso marcará las posibles enfermedades que padezcan en el futuro y no siendo suficiente, son los adultos del mañana en México. Creo que es importante abogar por sus derechos y dejar de comprarles la cajita con el premio que incluye el menú menos nutritivo del lugar al que vamos a comer. No estoy diciendo con esto que no se esté haciendo algo al respecto, es decir no deseo ser solo crítica, reconozco que se están haciendo grandes esfuerzos para evitar que los niños de hoy sean los obesos del mañana. Debemos unirnos en esta lucha. Por el bien de México, de nuestra familia y de nuestros hijos.
Hasta la próxima.
Liliana.

SEGUIR O NO SEGUIR

Si alguna vez tomamos la decisión de modificar algo en nosotros mismos, tratamos de cambiar algo que nos molesta, nos produce daño o dolor y por algún motivo nos falta voluntad para conseguirlo y por lo tanto fallamos, o bien lo intentamos y lo intentamos y aún así seguimos sin conseguirlo, la pregunta que por lógica surge es: ¿SEGUIR O NO SEGUIR?
Ya escribí hace tiempo un blog que se titula: EL TIEMPO COMO QUIERA PASA. Pasa hagamos lo que hagamos. Estoy convencida que entre ¿SEGUIR O NO SEGUIR?, ¿CONTINUAR O NO CONTINUAR?, es siempre mejor seguir y continuar, que parar. La mejor razón es que definitivamente si existe algo que nos molesta, incomoda o nos hace daño, y nos damos por vencidos en la lucha y en el intento, no por eso dejará de molestarnos, incomodarnos o hacernos daño. Y no creo que sea justo resignarnos de por vida a vivir con eso.
El sobrepeso, la obesidad, los malos hábitos, son algo que siempre nos incomoda y nos hace daño, y para todos aquellos que alguna vez han llevado acciones para combatirlos o eliminarlos, y que de alguna manera todavía no consiguen hacerlo les tengo una muy buena noticia: SI SE PUEDE YO LO HE VISTO, Y DEFINITIVAMENTE HAY QUE SEGUIR INTENTANDO, DEBEN SEGUIR.
Hace al rededor de tres meses inició tratamiento conmigo una jovencita de 12 años, aunque es una niña, su físico aparenta más edad ya que es bastante alta. En estos tres meses hemos estado en la lucha por bajar, hay semanas de éxito y hay semanas de fracaso. Ella necesita bajar para continuar sus estudios de baile porque se le dió la oportunidad de entrar en dichas clases siempre y cuando redujera su peso. Cabe señalar que no es un obesa mórbida, pero si tiene los suficientes kilos como para catalogar su caso dentro del rango de sobrepeso importante. Como entenderán sus papás son quienes la llevan a la consulta y por su edad el tratamiento es muy distinto al de un adulto, ya que parte de la terapia incluye a sus papás. Ahora que inició el año, haciendo un recuento total del peso que ha bajado desde el inicio hasta el día de su penúltima consulta el resultado era un kilo y 200 gramos de peso del cuál un kilo es de grasa.
Para todos incluso para mi, es muy poco después del intento de tres meses. No ha sido porque las dietas fallen, ha sido porque no puede en muchas de las ocasiones controlar lo que come y bueno es entendible que no se puede revertir un proceso de años en pocos meses, sus papás se desesperan y se molestan y han estado a punto de tirar la toalla porque ella no ha respondido al tratamiento como es debido para dar los resultados convenientes. En la penúltima cita tuvimos nuestra típica consulta y funciona de la siguiente manera debido a su edad primero somos ella y yo, luego su mamá y yo y por último su mamá, ella y yo. La decisión de seguir o no dependía de sus papás. Mi plateamiento fue el suguiente: "estos son los resultados; un kilo y 200 gramos de peso, de lo cual un kilo es grasa, tenemos tres meses de tratamiento, atravesamos fechas sumamente difíciles incluso para quienes no tienen poblemas con el exceso en el comer (diciembre es un mes muyyyy difícil). Me pregunto que hubiese sucedido si ella no estuviera llevando algún tipo de tratamiento". Para concluir les dije:"es posible muy remotamente posible, casi imposible diría yo, que si contando con todo el apoyo y reafirmando semanalmente una meta marcada desde un inicio, ella logre solita lo que ha logrado hasta hoy, incluso las estadísticas marcan que los resultados serían del todo opuestos a los obtenidos, es esta la razón por la cual si queremos mejorar o cambiar algo no debemos desistir, lo único que necesitamos además de tiempo para que ella logre llegar a su meta y elimine por completo su problema es que no deje de venir a sus consultas, lo sé porque esa ha sido la forma en la que yo con gusto he visto los mejores resultados en mi experiencia profesional. Es raro que alguien llegue a su meta y la mantenga si abandona el tratamiento". La desición quedaba en su mamá, su papá y en mi paciente. Utilicé otras medidas de tratamiento y en lugar de checarla cada semana la veo cada cuatro días, cabe señalar que mis pacientes solo pagan su consulta cada 15 días independientemente de cuántas veces yo los atienda. Así que estarán de acuerdo en que lo hago más por ella que por mi. Mi ganancia en estos casos es más de tipo satisfacción personal que de tipo económico. Felicito a sus papás y la felicito a ella por seguir en el intento. La buena nueva fue, que a los cuatro días ella ya había disminuído 800 gramos, mismos que fueron de grasa. Y yo estoy segura de que con esta desición de apoyarla con más frecuencia tarde o temprano se encarrilará y vamos a poder regresas al tratamiento convencional.
A quienes siguen en el intento, deben saber que siempre existirá una forma de lograr que los resultados se den. NO DESISTIR es el secreto, tener la confianza y la fe de que si estamos realizando las acciones convenientes tarde o temprano llegarán los frutos del esfuerzo realizado. Esto es lo único que nunca falla.
Liliana.




LO QUE MENOS DAÑO HAGA

Vivimos en un mundo en el que aunque nos esmeremos y empeñemos en llevar una vida sana, es muy difícil conseguirlo, al menos mientras estemos en una ciudad contaminada, donde día con día tenemos que consumir alimentos enlatados y procesados, saturados de conservadores, amén de el estrés cotidiano que rara vez podemos evitar. Definitivamente hay cosas que podemos controlar y que únicamente dependen de nosotros, pero hay muchas otras, que en irremediablemente no está en nuestras manos manejar. Por eso mi recomendación ante esto, es tratar de elegir de lo que hace daño lo que menos daño haga. Por ejemplo si para tener una vida socialmente aceptable acudimos con regularidad a reuniones, comidas, cenas, fiestas etc. En muchas de la ocasiones tenemos que aceptar comer o beber de lo que tenemos a la mano y que el resto de los asistentes también tendrán que consumir, se vería muy mal negarnos a tomar alguna bebida o a comer algún bocadillo, sobre todo si queremos corresponder a las atenciones de quien tuvo a bien invitarnos, sin embargo casi siempre contamos con opciones, y es por eso que es importante tener un criterio, una cultura, que nos permita elegir de lo que hace daño lo que menos daño haga. Definitivamente siempre podremos decir que no, y estamos en la libertad de hacerlo, pero creo que de lo que se trata es, de procurar tener una vida llevadera y a la vez lo más sana posible.

Mencionaré algunos ejemplos. Si tenemos que escoger entre un guisado de chicharrón y uno de pollo pues este último es la mejor opción, ahora que si hay un poco de atún o pescado sin grasa todavía será mejor.
Si tenemos que elegir entre agua natural, limonada con azúcar o refresco de cola, pues nada mejor que el agua. Pero si tenemos una limonada, refresco de cola o soda, pues la limonada sería en este caso la mejor opción. Si de bebidas con alcohol se tratara; de un vino tinto, una michelada o una piña colada, pues yo escogería una copa de vino. Dependerá mucho de si estamos con algún tipo de restricción dietética, la elección que debemos hacer. Esta será de acuerdo a las restricciones que tengamos. Podría poner una infinidad de ejemplos, pero ante todo es básico y fundamental conocer la realidad de lo que es mejor para el organismo, de esa forma será muy difícil elegir de forma equivocada, por eso creo que nunca está de más poner interés en conocer cada día un poco más acerca de lo que nuestro cuerpo necesita y la forma adecuada de proporcionárselo. De esta forma siempre podremos elegir lo más apropiado para cada caso, si es necesario tomar desiciones, elegir de lo que hace daño, lo que menos daño haga. Recordemos que lo que nos mata no es casi nunca lo que hacemos una vez, sino lo que cotidianamente hacemos.
Liliana.

¿CUAL ES TU ACTITUD?

domingo 12 de abril de 2009

Mucho se habla acerca de que lo más importante y lo que definitivamente determina el éxito y la felicidad de una persona es la actitud. Creo absolutamente que así es.
Lo curioso es que casi siempre la actitud que adoptamos al momento de tener que aplicar disciplina, dirección, determinación y voluntad en los proyectos de superación personal, no es siempre con el necesario positivismo que se requiere para conseguirlo.Específicamente, ¿cuál sería la actitud que yo recomendaría para que tú como paciente puedas sustentar la motivación que requieres para conseguir el logro de tus metas, objetivamente en lo que se refiere a la figura, imagen y salud deseada?
Antes que nada debes hacer conciencia de que nadie es responsable de ninguno de los problemas que estás enfrentando en este momento. Sea cual sea la situación por la que estés pasando, e independientemente de que las influencias de alguien más, te hallan orillado a estar en dónde estás, debes tener muy claro que TÚ lo permitiste. Es así que depende de tí y solo de tí, modificar, cambiar y redirigir el rumbo de tu vida. Llevar a cabo las acciones necesarias para lograr tus metas. Por supuesto que es muy importante entender que si tu objetivo es bajar de peso y ya de inicio no tienes entusiasmo por conseguirlo e inicias un programa para según tú, eliminar la grasa excesiva, tener más energía, mejorar tu imagen... y lo haces con una actitud de derrota anticipada, de duda o de enojo, estás a punto de iniciar uno más de tus fallidos tratamientos del pasado.
Si piensas que para tener éxito no necesitas hacer nada para conseguirlo y que la magia se encargará de que lo logres, entonces perteneces al grupo de personas que nunca podrán ver su sueño hecho realidad. No basta con desearlo es indispensable aplicar las acciones objetivas para lograrlo.
Debes estar dispuesto, debes abrir tu mente, debes dejar de quejarte, debes olvidar el pasado, darle carpetazo y decidir volver a empezar.
Si hoy es tu decisión verte y sentirte como tu siempre lo haz deseado, lo primero y más importante es tener una actitud de gusto, de alegría ante la posibilidad de lograrlo, independientemente de todo lo que tengas que hacer o dejar de hacer.La paciencia, la constancia y la confianza son tres de las muchas habilidades que debes desarrollar para eliminar el peso y la grasa excesiva de tu cuerpo en forma definitiva.
Yo sé que se puede, porque lo he visto. Lo he vivido con un sin número de personas que lo lograron.
Si tú quieres tú puedes.
Liliana.

EL EJERCICIO: FUENTE DE BIENESTAR

jueves 9 de abril de 2009

Todos sabemos que debemos ejercitarnos con regularidad. De hecho la frase "debes hacer ejercicio todos los días", se ha convertido en un cliché. La realidad es que todos lo sabemos, pero muy pocos le damos la importancia que merece, a ese espacio en el que le devolvemos un poco de cariño y apapacho a nuestro cuerpo, cuando cotidianamente lo bombardeamos de estrés, toxinas y malos hábitos. Y es que aunque existan personas súper disciplinadas, es imposible que no se vean de alguna forma afectadas por las agresiones del medio ambiente. El ejercicio no es solo una forma de mantener la figura, es mucho, muchísimo más que eso.
Voy a definir algunos aspectos. Se conoce como actividad física a todo aquel movimiento muscular que requiere de energía para realizarlo, si este movimiento es programado, repetitivo, estructurado, y mantiene o mejora uno o más de los componentes del cuerpo, se le denomina ejercicio físico. Cuando la actividad física no alcanza para mantener un equilibrio saludable, decimos que la persona es sedentaria.
Practicar algún tipo de deporte o rutina de ejercitación nos ofrece múltiples ventajas, no solo a nivel físico, sino emocional y espiritual también, se dice que es lo más cercano a la fuente de la juventud. Según hipócrates, es imprescindible porque disipa toda clase de venenos derivados de una mala dieta. Además de mejorar la imagen personal y el control de peso corporal, el ejercicio previene el riesgo de morir por algún tipo de enfermedad cardiovascular, retrasa el desarrollo de la hipertensión arterial y disminuye los valores de la misma en caso de tenerla elevada. Mejora el perfil de lípidos en sangre (baja el colesterol y los triglicéridos), reduce la posibilidad de padecer diabetes no insulinodependiente, así como de que aparezcan ciertos tipos de cáncer, ayuda a mantener y mejorar la fuerza y la resistencia muscular, incrementando la capacidad funcional para realizar otras actividades de la vida diaria. Mantiene la estructura y función de las articulaciones. Ayuda a conciliar y mejorar la calidad del sueño y al mismo tiempo libera de tensiones y mejora el manejo del estrés. Combate y mejora los síntomas de la ansiedad y la depresión, aumenta el entusiasmo y el optimismo. Previene la osteoporosis y en adultos de edad avanzada disminuye el riesgo de caídas y ayuda a retrasar las enfermedades crónicas y aquellas relacionadas con el envejecimiento.
Hablando de envejecimiento, muchos autores afirman que un individuo de 65 años que haga ejercicio a diario tiene una mayor capacidad física y vital que uno de 45 años que no realiza ninguna actividad física.
Como podemos ver, no solo es cuestión de vanidad realizar algún tipo de deporte.Si bien son muchas las personas que actualmente están comprometidas con un programa de acondicionamiento físico, son más aún aquellas que se resisten a ello. Para quienes tienen la intención de iniciar algún tipo de actividad de forma regular y que cuentan con la posibilidad de acudir con algún especialista, sería ideal hacerlo, porque quien mejor que un experto para brindar una buena asesoría; pero para quienes no disponen de liquidez para pagar el costo, es indispensable considerar algunos aspectos antes de iniciar.
Primero que nada elija un deporte que le guste y lo disfrute. Busque alguna compañía que le agrade para realizarlo (novio(a), amigo(a), hijo(a), etc.) esto evitará que lo abandone con facilidad. No tiene que limitarse a elegir las actividades tradicionales.
Posteriormente debe comenzar el programa de ejercicio a una intesidad que no le quite el aliento, al grado de no poder mantener una charla, alterne días de trabajo intenso y de larga duración con días de trabajo más suave, aumente la duración del ejercicio en forma gradual, además debe variar la intensidad. Es importante darse cuenta de que para aumentar la actividad, no es indispensable acudir a un gimnasio o comprar equipo especial para hacerlo. Podemos caminar, trotar, correr, saltar a la cuerda, asistir a un parque, subir un cerro local, bailar o comprar algún video que nos indique cómo hacer ejercicio en casa. Si definitivamente no estamos en forma, sería muy prudente comenzar por aumentar la actividad cotidiana usando menos el coche, o bien, con pequeñas caminatas cerca de casa. Antes de entrar de lleno a una rutina formal de ejercitación, es básico consultar a un médico en caso de padecer alta presión, algún tipo de enfermedad cardiovascular, diabetes o dolores de espalda. No se debe comer de preferencia dos horas antes de iniciar el ejercicio. Detener la actividad si perdemos el aliento o en caso de algúntipo de malestar. Debemos hacer algún tipo de precalentamiento para evitar alguna lesión, usar ropa holgada, de algodón y calzado deportivo adecuado y de calidad.
En ocasiones nos sentimos muy motivados al principio y por esto abusamos y nos excedemos en el tiempo, esto a su vez provoca que podamos sentir algún tipo de molestia y que en corto tiempo abandonemos el ejercicio. Es por esta razón que es preferible hacerlo de forma gradual.
No debemos olvidar que para que el rendimiento del cuerpo sea óptimo durante el tiempo que dure el ejercicio y por supuesto el resto del día, es sumamente importante considerar los siguientes factores: 1) Una dieta que aporte suficiente cantidad de energía con lo correspondientes porcentajes de hidratos de carbono, proteínas y grasas, y que sus fuentes sean de preferencia naturales como frutas, verduras, leguminosas, cereales de grano entero etc. 2) Hidratación adecuada. El suministro de suficiente agua y bebidas especiales permite que no experimentemos una descompensación en el cuerpo y a su vez favorece para tener una piel fresca y tersa, además, es bien sabido que los líquidos ayudan a eliminar muchas de las toxinas que consumimos y fabricamos, 3) Con frecuencia y dependiendo de la edad es necesario consumir algún tipo de complemento nutricional que nos proporcione uno o varios nutrientes que de antemano sabemos no se encuentran en cantidad suficiente en la dieta o bien que hemos empezado a fabricar menos, como es el caso de la coenzima Q-10, picolinato de cromo y muchas otras. 4) Descansar y dormir suficiente nos ayuda a recuperar la energía que perdimos durante las horas de vigilia.
Considerando todo lo anterior, sería absurdo seguir negando la importancia del ejercicio en nuestra vida. Pienso que ha quedado claro que no es lujo sino una necesidad, y que debemos establecer un verdadero respeto por los horarios en que nos propongamos practicar nuestro proyecto de ejercitación, después de todo que puede ser más trascendental que sentirnos bien y dedicar un poco de tiempo al recurso más importante con el que contamos en nuestra vida: nuestro cuerpo. Hazlo por ti y por las personas que te aman.
Liliana.

RESPETANDO LA COMIDA

miércoles 8 de abril de 2009

Hace unos días regresando del trabajo a mi casa me encontré que arriba de la barra de la cocina estaba una manzana, me extrañó porque regularmente tratándose de comida si yo no la llevo a la casa, pues generalmente nadie lo hace y menos si se trata de una manzana. Sucede que pues ahí estaba, hasta la fecha no sé quién la puso en ese sitio (cuando pregunté todos lo negaron). Cuando la vi, yo tenía hambre pero la manzana además de ser pequeña, tenía un defecto, estaba medio cucha de un lado, es la típica manzana que nace de un árbol casero o de un huerto familiar que no está injertada, y aunque el hueco en mi estómago era bastante grande, no me inspiraba comerla; en primer lugar no es de mis frutas preferidas y en segundo, su aspecto no era nada apetitoso. Ahí se quedó la pobre, triste y fea manzana. Ya saben como es eso de que uno pasa y la ve, vuelve a pasar y la vuelve a ver, pasa un día y la mueven de lugar porque limpiaron la mesa. Total que para no hacer el cuento muy largo la manzanita deforme pasó a ser motivo de análisis profundo al grado de convertirse en una razón de reflexión filosófica. Tantos días vi la manzanita en la barra negra (estilo mesa) de mi casa, que pensé que lo mejor era tirarla, pero por otro lado era un desperdicio porque tenía un lado bueno que se podía comer. De repente vino a mi mente una pregunta: ¿Cuánto tiempo tarda una semilla de manzana en germinar para producir un arbolito de manzanas?, ¿Cuánto tiempo después produce sus primeros frutos?, ¿quién las corta, las empaca, las pone en un sitio que luego las transporte hasta el lugar donde se venden?, etc. etc. etc.

Fue entonces que la pequeña manzana defectuosa se convirtió en un milagro de la naturaleza. Y es que a decir verdad como que en esta época de avances tecnológicos, muchas de las cosas que en realidad debiesen tener un gran valor, lo han perdido, y no porque no lo tengan si no porque no se lo damos. Como comprenderán terminé por comerme la manzana, le quité el trocito que no debía comerse y el resto pasó a ser parte de mi composición química. Desde entonces aunque en ocasiones lo olvido, trato de pensar en lo valioso que es cada alimento que tengo disponible para consumir. Debo recordar que para que un trozo de carne, pescado o mariscos esté en mi plato, necesariamente una res, un puerco o un pescado tuvo que morir para que yo me pueda nutrir. Cada vez que tengo frente a mi, la tan en ocasiones repudiada ensalada, pienso en la labor que hicieron todos aquellos que se encuentran detrás de esa ensalada. Algunas veces, nos quejamos porque la dieta indicada incluye alimentos que no se encuentran en nuestra lista de preferidos, sin embargo se requirió de un gran esfuerzo y trabajo para que pudiéramos contar con el producto terminado en nuestra mesa. Agradecidos debemos sentirnos por no pasar hambre, ya que hay personas que no tienen qué comer. Y más agradecidos aún porque casi todo lo que regularmente no acostumbramos consumir, es justamente lo que más necesitamos y lo que más nos nutre.
Si analizamos lo que hacemos cada vez que nos toca consumir nuestros sagrados alimentos, nos vamos sobre todo aquello que más nos gusta y con mucha frecuencia repetimos la dosis y nos servimos de lo mismo en dos o más ocasiones. Esto es algo que favorece de una manera importante a subir de peso. En primera instancia, existe por lógica un desequilibrio importante de nutrientes por el solo hecho de elegir un solo tipo de platillo, y en segundo lugar porque casi siempre es el más calórico, al más grasoso, el más condimentado y el menos digerible. Yo insisto: si el desayuno, la comida y la cena incluyen, alimentos variados, surtido de frutas, vegetales, alimentos proteicos y cereales de ninguna manera subiremos de peso, porque la variedad permitirá balancear el contenido calórico. Además de quedar satisfechos, existirá un equilibrio de nutrimentos que nos permitirá sentirnos energéticamente bien.
Liliana.

HOY ES EL DÍA

martes 7 de abril de 2009

Para quienes piensan que el tiempo se acabó, les tengo una buena noticia, el tiempo nunca acaba. Hoy puede ser la oportunidad de comenzar de nuevo. Comenzar con cualquier tipo de proyecto que tengamos en mente. Hoy bien puede ser la ocasión de terminar con todo aquello que no nos gusta de nosotros mismos. Con todo lo que podamos considerar dañino, inútil, infructífero y desagradable. Hoy es el mejor día para decir ¡basta!, no deseo continuar con nada que no me haga menos que sentir feliz. Tengo el derecho de decidir lo que quiero y lo que no quiero hacer. Tengo la oportunidad como ser independiente y libre, de realizar todos mis proyectos, de llevar a cabo todas las aspiraciones y metas que que deseo se manifiesten en mi vida. Hoy puedo tener la capacidad, de aprovechar todas las oportunidades que la vida ponga en mi camino. ¡HOY ES EL DÍA!, en el que puedo iniciar una vida llena de salud, energía, entusiasmo, posibilidades de............Puedo levantarme y sentir que puedo controlar cada idea, cada movimiento, cada acción y dirigirla hacia donde yo lo desee. Soy dueño de mi tiempo, de mi cuerpo, de mis espacios y de mis pensamientos. Yo decido hacia dónde quiero ir, con quiero estar, en qué quiero invertir mi tiempo. Hoy puedo ser consciente de que lo que hoy haga, determinará mi futuro, y de que cada pequeña acción por insignificante que esta parezca determinará quién seré con el paso de los años. Hoy puedo decidir no invertir mi tiempo en actividades ociosas, sin principio ni fundamento, que solo me distraen de encontarme solo, conmigo mismo.
Uno de los mayores temores del ser humano es tener que ver hacia dentro, por eso tratamos siempre de buscar algo que se relacione con el exterior. Sin embargo nadie escapa de su propio ser y entre más pronto lo enfrentemos, menos lejanos estaremos de encontrar en nosotros todo aquello que buscamos fuera de nosotros mismos.
La comida fué, es y será siempre, una fiel distractora de la realidad latente que vivimos día con día. Debo decirles que no es la única, pero es la más permitida y autorizada por la sociedad. La comida es deliciosa, es un placer incomparable, es además una bendición de Dios que podamos contar con ella, pero cuando abusamos de la misma, puede ser el enemigo público número uno. Como seres racionales y pensantes debemos dominarla y nunca permitir que ella nos domine. La comida debe básicamente nutrirnos, debe aportarnos la energía y las sustancias necesarias para poder continuar siempre sanos y darnos la capacidad de realizar las actividades cotidianas. Hoy, es el día, en que debemos darle el único y verdadero valor que tiene, aportarnos los nutrientes necesarios para vivir, sentirnos bien y defendernos de los agresores externos. Debemos comer solo para nutrirnos. De no ser así tarde o temprano cobrará la factura del exceso. No podemos dejarla (moriríamos después de un tiempo), pero sí podemos elegirla. Hoy muy bien puede ser el día, en que por respeto a mi cuerpo, que es el mejor instrumento con el que cuento para permanecer en este mundo, puedo decidir elegir qué, cuándo, en dónde y cuánto puedo comer.
Comer nunca ha sido, ni será malo, pero comer en exceso puede ser la peor decisión que podamos tomar en nuestra vida, porque como lo digo y lo repito, tarde o temprano cobrará la factura. Esa que me provocará una obesidad mórbida temprana o tardía, esa que me desencadenará una diabetes, hipertensión, infartos, ácido úrico, cálculos renales, daños hepáticos, deterioro prematuro celular y todo lo que ya sabemos puede acarrearnos comer en exceso. Hoy es el día en que podemos sentarnos a la mesa y dar gracias a Dios por los alimentos que podemos tener en ella, y que estos por decisión propia, sean aquellos que nos aporten vitaminas, minerales, agua, fibra, energía vital, proteínas, hidratos de carbono y grasas de buena calidad, para que cada mañana podamos amanecer siendo personas sanas, que puedan rendir y sentir la plenitud de contar con un cuerpo sano, disponible para realizar cualquier actividad que nos permita crecer.
Hoy es el día.
Hasta mañana.
Liliana

YA ME LO COMI, NO ME LO MEREZCO

El domingo pasado decidí después de casi cuatro largos años, que definitivamente debía eliminar los cuatro kilos extras de peso que antes no formaban parte de mi cuerpo. Si bien no estoy gorda, no es la imagen que siempre tuve, y creo que ha llegado el momento de decirle adiós a mis 57 y saludar de nuevo mis 54 kilos. Son dos las razones que me motivaron para dicha desición, la primera es personal. No me gusta del todo cómo me veo y conservo mucha ropa que me encanta y que no me luce como originalmente lo hacía. La segunda es profesional. Creo que experimentando el proceso de disminución de peso en mi, podré tener ideas nuevas, que surjan de mis propias vivencias para poder compartirlas con mis pacientes. Nunca he sido obesa pero potencialmente, sí lo soy. Amo la comida con toda la extensión de la palabra, y es probable que si tuviese que competir con alguien para ver quien logra ingerir la mayor catidad de tacos (mañaneros, de trompo, carne asada etc.), tamales, hot dogs (con catsup y mostaza por supuesto), y toda clase de antojitos, definitivamente yo, sería la campeona. Muchas personas en especial mis pacientes, creen que es cuento cuando les platico que soy una fanática de los sabores y además una experta en eso de darle el toque adecuado para que mi taco, enchilada, sope o flauta, sea el más codiciado de todos. Sin embargo creo que elegí ser Lic. en nutrición justamente por eso, en el fondo yo he sabido desde siempre que en esta profesión o te mantienes en línea o simplemente fracasas, porque quien podría creer que puedo ayudarle a llegar a la figura ideal comiendo saludablemente, si mi propia imagen demuestra que no puedo conseguirlo. Así que esa es la razón por la que pienso que mi experiencia no se limita solo a mis estudios y a los años que tengo de atender personas en mi consultorio. Entiendo el problema de cada uno, porque yo lo padezco también, sin embargo he podido controlarlo.
Pues bien como les decía comencé el domingo, ya en muchas ocasiones me había propuesto volver a ser la que fuí, pero siempre terminaba por dejar de lado mi objetivo y mis esfuerzos se limitaron a mantenerme. En esta ocasión es distinto, este no es solo un proyecto personal es también profesional.
Lo primero que hice fue pensar e imaginarme cómo me vería. Posteriormente me marqué una guía de alimentos que podrían formar parte de mi dieta. Me miré en el espejo desnuda y señalé mentalmente las zonas que quería mejorar. Y así comencé. Por las mañanas me levanto y lo primero que me digo es: "tienes 4000 gramos de grasa que quieres que se vayan, esto equivale en teoría a 30,000 calorías, mismas que ya te comiste, ahora tienes el deber de regresarlas al universo para que alguien que necesite más de esa energía la aproveche". Esto me ha dejado ver muy claro que si tengo conmigo un excedente de 30,000 y que mi consumo normal diario debe ser de al rededor de 1700 calorías, debería pasar en ayuno alrededor de 17 días y medio. Eso significa que no tengo derecho a comer nada durante todo este tiempo, si deseo llegar a la meta lo más rápido posible. Ya me lo comí, no me lo merezco, así que si mi dieta incluye solo fruta, vegetales y proteínas y además con cantidades restringidas qué más dá, agradecida debo estar con el hecho de disponer de alimentos que aunque no tengan los más deliciosos sabores por lo menos me quiten el hambre. Pensar así me sirve para ver en perspectiva el extremo de la situación.
De ninguna manera es aconsejable dejar de comer, eso sería un error que se pagaría con un desequilibrio corporal que en definitiva puede provocar que terminemos en el hospital, incluso podríamos morir. No se trata de eso. Se trata de ver con claridad, que no es ni conveniente, ni aconsejable, ni aceptable; ponernos muy exigentes cuando llega el momento de recibir las instrucciones por escrito, que durante el siguiente período del proceso del tratamiento debemos seguir. La mayoría de las personas que se someten a una dieta de reducción, quieren que esta sea tan rica, deliciosa y abundante, como lo era antes de acudir a su consulta.
Creo que la mejor forma de enfrentar el período de disminución de peso, es tratar de satisfacer el hambre y no el gusto, al menos durante este tiempo, y mostrar agradecimiento con la vida por el hecho de permitirnos comer aunque no tengamos derecho.
Liliana.

EL CUERPO SE RESISTE A.....

lunes 6 de abril de 2009

Sucede que con mucha frecuencia nos proponemos cambiar por completo, y sucede también, que en realidad estamos hablando en serio, pero sucede que aunque en ocasiones esto sea verdaderamente una decisión, con convicción, nos enfrentamos con el verdadero problema de que el cuerpo se resiste a los cambios aunque sean para bien. En cuántas ocasiones decidimos dejar de tomar café o refresco de cola, porque lo consumimos en exceso y sucede que nos da un terrible dolor de cabeza, bueno pues entonces pensamos que necesariamente lo mejor es seguir tomándolos. Sin embargo al cuerpo hay que tenerle paciencia, no es fácil cambiar de hábitos mucho menos cuando tenemos una infinidad de tiempo con ciertas costumbres. En muchísimas ocasiones sucede que pacientes que no tenían como costumbre comer frutas y verduras, presentan una pasajera diarrea por el contenido de fibra de estos alimentos. En automático deciden eliminar estos platillos de su dieta porque suponen que les hacen daño. No pensamos lo mismo cuando comemos cosas que nos gustan, pero que de alguna manera nos producen la misma reacción. Es lógico, estamos dispuestos a pagar el precio siempre y cuando esto nos satisfaga. Años y años de tomar, comer y hacer cosas que de antemano sabemos nos producen algún tipo de daño o deterioro, y que además sentimos auténticamente este daño o deterioro, porque tenemos por consecuencia un malestar posterior, sin embargo hacemos caso omiso dado que como es una costumbre, pues en definitiva nos satisface. Y cuando modificamos alguno de estos hábitos y como respuesta el cuerpo siente malestar porque lo privamos de alguna sustancia, sea esta comida o bebida, hábitos como fumar, beber alcohol, desvelarse, etc. Pensamos erradamente, pero más que nada como una justificación, que lo mejor es seguir como estamos. Un caso típico es el ejercicio. Cuando iniciamos con una ejercitación programada y regular, el dolor muscular aparece y la primera reacción es abandonarlo. Dando como resultado que nunca podremos ver, los beneficios que nos aporta, porque simplemente no damos tiempo para vivir los extraordinarios resultados que se obtendrán una vez superada la etapa del dolor. El cuerpo es así, es el resultado de lo que nosotros queremos que sea. Siempre manifestará una importante resistencia a los cambios. Sin embargo si insistimos por ejemplo: en brindarle fruta por la mañana, invariablemente llegará el momento en que aunque inicialmente la rechace, posteriormente no podrá menos que desear el momento en que se le brinde. El cuerpo no sabe lo que necesita, nosotros sí sabemos lo que nuestro cuerpo necesita. No debemos permitir que nos domine, debemos dominarlo a él. Debemos entender que lo hemos programado para hacer y realizar ciertas cosas y que es indispensable reprogramarlo. Pero que debemos darle tiempo e insistir, e insistir; para que llegue el momento en que dichos cambios se manifiesten naturalmente. Antes que nada es indispensable determinar cuáles son los cambios que debemos realizar, las razones por las cuales queremos hacerlos y no flaquear hasta no conseguirlos. Pero sobre todo es importante entender que el cuerpo siempre se resistirá a los cambios aunque sean para bien. Dominar el cuerpo, los sentimientos, los pensamientos y las acciones es tanto como dominar el mundo.
Liliana.

LO DIJO EINSTEIN

Es curioso pero una de las constantes que permanece en la mente de aquellas personas que desean bajar de peso, es que el asunto se limita solo a poner en práctica una dieta. Si bien la dieta es el instrumento que utilizamos los que nos dedicamos a apoyar en este tipo de tratamientos para que los pacientes se sientan relajados y confiados en cuanto a lo que durante la semana van a consumir, ésta jamás será suficiente para lograr que un paciente recupere su peso y además se mantenga en él. La razón es, que el motivo por el cual una persona aumenta de peso y por ende de grasa no es lo que come, sino las causas por las cuales lo come. Un verdadero tratamiento no puede limitarse a dar una dieta. Primero que nada se debe establecer una relación paciente-terapeuta. ¿Por qué terapeuta y no dietista?, porque los resultados de una terapia son más eficaces que simplemente realizar una dieta. Pongamos un ejemplo: si aplicamos una dieta a un paciente y durante la semana la hace los dos primeros días, pero al llegar al tercero la quebranta pues definitivamente no acudirá a su próxima cita. Siempre insisto en que una persona no debe faltar a una cita si durante la semana no pudo llevar a cabo las indicaciones que se le dieron y que si se llega a dar el permiso de faltar a una de sus terapias debe ser cuando cumplió con todo y sabe porque es evidente que los resultados no pudieron ser mejores. Los tratamientos convencionales que conocemos para bajar de peso en los cuales se limitan solo a pesar y medir al paciente, cambiar o dejar el mismo plan alimenticio y dar medicamento definitivamente desde mi muy personal punto de vista a la larga no resultan, puede ser que durante un tiempo la persona disminuya de peso pero a la larga lo recuperará. ALBERT EINSTEIN DIJO: LA LOCURA ES SEGUIR HACIENDO LO MISMO Y ESPERAR RESULTADOS DIFERENTES.
La gente está cansada de acudir a sitios especializados para bajar de peso y terminar si bien les va, donde comenzaron. Porque además casi todos recuperan más de lo que disminuyeron. La causa principal no es que aparezca el llamado rebote, es que se deja el tratamiento y los cambios fueron solo temporales, como esperamos mantener los resultados obtenidos si regresamos a los hábitos iniciales. Si queremos resultados y que estos sean permanentes es necesario aplicar acciones conjuntas orientadas hacia la meta. Las personas con sobrepeso o que desean deshacerse de cualquier hábito indeseable o adicción deben cambiar la perspectiva mental de un tratamiento mágico y cambiarla por uno real. Nada es mágico, todo es progresivo, se necesita de un proceso, a veces corto, en ocasiones largo. De cualquier forma aunque tratemos de evitar vivirlo, la naturaleza misma nos obliga de una u otra manera a enfrentarlo. No podemos brincarnos el aprendizaje y esperar los resultados como manifestación de un milagro. Debemos ver el problema cara a cara y aplicar la voluntad que se requiera para que desaparezca.
Liliana.

EL TIEMPO, COMO QUIERA PASA

Cada inicio de semana pienso acerca de: ¿qué frase?, recuerdo, experiencia o tema, puedo compartir con mis pacientes para que lo fijen en su mente y permanezca como apoyo hasta su próxima cita. Me queda claro que quienes acuden a consulta no por alguna enfermedad en específico, sino por el solo hecho de eliminar de su cuerpo la grasa que no necesitan, lo hacen con la firme intención y la decisión absoluta de no fallar. Es curioso, pero cada lunes, cada primero del mes o cada fin de año, es la ocasión ideal para tomar la determinación de hacer una dieta, comer saludablemente, realizar ejercicio con regularidad, dormir suficiente, tomar agua natural, etc. etc. Es parte de la naturaleza humana pensar de forma extremista, es decir, o comemos mucho o tenemos que hacer una dieta para morirse de hambre, o somos sedentarios o realizamos una cantidad agotadora de ejercicio. No debemos perder de vista, que los verdaderos cambios se logran poco a poco, avanzando cotidianamente hacia nuestra meta.
Todo logro requiere un tiempo. Esto se aplica, no solo para la modificación de hábitos nutricionales, sino también para cualquier objetivo que tengamos el deseo de cumplir. Debemos ser realistas y proponernos metas lógicas y que sean alcanzables. Es imposible por ejemplo, bajar 30 kilos en dos meses de forma saludable y equilibrada, más aún, si esos kilos tienen algunos años de formar parte de nuestro cuerpo. Como esto, es casi imposible de lograr, sentiremos que hemos fallado, esto por consecuencia viene a crear una frustración por el supuesto fracaso, que al mismo tiempo provocará que abandonemos el proyecto y que incluso hagamos todo lo contrario. Lo mismo sucede con el ejercicio, queremos ver los resultados inmediatamente, queremos ese cuerpo musculoso y definido en una semana, es así como los primeros días, exageramos la cantidad y la intensidad del mismo, provocando agotamiento físico y como resultado el abandono de la actividad programada. Es así como terminamos yendo de un extremo al otro obsesionándonos con una idea para luego eliminarla.
Considero que lo más apropiado es hacer una lista (por escrito) de todo aquello que queremos cambiar, porque sentimos que nos perjudica, al mismo tiempo de complementarla con todo lo que pensamos hacer porque sabemos que nos beneficia. Puede incluir, desde anhelos de la infancia hasta sueños de la edad madura. Lo más importante es no olvidar lo que dicha lista contiene. Posteriormente debemos elegir una a la vez, proponerse realizar más de dos o tres a un mismo tiempo, nos envía directamente al fracaso y a la frustración. Cabe señalar, que la disciplina y la constancia, son la base fundamental para lograr el éxito en cualquier proyecto, y que una vez que tenemos dominado un objetivo podemos pasar al siguiente.
La determinación que apliquemos en cada actividad, será siempre la energía que nos impulse para conseguir lo que deseamos, es así como, si la decisión de hacer algo no está fundada en un auténtico convencimiento personal tarde o temprano dejaremos de persistir en ello.
Mi frase favorita para ilustrar objetivamente la postura mental más adecuada para la modificación de conductas es: EL TIEMPO COMO QUIERA PASA.
Por ejemplo, si una persona quiere comenzar con algún tipo de ejercicio físico, debe considerar, que es mejor cinco minutos diarios, que cero, que si esos cinco se pueden volver veinte y luego treinta y posteriomente una hora pues que mejor. Pero si la idea es hacerlo, y no lo intentamos porque nos da pereza y preferimos tirarnos en la cama a ver tele, créaname, el tiempo, como quiera pasa.
Todavía recuerdo la primer paciente que atendí en mi consulta. En aquel tiempo yo no tenía la experiencia de hoy, pero no olvido que lo que si le dije fue: "tienes tres opciones; quedarte como estás, mejorar o empeorar, el tiempo, como quiera pasa".
Después de un tiempo dejó de asistir a la consulta, posteriormente volvería un par de veces. Hace unos meses me la topé en una reunión por casualidad, inmediatamente me di cuenta de que optó por la tercera opción. Cuando la conocí ella pesaba alrededor de 96 kilos, si mal no recuerdo. Han pasado 26 años, y si solo hubiese bajado un kilo y medio por año, situación que parecería poca cosa para cualquiera, su peso actual sería de 55 kilos, pero como escogió empeorar, ahora pesa cerca de 135 kilos. En promedio solo fueron kilo y medio por año, en realidad no es mucho si solo fuese un año, pero como han pasado 26.
Por eso te digo: tienes tres opciones; tú eliges, de cualquier forma, el tiempo, como quiera pasa.
Liliana.

CUERPO, INTELIGENCIA Y ESPÍRITU

jueves 2 de abril de 2009


Este blog lo escribo y desearía de todo corazón que muchas personas pudieran tener la oportunidad de leerlo. Pienso que el verdadero motivo por el cual no podemos lograr de una vez por todas desaparecer de nuestra vida el sobrepeso o la obesidad es porque todavía no ha quedado claro q